La familia se sumó al disfrute del tradicional “dulce o truco”

La tradicional celebración de Halloween volvió a llenar de disfraces, calabazas, personajes de terror y actividades recreativas las calles de numerosas ciudades del mundo. Este sábado 31 de octubre, niños, jóvenes y adultos participan de una jornada que combina entretenimiento, creatividad y costumbres populares, con propuestas que van desde desfiles multitudinarios hasta reuniones familiares.

La celebracion en el territorio bonaerense

En la provincia de Buenos Aires, Halloween ha ganado un gran protagonismo en los últimos años, adaptándose a las costumbres locales. Cada 31 de octubre, los barrios residenciales y condominios cerrados se llenan de niños disfrazados que replican el tradicional “dulce o truco”.
Las calles comerciales organizan desfiles y concursos de disfraces, mientras que las panaderías locales ofrecen galletas temáticas. Por la noche, los jóvenes y adultos asisten a multitudinarias fiestas de disfraces en boliches y quintas bonaerenses, fusionando el terror anglosajón con la clásica alegría y música argentina.

Nueva York, epicentro de los festejos

En Estados Unidos, Halloween constituye una de las celebraciones más populares del calendario. Nueva York vuelve a destacarse con su tradicional desfile del Village Halloween Parade, en Manhattan, donde miles de participantes exhiben elaborados disfraces, marionetas gigantes y representaciones artísticas que transforman las calles en un gran escenario. La edición de este año se desarrolla durante la noche del sábado.

En distintas ciudades estadounidenses, las familias también participan del tradicional trick-or-treat, una costumbre mediante la cual los chicos recorren las casas del vecindario para pedir golosinas. Las decoraciones con telarañas, esqueletos, fantasmas y calabazas iluminadas completan el ambiente característico de la fecha.

Europa combina tradición y misterio

En Europa, los festejos adquieren características particulares según cada región. En Dublín, Irlanda, las actividades vinculadas con Halloween recuperan parte de las tradiciones celtas que dieron origen a esta celebración.

En Bran, Rumania, el castillo asociado popularmente con la leyenda de Drácula es escenario de una fiesta temática que reúne disfraces, ambientaciones de terror y espectáculos nocturnos. Mientras tanto, en Copenhague, Dinamarca, los jardines de Tivoli incorporan decoraciones otoñales, calabazas y propuestas recreativas para toda la familia.

Asia se suma a la celebración

En Hong Kong, Halloween también gana espacio con festivales callejeros, concursos de disfraces, música y actividades inspiradas tanto en personajes fantásticos como en figuras de la cultura popular.

Los festejos incluyen intervenciones artísticas y propuestas comerciales que convocan a residentes y turistas, en una celebración que combina las tradiciones internacionales con expresiones culturales propias de la ciudad.

Una costumbre que trasciende fronteras

Aunque Halloween tiene raíces históricas vinculadas con antiguas tradiciones europeas, su popularidad se extendió a numerosos países y se adaptó a distintas culturas.

Los disfraces, las golosinas, las fiestas temáticas y las decoraciones se convirtieron en símbolos de una jornada que convoca a distintas generaciones. Más allá de las diferencias culturales, Halloween se consolida como una celebración en la que predominan la imaginación, el entretenimiento y el encuentro social.