Aldosivi volvió a ganar, encendió una luz de esperanza y cortó una racha de 23 partidos

Aldosivi volvió a sonreír. En el Estadio José María Minella, el Tiburón derrotó 3-1 a Banfield por la octava fecha del Torneo Clausura 2026 y consiguió mucho más que tres puntos: cortó una interminable racha de 23 partidos sin triunfos y encendió una luz de esperanza en su lucha por mantenerse en la Liga Profesional.

El triunfo tuvo además un condimento especial: fue en el debut de Javier Sanguinetti como entrenador del conjunto marplatense. El nuevo conductor logró rápidamente darle una respuesta anímica a un equipo que venía golpeado y que necesitaba con urgencia volver a ganar.

Aldosivi fue efectivo y golpeó en los momentos justos. Renzo Malanca, en contra, abrió el marcador para el conjunto local, mientras que Andrés Vombergar apareció en dos oportunidades para convertirse en la gran figura de la tarde y completar el 3-1 definitivo.

Banfield intentó reaccionar en el complemento y consiguió descontar mediante un penal convertido por Matías Hernández. Sin embargo, la reacción del Taladro duró poco: Vombergar volvió a aparecer para marcar su segundo tanto personal y darle tranquilidad al equipo marplatense.

El resultado representa un enorme alivio para Aldosivi, que no conseguía una victoria desde el 15 de noviembre de 2025. La racha de 23 partidos sin poder ganar había generado una situación límite, tanto desde lo futbolístico como desde lo anímico. Por eso, el 3-1 puede marcar un punto de inflexión.

El panorama en la lucha por la permanencia todavía es complicado. Aldosivi continúa en zona de descenso y necesita sumar prácticamente en cada una de las fechas que quedan. Sin embargo, la victoria ante Banfield le permitió reducir la distancia con sus rivales directos.

Ahora, el Tiburón quedó a siete puntos de Deportivo Riestra en la tabla anual, cuando todavía quedan 24 unidades en juego. La diferencia sigue siendo importante, pero ya no parece una misión imposible: Aldosivi tiene por delante ocho partidos para intentar concretar una remontada que hasta hace muy poco parecía lejana.

Sanguinetti tendrá ahora la tarea de sostener el envión y transformar esta victoria en el comienzo de una recuperación. El equipo mostró otra actitud, fue contundente y encontró respuestas cuando más las necesitaba.

Todavía queda mucho camino y el margen de error es mínimo, pero Aldosivi consiguió lo que necesitaba para volver a creer. El Tiburón está herido, pelea contra el descenso y tiene una cuesta arriba enorme por delante. Pero después de 23 partidos, finalmente volvió a ganar. Y mientras haya puntos en juego, todavía se puede.