Una manifestación cargada de dolor y reclamo se realizó frente a la sede local de IOMA en Mar del Plata para pedir justicia por Silvia González, la mujer marplatense cuyo fallecimiento volvió a poner bajo cuestionamiento el sistema de atención y derivaciones médicas.
La protesta estuvo encabezada por su hija, Sol Carrera, acompañada por su esposo, sus hijos, familiares y allegados, quienes se acercaron con carteles y mensajes exigiendo respuestas. En simultáneo, también se desarrolló una manifestación en la ciudad de La Plata.
Entre lágrimas y momentos de profunda emoción, la familia sostuvo que Silvia atravesó un verdadero “derrotero” entre distintos centros de salud luego de sufrir un cuadro cardíaco. Según relataron, fue atendida inicialmente en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) de Mar del Plata, pero posteriormente trasladada al Sanatorio Avenida, decisión que hoy cuestionan con dureza.
A partir de allí —aseguran— comenzaron las derivaciones, las demoras y la falta de respuestas adecuadas para la gravedad del cuadro.
Finalmente, Silvia fue trasladada a La Plata, a cientos de kilómetros de su familia, donde falleció días después.
“Esto podría haberse evitado”, expresaron durante la protesta, en la que también reclamaron que se investiguen las responsabilidades médicas y administrativas que intervinieron en el caso.
La familia confirmó que la causa ya se encuentra judicializada y que continuará impulsando el reclamo para que lo ocurrido no quede impune.
“La lucha empieza ahora y va a seguir”, señalaron frente a la sede de IOMA que permaneció cerrada, en una jornada atravesada por la bronca, el dolor y el pedido de justicia.
El caso generó fuerte impacto en la ciudad y reabrió el debate sobre el funcionamiento del sistema de salud, las derivaciones de pacientes críticos y la respuesta de las coberturas médicas ante situaciones de emergencia.
