Farmacéuticos bonaerenses alertan por la desregulación de Milei en la venta de medicamentos

La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires (COLFARMA), Alejandra Gómez, esta semana cuestionó las modificaciones que impulsa el Gobierno nacional sobre la venta y comercialización de medicamentos, y advirtió por los riesgos que podrían derivarse de una mayor flexibilización, especialmente frente al avance de la automedicación y la posibilidad de que los productos de venta libre puedan comercializarse fuera de las farmacias.

Las declaraciones de la titular de la entidad que nuclea a los farmacéuticos bonaerenses se conocieron luego de que el gobierno de Javier Milei avanzara con nuevas disposiciones para ampliar el listado de medicamentos de venta libre y, en paralelo, circulara un anteproyecto que podría ingresar al Congreso que contempla habilitar la comercialización de fármacos fuera de los establecimientos autorizados en la actualidad.

En concreto, Gómez cuestionó la disposición de la ANMAT de la semana pasada, con la que estableció el pase de diez nuevos medicamentos de venta bajo receta a venta libre, y recordó que durante 2024 ya se habían producido modificaciones en el mismo sentido. Según detalló, entre los productos alcanzados en la actualidad aparecen medicamentos vinculados con alergias, algunos digestivos, antieméticos y determinados colirios oculares, que en dosis descontroladas podrían generar graves efectos sobre la salud de las personas.

“Cualquier medicamento, ya sea que su prescripción sea por médico, en una receta o sea de venta libre, tiene una implicancia en el organismo, pero también existen las contraindicaciones y los efectos adversos. Los fármacos que tomamos pueden interaccionar con cualquier otro medicamento que estemos utilizando, y es importante que la población esté al tanto de que no todos los medicamentos pueden ser consumidos por cualquier persona”, explicó la titular del Colegio de Farmacéuticos.

En ese sentido, Alejandra Gómez vinculó la discusión con el uso racional de los medicamentos, y destacó el papel que cumplen los farmacéuticos profesionales cuando los pacientes se acercan a comprar sin una prescripción médica. Según explicó la profesional, aquellas personas que atienden las farmacias tienen la capacidad de asesorar sobre la dosificación, advertir cuando una persona no debería consumir determinado producto por estar utilizando otra droga y detectar situaciones en las que los síntomas requieren una consulta médica.

A fines de julio, el Gobierno amplió la venta libre de diez grupos de medicamentos para afecciones de baja complejidad.
A fines de julio, el Gobierno amplió la venta libre de diez grupos de medicamentos para afecciones de baja complejidad.

En tanto, la preocupación de la entidad encabezada por Alejandra Gómez también alcanza a la posibilidad de que los medicamentos de venta libre puedan comercializarse fuera de las farmacias, una alternativa que, de acuerdo a lo expuesto por la farmacéutica, aparece contemplada en un anteproyecto de regulación que todavía no fue presentado. “Un medicamento fuera de la farmacia implica que ya no hay un agente de salud garantizando la seguridad de ese fármaco”, señaló la boticaria.

Para explicar los motivos de su advertencia, la presidenta del Colegio que regula la actividad de los farmacéuticos bonaerenses destacó que el los profesionales expertos en medicamentos intervienen a lo largo de la cadena de comercialización, y que su función incluye verificar que el fármaco sea legítimo, que no esté adulterado y que haya sido correctamente conservado, además de participar en el momento de la dispensa.

En ese punto, Gómez recordó antecedentes de la década de 1990 respecto de la desregulación en la venta de medicamentos, y afirmó que la decisión de la gestión de ese entonces produjo la circulación de remedios ilegítimos y adulteraciones, con consecuencias que incluyeron pérdidas de cientos de vidas, por lo que durante los años que siguieron, los farmacéuticos junto a todo el sistema sanitario debieron reforzar los mecanismos de control para volver a garantizar la seguridad de los pacientes.

“Si en la actualidad algún medicamento tuviera algún problema de calidad, o algo que obligue a retirarlos del mercado, las farmacias lo pueden sacar de circulación en 24 o 48 horas porque forman parte de una red, y todas cuentan con un profesional universitario a cargo que es el responsable de velar por la venda de fármacos en buen estado”, aclaró Gómez respecto del funcionamiento de las droguerías habilitadas.

Alejandra Gómez, la presidenta del colegio que nuclea a los farmacéuticos bonaerenses.
Alejandra Gómez, la presidenta del colegio que nuclea a los farmacéuticos bonaerenses.

Por caso, la profesional aclaró que la posibilidad de vender medicamentos a libre demanda fuera de las farmacias todavía corresponde a un anteproyecto que analiza impulsar el Gobierno nacional y no a una medida vigente, aunque señaló que el impacto podría ser directo en jurisdicciones que no cuentan con una legislación propia sobre la materia. “No hay que hablar con liviandad y hay que entender que los medicamentos no son cualquier bien de consumo, son un bien social”, completó.

Cuáles son los cambios médicos cuestionados por los farmacéuticos bonaerenses

El proyecto de desregulación económica impulsado por el Gobierno nacional contempla modificaciones a la Ley de Farmacias N° 17.565, vigente desde 1967, con cambios en la comercialización, el funcionamiento de las apotecas y la digitalización de procedimientos. La iniciativa todavía no está vigente y para que sus disposiciones comiencen a aplicarse deberá ser aprobada por el Congreso y posteriormente reglamentada por el Poder Ejecutivo.

No obstante, uno de los principales cambios propuestos consiste en permitir que los medicamentos de venta libre puedan ser comercializados, exhibidos y ofrecidos también en establecimientos comerciales distintos de las farmacias, aunque el Ministerio de Salud podría excluir determinados productos por razones sanitarias. En cambio, los fármacos que requieren receta continuarían siendo de expendio exclusivo en farmacias habilitadas.

La iniciativa también incorpora expresamente la posibilidad de realizar operaciones de venta de medicamentos mediante canales digitales, y establece que los productos bajo receta podrán ser dispensados por farmacias habilitadas a través de medios tecnológicos y con entrega a domicilio, siempre que se cumplan los requisitos técnicos que determine el Ministerio de Salud para garantizar la seguridad, autenticidad y trazabilidad de las operaciones.

De aprobarse la reforma, los medicamentos de venta libre tendrían nuevos canales de comercialización y las farmacias contarían con mayor flexibilidad para organizar su funcionamiento, mientras que los medicamentos bajo receta continuarían requiriendo una farmacia habilitada y la intervención profesional correspondiente. El Ministerio de Salud, además, conservaría facultades de fiscalización y podría establecer requisitos técnicos o restringir la comercialización de determinados productos cuando existan razones sanitarias.