El proyecto que el Senado podría tratar este jueves sacaría a la ciudad del régimen de subsidios por zona geográfica, aunque sus usuarios seguirían aportando al fondo que lo financia. Stigas advierte que el recargo podría subir hasta un 50%.
El Senado de la Nación podría convertir esta semana en ley el proyecto que modifica el régimen de Zona Fría, en una sesión que trascendidos legislativos ubican para el jueves 24 de septiembre. La iniciativa, que ya cuenta con dictamen de las comisiones de Energía y de Presupuesto y Hacienda, sacaría a Mar del Plata del esquema de descuentos automáticos por zona geográfica que rige desde 2021 y trasladaría el beneficio a un régimen de subsidios según ingresos y patrimonio de cada hogar. El Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas (Stigas) advierte que la ciudad seguiría aportando al fondo que sostiene el sistema aunque deje de recibir el descuento.
Qué cambia con la reforma
El proyecto, que ya tiene media sanción de Diputados desde mayo, mantiene el criterio geográfico automático solo para la Patagonia, Malargüe y la Puna. Las localidades incorporadas en la ampliación de 2021, entre ellas Mar del Plata, Bahía Blanca y zonas de Córdoba, Santa Fe, San Luis, La Rioja, Tucumán y Catamarca, pasarían al esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), condicionado a los ingresos y el patrimonio de cada hogar. El límite para acceder a la rebaja se fija en tres canastas básicas para un hogar tipo 2, hoy en el orden de los 4,8 millones de pesos. Además, el descuento dejaría de aplicarse sobre el total de la factura y alcanzaría únicamente al componente de gas consumido, no a los cargos fijos ni a las tarifas de transporte y distribución.
El reclamo de Stigas
Ezequiel Serra, secretario general de Stigas Costa Atlántica, explicó a el Retrato el punto que el gremio considera más grave del proyecto: “Tanto Mar del Plata como todos estos otros municipios quedarían afuera, pero se retrotraería a cuando Mar del Plata no formaba parte de la zona fría: haríamos el aporte al fondo fiduciario, pero no seríamos parte de la zona fría. Estaríamos financiando el recurso para la zona fría en otras regiones que sí la van a tener, por ejemplo la Patagonia.”
El propio Gobierno habilitó al ministro de Economía, Luis Caputo, a aumentar hasta un 50% el recargo que financia ese fondo. “Estamos hablando de un 7,5 a un 11,25% de aumento. No solo dejaríamos de cobrar el beneficio, sino que encima pagaríamos más para financiar el fondo”, graficó Serra, quien calculó que más de 50 municipios de la provincia de Buenos Aires se verían afectados por la reforma.
El respaldo local y el impacto que se estima
El Concejo Deliberante de Mar del Plata ya había fijado postura en junio, cuando aprobó por 20 votos contra uno (el de La Libertad Avanza) una resolución en rechazo a la reforma, en la que advirtió que unos $32.000 millones anuales dejarían de volcarse al consumo marplatense si la ciudad pierde el beneficio.
Una factura difícil de anticipar
Serra remarcó, además, que ningún subsidio focalizado reemplazará lo que hoy cubre la Zona Fría: “Cada subsidio que podamos recibir por fuera de la zona fría no va a abarcar lo mismo. Va a estar sujeto a algún rubro o ítem de la factura, no sobre el valor total.”
“Todavía no es ley y todavía estamos a tiempo de impedirlo”, cerró Serra, a la espera de la sesión que definirá si la Zona Fría deja de regir para Mar del Plata.
