El Senado convirtió en ley el recorte que deja a casi 270 mil hogares marplatenses sin el descuento en la tarifa de gas, pero el intendente interino y el intendente en uso de licencia no emitieron una sola palabra. Mientras Bahía Blanca y buena parte de la Costa Atlántica ya definieron una respuesta, en Mar del Plata la escena política quedó partida entre el silencio oficial y la indignación de la oposición.
El Senado de la Nación convirtió en ley los cambios en la Ley de Zonas Frías y limitó el subsidio al gas a Mar del Plata, en una sesión que quedó marcada tanto por el retiro del peronismo del recinto como por el resultado. La votación terminó con 38 votos positivos y 8 negativos
La medida golpea de manera directa a General Pueyrredon, la modificación impulsada por el Gobierno nacional afectaría a 270.000 familias marplatenses. Sin embargo, ni el intendente en uso de licencia ni su reemplazante rompieron el silencio.
38 votos, un retiro y una ley
Antes de iniciar el debate, el presidente del bloque del peronismo, José Mayans, anticipó que se retiraban, con lo cual el oficialismo debía garantizar el quórum de 37 senadores para votar esta iniciativa. El oficialismo y sus aliados lo consiguieron. La votación estaba programada para las 22.00, pero finalmente la decisión fue realizarla apenas unos minutos antes de las 19.15, con únicamente 46 legisladores en sus bancas.
La salida del bloque no cayó bien ni siquiera dentro del propio espacio. Retirarse del recinto en lugar de quedarse a dar batalla y votar en contra fue leído por varios dirigentes peronistas como una renuncia a la pelea política, en un tema que a otros bloques, como el radicalismo bonaerense, les valió mostrarse con una posición firme y visible.
El concejal de Unión por la Patria, Diego Garcia, reconoció en diálogo con el Retrato que “frente a este tipo de decisiones uno individualmente a veces espera otras cosas”. A su vez, el concejal Gustavo Pulti apuntó contra los sectores que habilitaron el debate. En diálogo con este medio, advirtió que “resultan más preocupantes quienes dieron cuórum porque hacen una cosa con la palabra y otra con el cuerpo, buscando luego matices diferenciadores”.
El peso en Mar del Plata
La reforma plantea que el subsidio se mantenga para la Patagonia, Malargüe y la Puna, mientras que para otros hogares el acceso al beneficio quedará sujeto a criterios de ingresos y vulnerabilidad, y también establece que conservarán la rebaja los hogares inscriptos en el ReNaBaP, los veteranos de Malvinas y las familias con Certificado Único de Discapacidad. Para el resto, la iniciativa elimina el beneficio para unas 90 ciudades que habían sido incorporadas al esquema en 2021.
La reforma deja sin ese beneficio a más de un millón de personas, incluidos hogares de Mar del Plata. Documentación del Concejo Deliberante marplatense precisa que la incorporación de 2021 alcanzó a más de 260.000 hogares del distrito, cifra que el concejal Juan Manuel Cheppi redondeó en 270 mil familias directamente golpeadas.
La escala provincial es todavía mayor, Maximiliano Abad explicó en conferencia que “para la provincia de Buenos Aires tiene un impacto tremendo, son 1.300.000 hogares, 5 millones de personas, de 94 municipios que de un día para otro van a quedar absolutamente desprotegidas”.
El senador radical explicó que su rechazo no fue una defensa de un privilegio, sino una cuestión de coherencia territorial: “Hay que acompañar a la zona cálida, pero no hay que desproteger de ninguna manera a los de zona fría y esta ley es absolutamente injusta”. Y graficó la contradicción con un ejemplo que apunta a la clase media local: “Van a pagar menos por gas mansiones de la Patagonia que la clase media de Mar del Plata, Bahía o Tandil”.
En el plano local, el concejal Diego García coincidió en el diagnóstico. “Va a ser una catástrofe para el bolsillo de los marplatenses”
El silencio que se repite
En 2024, Montenegro había defendido el régimen: “Mar del Plata es Zona Fría. No puede depender del Gobierno de turno”, aseguró entonces, y agregó que el esquema “no es un capricho”, sino una necesidad para miles de hogares marplatenses. Esta vez, frente al proyecto oficialista, no hubo declaraciones públicas del intendente en licencia ni del jefe comunal actual.
La senadora provincial Fernanda Raverta lo planteó en sus redes: “Milei y sus aliados acaban de sacar a Mar del Plata de la Zona Fría. Que quede claro quiénes ampliaron este derecho y quiénes levantaron la mano para recortarlo”. En el mismo sentido, Raverta señaló: “Necesitamos un intendente con la camiseta de Mar del Plata puesta. Es preocupante el silencio de Montenegro y Neme frente al intento de eliminar la Zona Fría”.
El concejal Gustavo Pulti fue por el mismo camino: “Ni Montenegro, ni Neme, ni la constelación de aliados acomodaticios y oportunistas que le facilitan las leyes al antojo de Milei estuvieron del lado de nuestros vecinos”.
Juan Manuel Cheppi, por su parte, resumió la crítica con una frase que empezó a repetirse en el arco opositor: “Nosotros lo rechazamos siempre, mientras tanto, Montenegro y Neme eligieron el silencio en lugar de ponerse al frente de la defensa de nuestra ciudad”.
Qué hizo cada municipio
El mapa de reacciones bonaerenses deja a Mar del Plata en offside respecto de sus vecinos.
En Bahía Blanca, el intendente Federico Susbielles no esperó la sanción definitiva para moverse. “Estamos trabajando en suspender la viabilidad de esta norma. Cuando esta ley sea promulgada vamos a proceder por la vía judicial para defender los derechos de los bahienses”, afirmó. Como fundamento de la acción judicial, señaló que las modificaciones al régimen podrían vulnerar los artículos 16 y 28 de la Constitución Nacional.
En Villa Gesell por otro lado, el intendente Gustavo Barrera eligió la vía de la confrontación directa.”Son una runfla de sociópatas”, lanzó y expuso en el Congreso, juntó firmas de adhesión y tambien prometió impulsar acciones judiciales.
En cuanto a Tandil, Necochea, Balcarce y la Quinta Sección optaron por la construcción de un frente regional.
Mar del Plata, el distrito más afectado en términos absolutos es, paradójicamente, el que exhibe la respuesta institucional más débil. Una resolución del Concejo del año pasado, un expediente de la comisión de Industria y ningún anuncio judicial ni gesto político equiparable al de sus vecinos.
La pregunta es si existe una estrategia común. Todo indica que no, o al menos no todavía. Susbielles mismo reconoció que desconoce si otros intendentes de las localidades alcanzadas por los cambios tomarán el mismo camino judicial, aunque confirmó que la presentación de Bahía Blanca se concretará una vez que la norma sea promulgada. La cumbre de la Quinta Sección mostró que hay margen para coordinar protestas, pero cada municipio define por separado si además litiga, junta firmas o simplemente calla. En ese mapa fragmentado, Mar del Plata no aparece ni liderando ni acompañando.
