La Cámara Marplatense de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros (CAMETAP) solicitó al Municipio de General Pueyrredon que el boleto plano de colectivo trepe a $3.015,83. El planteo se apoya en el aumento de los costos operativos, las actualizaciones salariales y las demoras en el pago de subsidios.
Una vez más, los usuarios del transporte público de Mar del Plata quedan en el centro de una nueva disputa por los costos del sistema. Los empresarios del transporte volvieron a la carga con un pedido de aumento que llevaría el boleto plano a superar la barrera de los $3.000, una cifra que profundizaría el impacto del transporte en el bolsillo de miles de trabajadores, estudiantes y jubilados.
La solicitud fue presentada por CAMETAP ante la Secretaría Legal, Técnica y Hacienda del Municipio, a cargo de Mauro Martinelli. La entidad que preside Juan María Inza Decaux fundamentó el requerimiento en un estudio de costos cerrado al 31 de octubre de 2026.
En su presentación, la cámara empresaria argumentó que existe una ruptura del equilibrio económico-financiero del contrato de concesión, regulado por la Ordenanza Nº 16.789, y advirtió sobre un fuerte desequilibrio en la estructura económica del servicio.
Los salarios y los insumos, entre los argumentos
Entre los principales fundamentos del pedido aparecen las últimas actualizaciones salariales acordadas entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP).
Según CAMETAP, el salario básico conformado de un chofer supera actualmente los $1.700.000, a lo que debe agregarse el impacto retroactivo de los viáticos correspondientes al período comprendido entre julio y septiembre.
También señalaron el encarecimiento de los insumos necesarios para sostener la prestación, particularmente los combustibles, que representan alrededor del 15% de la estructura de costos. A ello sumaron la cotización del dólar oficial, que repercute directamente en los repuestos, accesorios y el financiamiento destinado a renovar las unidades.
Los subsidios, otro frente de conflicto
La cámara empresaria también puso el acento en las demoras en el pago de compensaciones y en las diferencias existentes en el esquema de subsidios.
En ese sentido, sostuvo que los reintegros correspondientes al Atributo Social de la tarjeta SUBE acumulan demoras promedio superiores a los 60 días. Según la entidad, ese beneficio alcanza al 45% de los pasajeros transportados.
Mientras los empresarios reclaman una nueva actualización tarifaria para equilibrar sus cuentas, los usuarios vuelven a quedar expuestos a otro incremento en un servicio esencial, sin que el debate sobre la calidad de las prestaciones y el impacto de los aumentos en la economía familiar pierda vigencia.
