Bajo la consigna “Todo Mar del Plata y Batán unidos por la seguridad”, vecinos autoconvocados y más de 40 sociedades de fomento se movilizaron este sábado en más de veinte puntos de la ciudad. Mientras algunos barrios respondieron con presencia sostenida, las esquinas más céntricas, como Plaza San Martín, Libertad y La Costa, Independencia y Alvarado, amanecieron prácticamente vacías.
Este sábado, Mar del Plata y Batán fueron escenario de una nueva jornada de protesta contra la inseguridad. La convocatoria, impulsada por más de 40 asociaciones de fomento bajo la consigna “Todo Mar del Plata y Batán unidos por la seguridad”, propuso concentraciones simultáneas en cerca de veinte puntos de la ciudad, entre ellos Plaza San Martín, Mario Bravo y Edison, Constitución y La Costa, la plaza principal de Batán, Tejedor y Río Negro, Libertad y La Costa, e Independencia y Alvarado.
La movilización de hoy fue la última de una seguidilla que comenzó a fines de julio, con un cacerolazo convocado desde las redes sociales, y que escaló el 5 de agosto con una marcha de más de un centenar de personas hasta la Jefatura Departamental. Desde entonces, barrios de la zona norte impulsaron un Mapa del Delito digital, la Provincia reforzó la presencia de efectivos y móviles policiales en la ciudad, y más de 40 sociedades de fomento solicitaron la Banca 25 en el Concejo Deliberante para reclamar un plan de seguridad “perdurable”.
La supermarcha de este sábado surgió originalmente en el barrio Fortunato de la Plaza y se extendió con el respaldo de vecinos de zona sur, Playa Grande, Los Troncos, San Carlos, Stella Maris y Batán, entre otros sectores.
El grueso del reclamo, sin embargo, se concentró en nodos clave como la rotonda de Constitución y Champagnat en la zona norte, con un gran acompañamiento de bocinazos por parte de los conductores, y en la intersección de Alem y Rodríguez Peña en Playa Grande, donde hubo cortes de calle y aplausos, y en el sur sobre la Ruta 11 y la calle 515, en la zona de Acantilados.
“Estoy descubriendo que estoy solo”: la escena en Independencia y Alvarado
En distintos puntos de la ciudad, la convocatoria tuvo una respuesta despareja. En varios barrios de la periferia, donde el reclamo por la inseguridad viene sosteniéndose desde hace semanas a través de cacerolazos y reuniones vecinales, la gente sí se acercó a los puntos de encuentro. En cambio, en los lugares más céntricos, como Plaza San Martín, Libertad y La Costa e Independencia y Alvarado, la convocatoria prácticamente no tuvo eco.
En la esquina de Independencia y Alvarado, el Retrato encontró a una sola persona esperando desde las 10 de la mañana. Héctor, un vecino de 81 años que prefirió no dar su apellido completo, porque, según explicó, vive cerca de una villa y ya le rayaron la camioneta en cinco oportunidades por quejarse de la acumulación de basura. Nadie más se acercó.
“Esto es lo que nos merecemos”, fue lo primero que le dijo Héctor, en referencia a la ausencia de vecinos en la convocatoria. “Estoy descubriendo que estoy solo. En un barrio en el que todo el mundo se queja”, señaló.
El hombre, que dijo seguir trabajando pese a la edad, planteó tres reclamos. En primer lugar, apuntó contra el Poder Judicial por la reincidencia de quienes cometen delitos graves: “Cada vez que hay un hecho delictivo y se consulta por quienes han matado o robado, tienen unos antecedentes penales enormes. Yo le pregunto si son los jueces los que los dejan libres”, planteó.
En segundo término, cuestionó un operativo policial que dijo haber presenciado dos veces, los días miércoles y viernes, sobre la avenida Colón, a tres cuadras de Tejedor. Según su relato, dos patrulleros y siete efectivos policiales o de Gendarmería, con las luces encendidas, indicaban a los conductores sin documentación en regla que doblaran una cuadra antes, mientras detenían a quienes sí tenían todo en orden. “Quiero saber quién dirige a las fuerzas policiales o de gendarmería, si es o se hacen”, cuestionó.
Por último, Héctor remarcó lo que consideró una contradicción entre la magnitud del reclamo social y la escasa presencia en la calle: “Creo que los argentinos nos reunimos por última vez para celebrar el subcampeonato del mundo. Hoy por seguridad somos pocos”. Y cerró, dirigiéndose a quienes no se acercaron a la convocatoria: “No nos quejemos, por favor. Ojalá que algún día no les toque un familiar de ellos y salgan a pedir que la gente salga a la calle. Y si así fuera, la palabra empieza con J. Gracias, hasta luego”.

En la ruta 11 y 515 los vecinos de los barrios ubicados en ese sector se volcaron sobre el camino, recibiendo el respaldo de quienes por allía transitana, haciendo sonar sus bocinas. Una clara nuestra que el reclamo de inseguridad estuvo por la mayoría de los barrios de General Pueyrredón .