Una amplia representación de las instituciones empresarias, profesionales, sindicales y productivas de Mar del Plata lanzó un fuerte llamado de atención frente al crecimiento de la inseguridad y reclamó a toda la dirigencia política que vuelva a colocar la seguridad entre las principales prioridades de gobierno.
Bajo el título “Recuperar la Agenda de la Seguridad”, las entidades advirtieron que la ciudad atraviesa una situación que ya no puede ser naturalizada ni abordada de manera aislada.
El pronunciamiento, fechado el 25 de agosto, fue dirigido al intendente de General Pueyrredon, a las autoridades provinciales y nacionales con responsabilidad en materia de seguridad, a los representantes de todos los espacios políticos y a la comunidad marplatense.
Las instituciones firmantes señalaron que los datos oficiales reflejan una realidad que genera creciente preocupación. Durante el primer semestre de 2026 se registraron 25 homicidios dolosos en Mar del Plata, contra 17 en el mismo período del año pasado, lo que representa un incremento cercano al 47%. A esto se suma una evolución negativa de los delitos contra la propiedad, los comercios y los vecinos.
Homicidios, robos y una ciudad en alerta
Según los informes del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito (CeMAED), el aumento de los homicidios constituye uno de los indicadores más preocupantes. Pero para las entidades, el problema excede las estadísticas y se expresa diariamente en barrios, comercios, empresas, lugares de trabajo y espacios públicos.
El documento advierte además que durante el segundo trimestre de 2026 se registraron 239 denuncias por robos y hurtos a comercios, un 31% más que durante el trimestre anterior. Para las instituciones “esta situación impacta directamente sobre la actividad económica, el empleo, la inversión y la posibilidad de desarrollar normalmente cualquier emprendimiento”
Otro dato que aparece como una señal de alarma es “la cantidad de requerimientos al sistema de emergencias. Durante el primer trimestre del año se contabilizaron más de 69.000 llamadas al servicio 911, lo que equivale a un promedio de 823 intervenciones diarias vinculadas con situaciones que demandaron atención policial o de seguridad”.
Frente a este escenario, las entidades cuestionaron especialmente lo que consideran una falta de protagonismo de parte de sectores de la dirigencia política. “La seguridad debe volver a ocupar un lugar prioritario en el debate público”, plantearon, al reclamar representantes comprometidos, capacidad de coordinación y políticas concretas en lugar de respuestas aisladas o coyunturales.
El pronunciamiento remarca que la seguridad no puede convertirse en una cuestión partidaria. “Es un derecho fundamental asociado a la vida, a la integridad física, a la libertad y a la propiedad privada”, sostuvieron, al considerar que el problema no puede quedar subordinado a disputas electorales, diferencias ideológicas o intereses sectoriales.
Reclaman una política de Estado
Las instituciones también pusieron el foco en el impacto económico y turístico de la inseguridad. Mar del Plata, por su dimensión poblacional y su condición de uno de los principales destinos turísticos del país, no sólo enfrenta un problema relacionado con la calidad de vida de sus habitantes: también está en juego la inversión, el empleo, la actividad comercial y la imagen de la ciudad.
En ese sentido, el documento destaca experiencias de otras ciudades que lograron modificar escenarios complejos a partir de políticas sostenidas, coordinación institucional y decisión política. El mensaje apunta a evitar que Mar del Plata termine naturalizando los hechos de violencia y delincuencia.
Las entidades firmantes valoraron las medidas anunciadas recientemente por los gobiernos municipal y provincial para reforzar los recursos destinados a la seguridad, aunque consideraron que “no son suficientes” frente a la magnitud del problema y reclamaron una estrategia permanente que articule a los tres niveles del Estado.
El llamado alcanza al Gobierno municipal, al Ejecutivo bonaerense y al Gobierno nacional, pero también a legisladores nacionales y provinciales, concejales, partidos políticos y organizaciones de representación ciudadana.
“La sociedad marplatense necesita respuestas concretas, coordinación institucional, planificación y resultados medibles”, remarcaron, reclamando que la seguridad sea transformada definitivamente en una política de Estado.
El documento concluye con una advertencia que busca sintetizar la preocupación de los sectores que lo suscriben: “Sin seguridad no hay libertad. Sin seguridad no hay inversión. Sin seguridad no hay trabajo. Sin seguridad no hay desarrollo. Sin seguridad no hay futuro”.
Con ese mensaje, el amplio arco institucional que reúne a empresarios, trabajadores, profesionales y representantes de distintas actividades económicas de la ciudad pidió a la dirigencia política abandonar las diferencias y actuar ante una problemática que, según advierten, ya atraviesa transversalmente a toda la comunidad marplatense.
Entre las entidades firmantes figuran la UCIP, CGT, Sindicato de Trabajadores Municipales, UOCRA, Sindicato de Empleados de Comercio, ATICMA, Cámara Textil, CETAC, Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica, Cámara de Productores de Kiwi, Cámara de la Recreación, Cámara de Balnearios, CAMARCO, CCYA, Cámara de Desarrolladores Inmobiliarios, Bureau de Congresos y Convenciones, Foro de Colegios y Consejos Profesionales y numerosos colegios profesionales de la ciudad y la región.
El mensaje es claro: Mar del Plata no puede resignarse frente al avance del delito y reclama que la seguridad vuelva al centro de la agenda política, con una respuesta conjunta, sostenida y capaz de mostrar resultados.
