El eventual desembarco de una de las principales cadenas de supermercados del país podría modificar sustancialmente el escenario y llevar algo de tranquilidad a los empleados que hoy no saben qué ocurrirá con sus puestos de trabajo.
Cabe destacar que para que esto tenga un final feliz primero los representantes del pueblo (léase Concejales) debería derogar la Ordenanza que prohíbe a empresas ya instaladas a tener mas de tres locales en la misma ciudad, algo que no sucede con los supermercadistas chinos que encontraron el atajo para que esa legislación no les alcance.
Las negociaciones, según pudo conocer el Retrato, estarían muy avanzadas y formarían parte del proceso de reestructuración que atraviesa Toledo, empresa que mantiene una importante deuda y que en los últimos tiempos comenzó a desprenderse de distintos activos con el objetivo de hacer frente a sus compromisos.
Por ahora, los trabajadores continúan percibiendo sus salarios, aunque el futuro de la estructura laboral genera preocupación. Son alrededor de 1.500 familias que dependen directamente de la actividad de Toledo y que permanecen expectantes frente a las decisiones que se adopten sobre el destino de las distintas sucursales.
Una operación que podría cambiar el escenario
La eventual adquisición de unas 15 bocas por parte de Carrefour representaría una transformación significativa para el supermercadismo marplatense. La compañía internacional cuenta con una extensa y respetable trayectoria en el país y, en términos generales, mantiene estructuras laborales formalizadas y encuadradas dentro de las normas vigentes.
Para los trabajadores de Toledo, la posibilidad de que las sucursales sean incorporadas por una empresa de estas características podría significar una alternativa concreta para preservar buena parte de las fuentes laborales, aunque todavía deberán definirse las condiciones de la eventual operación y el futuro de cada empleado.
También habrá que determinar qué sucursales quedarían comprendidas en el acuerdo, cuáles serían las condiciones de traspaso y qué ocurrirá con los trabajadores que actualmente desempeñan tareas en esos establecimientos.
La llegada de Carrefour, además, abriría un nuevo capítulo en el mercado de supermercados de Mar del Plata, donde durante los últimos meses distintas alternativas fueron analizadas para encontrar una salida a la compleja situación financiera de Toledo.
La preocupación por el avance de otros compradores
En paralelo, dentro del sector existe preocupación por la posibilidad de que algunas unidades puedan terminar en manos de inversores particulares o cadenas de capital extranjero, especialmente grupos de origen chino.
Entre los trabajadores y representantes sindicales existe una marcada diferencia entre la posibilidad de que las sucursales sean absorbidas por una compañía de gran estructura y la alternativa de que sean adquiridas individualmente por pequeños operadores de origen chino.
En ámbitos gremiales se señala que no todos los comerciantes cumplen de la misma manera con las obligaciones laborales, sindicales y sociales, una situación que genera inquietud cuando se analiza el futuro de cientos de trabajadores.
Por eso, la eventual llegada de Carrefour es observada con otros ojos por parte de quienes representan a los empleados: no solamente por la posibilidad de mantener abiertas las sucursales, sino también por la perspectiva de preservar empleos registrados, antigüedad, derechos laborales y condiciones de trabajo.
Un futuro que todavía está por definirse
De todos modos, la operación todavía no está cerrada y deberán resolverse numerosos aspectos antes de que pueda concretarse. La negociación incluye activos, contratos, locales comerciales y, fundamentalmente, una estructura laboral de enorme dimensión para la ciudad.
Mientras tanto, los 1.500 trabajadores de Toledo siguen mirando con preocupación y expectativa cada movimiento de la empresa. Cobran sus haberes, pero saben que el proceso de desprendimiento de activos continuará y que las decisiones que se adopten en las próximas semanas serán determinantes para su futuro.
Si finalmente Carrefour concreta la adquisición de las 15 sucursales, Mar del Plata podría asistir al nacimiento de una nueva etapa para el supermercadismo local. Y, para miles de trabajadores, podría significar algo todavía más importante: la posibilidad de transformar la incertidumbre por el futuro laboral en una expectativa concreta de continuidad.
