El joven de 18 años internado en el HIGA desde el accidente del 23 de junio ingresó a una nueva intervención quirúrgica. Su padre, Diego Vera, habló con el Retrato y anticipó acciones legales contra la empresa 25 de Mayo y contra el Estado municipal.
Thiago Vera, uno de los heridos más graves del accidente del colectivo de la línea 532 frente al Skate Park de la rambla, volvió a ser intervenido quirúrgicamente. Su padre, Diego Vera, confirmó en diálogo con el Retrato que el joven de 18 años ingresó al quirófano por una infección en la pierna, que generó un cuadro febril. “Esto es momento a momento”, advirtió. “Cualquier acto de infección puede ser letal para cualquiera de las partes, porque Thiago tiene heridas abiertas por muchos lados”.
La nueva intervención se produce cuando se cumple más de una semana del siniestro. El parte médico más reciente del Hospital Interzonal General de Agudos “Oscar Alende” (HIGA) indicaba que dos pacientes permanecen en Terapia Intensiva en estado grave con pronóstico reservado, tres se encuentran en sala común con evolución favorable, y un sexto fue trasladado al Hospital Italiano por decisión de su obra social.
Abogado y acciones legales
Vera confirmó que la familia ya designó a Maximiliano Orsini como abogado y que, una vez completadas las pericias de parte, aún pendientes, definirán el rumbo judicial. Adelantó que apuntan contra la empresa 25 de Mayo y contra la responsabilidad civil del Estado municipal. “Según lo que den los peritos, ahí veremos hacia dónde avanzamos”, señaló.
Vera cuestionó el manejo del proceso judicial hasta el momento. Sostuvo que la defensa no fue convocada para presentar peritos propios en las pericias ya realizadas, lo que condiciona, a su entender, el valor probatorio de esas diligencias. “La parte legal seguramente la va a ir contestando el abogado en el correr de los días”.
“Nadie se acercó”
Más allá de lo judicial, Vera describió el abandono que siente la familia frente a la ausencia de respuestas institucionales. Ni representantes de la empresa concesionaria ni funcionarios municipales se acercaron al hospital desde el día del accidente. “Hay cero empatía con nosotros”, remarcó. “No solamente me tengo que preocupar de mi hijo, sino de mi vida misma que continúa: el alquiler, la luz, el gas, la comida. ¿A quién le interesa eso?”.
La situación económica de la familia es crítica. Vera trabaja con aplicaciones y su pareja es cajera en una carnicería, había cerrado su propio comercio hace tres meses por problemas económicos y ninguno de los dos pudo retomar sus actividades desde el accidente. “Imaginate cómo hacemos”, planteó.
Vera convocó a la comunidad marplatense a acompañar a la familia cuando se concrete una movilización pública que están organizando. “Le voy a pedir al pueblo, a nuestra ciudad, que nos acompañen cuando hagamos un reclamo. Porque esto no es solo Thiago: mañana le puede tocar a cualquiera”.
