Voraz incendio: los Bomberos quedaron encajados por el mal estado de las calles

Una familia perdió absolutamente todo en el siniestro ocurrido en 489 y 24. La situación se agravó porque los bomberos no pudieron llegar a tiempo al lugar: la autobomba terminó encajada debido al pésimo estado de las calles. Una postal que vuelve a poner en evidencia la falta de respuestas del área de Vialidad municipal.

Un voraz incendio destruyó por completo una vivienda ubicada en la intersección de las calles 489 y 24, en el barrio Marysol, y dejó a una familia en una situación desesperante. La mujer que habitaba el inmueble junto a sus dos pequeños hijos, una nena de 5 años y un nene de apenas 2, perdió todas sus pertenencias y necesita de la solidaridad de la comunidad para comenzar de nuevo.

Pero el drama tuvo un agravante que generó indignación entre los vecinos: los bomberos no pudieron llegar a tiempo para combatir el fuego porque el vehículo quedó encajado mientras intentaban avanzar por las calles del barrio, cuyo estado de deterioro impidió una circulación normal.

Calles intransitables y falta de respuestas

Lo ocurrido vuelve a exponer una problemática que desde hace tiempo vienen denunciando los habitantes de los barrios más alejados del centro marplatense: calles prácticamente intransitables, falta de mantenimiento y reclamos que, según sostienen, no encuentran respuestas concretas por parte del Emvial.

La situación interpela directamente al Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (EMVIAL), responsable de atender las necesidades de infraestructura vial. ¿De qué sirven los anuncios, las fotografías y la promoción mediática de trabajos y obras si existen sectores de la ciudad donde ni siquiera puede ingresar un vehículo de emergencia?

Mientras desde el municipio se difunden intervenciones y trabajos de mantenimiento, en barrios como Marysol los vecinos continúan padeciendo las consecuencias de calles abandonadas. La falta de transitabilidad no representa solamente una incomodidad cotidiana: puede convertirse en un factor determinante ante una emergencia, como lamentablemente ocurrió en este caso.

Un llamado urgente a la solidaridad

Detrás de los cuestionamientos a la gestión municipal hay una familia que hoy necesita ayuda. Una madre y sus dos hijos pequeños se quedaron sin vivienda y sin nada de lo que habían conseguido con esfuerzo.

Por eso, solicitan la colaboración de quienes puedan acercarles ropa, calzado y cualquier elemento que pueda resultarles útil para atravesar este difícil momento.

La tragedia de Marysol deja una imagen dolorosa y una pregunta que las autoridades  no deberían esquivar: cuántas emergencias más deberán atravesar los vecinos para que el mantenimiento de las calles de los barrios deje de ser una promesa y se convierta en una prioridad.