Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26) y José Luis Aquino (27), imputados por el femicidio de Johana Mailén Antonich, decidieron este lunes no dar su versión de los hechos ante el fiscal Carlos Russo y regresaron al Complejo Penitenciario de Batán, donde permanecerán alojados en la Unidad Penal N°44. La fiscalía dispuso el secreto de sumario por 48 horas mientras avanza el análisis de las cámaras de seguridad de la zona.
La indagatoria, realizada en el octavo piso de los Tribunales de Mar del Plata, se resolvió en pocos minutos. Ambos acusados se entrevistaron con integrantes de la Defensoría Oficial y optaron por el silencio ante Russo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción N°7, quien calificó de manera provisoria la causa como femicidio. Con el objetivo de resguardar la producción de nuevas medidas de prueba, el fiscal dispuso el secreto de sumario por 48 horas.
La investigación avanza ahora sobre la recuperación de material audiovisual de la zona. Personal del Gabinete de Homicidios de la DDI logró contactar a uno de los responsables del predio de Punta Cantera, el otro se encuentra fuera del país, y accedió a las tarjetas de memoria de las cámaras ubicadas cerca del sitio donde los detenidos quemaban pertenencias de la víctima y donde luego apareció el cuerpo. Esa gestión permitió confirmar que uno de los imputados se desempeñaba como sereno del lugar, mientras que el otro era un allegado con presencia habitual en el predio.
La reconstrucción de los hechos
Durante la jornada del domingo, Russo recabó testimonios de manera directa para precisar con exactitud cuánto tiempo estuvo desaparecida Antonich, dado que existían versiones cruzadas sobre si el auto de aplicación la había pasado a buscar el viernes o el sábado por la tarde. Según la reconstrucción judicial, la joven dejó a sus dos hijas, de 1 y 6 años, al cuidado de familiares y cerca de las cuatro de la tarde del sábado un vehículo de aplicación la retiró de su vivienda en el barrio Las Heras con destino a la zona entre Punta Mogotes y Waikiki, adonde había sido convocada mediante Facebook para una entrevista laboral inexistente, tras enviar una fotografía para la supuesta gestión de un carnet.
Sin noticias de la joven, sus familiares se presentaron en la comisaría decimosexta durante los primeros minutos del domingo para radicar una denuncia por averiguación de paradero. Según fuentes oficiales, el personal se encontraba tomando otra denuncia en ese momento y los familiares se retiraron quince minutos después, con la promesa de regresar. Volvieron pasadas las dos de la madrugada y allí sí formalizaron la exposición. Poco antes de las cuatro, un llamado al 911 alertó sobre la presencia de personas en el lugar donde el remís había dejado a Antonich horas antes: efectivos de la comisaría quinta y familiares de la joven vieron a dos personas incendiando un tacho, que escaparon y fueron reducidos al intentar esconderse en el parador Waikiki. Ambos presentaban heridas compatibles con una resistencia defensiva y manchas de sangre en su ropa.
Repercusiones y familias quebradas
Durante la tarde de este lunes, familiares y allegados despidieron a Antonich en una sala velatoria de Peralta Ramos y Vértiz, en un clima descripto como de profundo dolor.
En paralelo, el Movimiento de Mujeres y Diversidades de Mar del Plata-Batán difundió un comunicado en el que cuestionó el accionar policial y judicial previo al hallazgo del cuerpo, y convocó a una marcha para este miércoles al mediodía, con punto de encuentro en Luro e Independencia y llegada al Palacio de Tribunales. La organización vinculó el caso con otras desapariciones registradas en la ciudad y remarcó que las familias terminan asumiendo tareas de búsqueda ante la falta de respuestas estatales eficaces. La convocatoria busca además unificar ese reclamo con el que ya venían sosteniendo vecinos y familiares de Ricardo Ruiz, el ferretero asesinado el sábado, en una misma movilización contra la inseguridad en la ciudad.
