Al presidir la misa central de la festividad, el obispo de Mar del Plata reclamó paz para los barrios y el fin de la violencia social, adelantó la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina y citó pasajes de una reciente encíclica pontificia para advertir sobre los riesgos del paradigma tecnológico. La parroquia celebró además sus 70 años.
Tras la procesión que reunió a cientos de fieles por las calles del barrio, el obispo de Mar del Plata, Ernesto Giobando, presidió la misa central de la festividad de San Cayetano y centró buena parte de su homilía en un diagnóstico sobre la violencia social. “Estamos aquí para agradecer a San Cayetano por el trabajo, el pan, el techo, la tierra. También para pedir pan y trabajo, para pedir paz para nuestros barrios, para nuestra sociedad. Basta de violencia. La violencia se ha instalado y tenemos que desarmar esa violencia con gestos de paz”, sostuvo.
El obispo vinculó ese reclamo con una reflexión sobre el estado actual de la sociedad: “Vivimos tiempos difíciles porque nos estamos olvidando de Dios. Y cuando prescindimos de Dios, corremos el riesgo de dar lugar a lo peor del ser humano”, afirmó, antes de remarcar que la oración de la jornada iba acompañada de “el profundo deseo de custodiar lo humano” frente a lo que definió como “el avasallamiento de la tecnología digital”.
Advertencias sobre la inteligencia artificial
Uno de los ejes centrales de la homilía fue el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo, en sintonía con el propio lema de la peregrinación de este año. “¿Cuántas horas al día estamos en el mundo digital? Muchísimas horas. Todo el día. Y también la inteligencia artificial está ganando hoy a muchos puestos de trabajo. Los jóvenes no saben qué hacer. Si llevar un currículum para presentar al trabajo o hacer un curso de inteligencia artificial“, planteó Giobando.
Para profundizar ese punto, el obispo citó pasajes de una encíclica del Papa León XIV. Según reprodujo Giobando, el texto pontificio sostiene: “El riesgo no es solo que algunas tecnologías se usen mal, sino que el paradigma tecnocrático en el que estamos inmersos, potenciado por la revolución digital y la inteligencia artificial, haga parecer justa y normal una visión antihumana, según la cual la plenitud de la vida consistiría en tener más, reducir la fragilidad, eliminar lo imprevisto y controlarlo todo”.
Giobando continuó con otro fragmento de la encíclica, que advierte sobre las consecuencias sociales de esa lógica: “Si el ser humano es tratado como materia para ser perfeccionada o superada, entonces se vuelve más fácil aceptar que algunos sean considerados menos útiles, menos deseables, menos dignos”, leyó, en una idea que, remarcó, enlaza con lo que Francisco había definido como “la cultura del descarte”.
El Papa León XIV en la Argentina
En otro tramo de la misa, Giobando agradeció ante los fieles la próxima llegada del Papa León XIV al país. “Damos gracias por la próxima visita del Papa León 14, sucesor del Papa Francisco, que vendrá a Argentina como mensajero de la paz. Bienvenido León 14. Nos va a hacer falta escucharlo, porque sus palabras están llenas de Dios y también nos va a transmitir todo lo que aprendió y le enseñó Francisco”, señaló.
Los 70 años de la parroquia
La celebración coincidió, además, con el aniversario institucional de la parroquia de San Cayetano, que cumple setenta años de presencia en Mar del Plata. Giobando cerró su homilía con un agradecimiento puntual por ese recorrido y por la devoción que, según recordó, llegó al país de la mano de Santa Mama Antula. “70 años caminando juntos con San Cayetano en Mar del Plata. 70 años de esta parroquia. 70 años que San Cayetano está con nosotros. ¿Cómo no le vamos a agradecer nuestra vida?”, concluyó, ante los fieles que colmaron la misa central de la festividad.
