Sexto año colocó una placa de granito en la escultura de plaza San Martín, frente al Palacio Municipal. La actividad es del programa Guardianes de nuestra Historia, que llega a 10.000 alumnos por año.
En la plaza San Martín, frente al Palacio Municipal, un grupo de alumnos de sexto año de la Escuela Provincial N° 67 colocó una placa de granito al pie de Los Perros Perdiceros, una de las esculturas más antiguas de Mar del Plata. El texto que ahora lee quien pase por ahí lo investigaron y escribieron ellos.
La actividad forma parte del programa educativo patrimonial Guardianes de nuestra Historia, que lleva adelante la Dirección de Restauración de Monumentos Escultóricos del municipio, a cargo de Costanza Addiechi.
Un perro acecha, otro descansa
La obra es de hierro fundido, del escultor francés Camille Gaté, y salió de la fundición de arte de Antoine Durenne en Sommevoire, una de las más importantes de Francia en el siglo XIX.
“Es una de las obras más importantes que tiene la historia de Mar del Plata”, valoró Addiechi, en diálogo con el Retrato, mientras los chicos acomodaban la placa sobre el basamento.
Investigar y señalizar
El programa tiene varias capas. Empieza con visitas guiadas en las plazas fundacionales y charlas en las escuelas, sigue con una investigación y termina con los propios estudiantes colocando la placa en el monumento.
“Se les da una pieza escultórica para hacer su investigación, ellos investigan, hacen una síntesis, la consensuamos con la dirección de restauración y a partir de eso se hace una placa de granito”, explicó la funcionaria.
La placa se manda a grabar y después son los alumnos los que la colocan. Cada escultura señalizada corresponde a una escuela distinta.
El objetivo de fondo es la concientización. “Entendemos que la protección de nuestra historia y de los bienes patrimoniales puede garantizarse a partir del conocimiento y la valoración de los mismos”, sostuvo Addiechi en una de las jornadas del programa.
10.000 alumnos por año
Guardianes de nuestra Historia nació después de años de trabajo técnico sobre las piezas del patrimonio municipal. “Al principio pensaba que recuperaba fragmentos de la historia de Mar del Plata, pero me di cuenta de que si no difundía la relevancia que cada obra encerraba, estaban condenadas a la invisibilización”, describió Addiechi.
El programa alcanza a casi 10.000 alumnos por año, entre visitas guiadas y charlas en establecimientos públicos y privados.
La señalización de Los Perros Perdiceros fue una de las últimas acciones del ciclo lectivo. “La próxima semana ya vamos a estar señalizando otras dos piezas más, para estar finalizando el año”, anticipó Addiechi.
