Imágenes marplatenses de la tradición celta que conquistó el mundo

Cada 31 de octubre, calabazas iluminadas, disfraces, personajes fantásticos y niños recorriendo las calles en busca de golosinas se convierten en protagonistas de Halloween, una celebración que, aunque nació hace siglos en Europa, logró extenderse por buena parte del mundo.

Sus orígenes se remontan a la antigua festividad celta de Samhain, que se celebraba en territorios de la actual Irlanda, Reino Unido y otras regiones europeas. Para aquellos pueblos, la fecha marcaba el final de las cosechas y el comienzo de la época más oscura del año. Según sus creencias, durante esa noche se estrechaba la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos.

Con la expansión del cristianismo, estas tradiciones se relacionaron con la víspera del Día de Todos los Santos, conocido en inglés como All Hallows’ Eve, expresión de la que deriva el nombre Halloween.

La celebración adquirió una nueva dimensión cuando los inmigrantes irlandeses llevaron sus costumbres a Estados Unidos durante el siglo XIX. Allí se fueron incorporando elementos que hoy identifican la festividad: las calabazas talladas, los disfraces, las decoraciones temáticas y el tradicional trick or treat (dulce o travesura), mediante el cual los niños recorren las casas pidiendo golosinas.

¿Por qué se extendió por el mundo?

La influencia de Estados Unidos a través del cine, la televisión, la música y, más recientemente, las redes sociales fue determinante para que Halloween trascendiera sus raíces europeas y se transformara en un fenómeno internacional.

A esa expansión se sumó su capacidad de adaptación: cada país incorporó sus propias costumbres, convirtiéndola en una oportunidad para organizar fiestas, encuentros familiares, actividades escolares, propuestas comerciales y celebraciones comunitarias.

En Argentina, la fecha fue ganando presencia especialmente entre las nuevas generaciones, con disfraces, reuniones temáticas y actividades para chicos y grandes.

Halloween es hoy mucho más que una tradición importada: es una expresión de la cultura global, que combina historia, entretenimiento, creatividad y encuentro social. Y, como ocurre con tantas celebraciones que atraviesan fronteras, cada comunidad le imprime su propia identidad.