La cría de elefante marino del sur que nació el viernes 16 de octubre en la playa de La Perla fue bautizada “Saturnino”, en homenaje al titular de Defensa Civil, y es el segundo nacimiento con éxito registrado en Mar del Plata. El martes a la noche apareció un tercer ejemplar: un macho juvenil que se aproximó a la hembra.
La escena es a pocos metros del agua, detrás del vallado que Defensa Civil montó a veinte metros del perímetro que ocupan los animales. Sobre la arena de La Perla, frente al ex Asilo Unzué, una hembra de elefante marino del sur (Mirounga leonina) amamanta a su cría desde el viernes 16 de octubre, cuando dio a luz por la mañana tras varios días de descanso en ese sector. Desde el martes a la noche hay un tercer ejemplar.
El nacimiento tiene un peso específico para la ciudad. “No es una situación bastante común que salga una elefanta marina a tener cría. Sí hemos tenido avistajes y presencia de animales para mudar el pelo o descansar, pero no para nacimientos”, explicó Natalia Martino, bióloga y guardaparques del EMSUR, en diálogo con el Retrato desde el lugar.
El segundo con éxito
Mar del Plata ya había registrado un parto anterior que no prosperó. “Si bien ha habido otros nacimientos fuera de lo que es la colonia, en otras localidades, en Uruguay, en el sur de Brasil, Villa Gesell, acá en Mar del Plata en realidad es el segundo con éxito, porque ya hubo uno que no prosperó. Eso es lo llamativo”, precisó Martino.
La cría evoluciona dentro de los parámetros esperados para la especie y ya tiene nombre: “Alfredito”, en homenaje al titular de Defensa Civil, Alfredo Rodríguez, el organismo que montó el perímetro desde el primer día. Algunos identifican a la madre como “Perla”, por la playa donde parió, aunque el nombre no fue confirmado.
El tercer ejemplar aún no fue bautizado y apareció el martes por la noche. “Es un macho joven, juvenil en realidad, que lo único que hizo fue aproximarse a la playa, interactuó un poco con la hembra con algunas vocalizaciones y ella lo amedrentó en su avance. Retrocedió y ahí lo tiene a distancia, pero nada más”, describió la guardaparques.
Sobre el motivo del acercamiento explicó que “son relaciones intraespecíficas, comportamientos de aprendizaje” y que son gregarios en el periodo reproductivo, aunque no hay una explicación definitiva. Y lo diferenció de un antecedente de hace un par de años en Villa Gesell, donde la hembra estaba receptiva y el macho era adulto: “Ahí se acercaron con intenciones reproductivas, pero en este caso no es el punto”.
Desde Fauna Argentina aportaron que se trata de un juvenil de unos 45 días que entró al mar a alimentarse y salió a la costa a descansar.
Veinticinco días críticos
El amamantamiento se extiende entre 25 y 30 días, durante los cuales la madre no se alimenta y por lo general no ingresa al agua. “El cachorro va a permanecer luego del destete aproximadamente dos meses en la playa, en los cuales por ahí va a realizar alguna incursión en el mar. Durante ese periodo termina su maduración y su cambio de pelaje, y una vez que ya está listo comienza su vida en el mar a partir de los tres meses”, detalló Martino. Ese calendario lleva al ejemplar hasta la temporada de verano.
La advertencia central es sobre el estrés. “Puede llegar a ingresar al mar, no se va a ahogar porque es un animal que sabe nadar. Pero el estrés puede hacer que se separen, que la hembra se asuste y que se vaya, o que la misma cría se vaya, y cortar ese vínculo está atentando contra la supervivencia del animal”, sostuvo. “Estos 25 días son críticos para que él se alimente todo lo que tiene que crecer, porque esa alimentación va a representar sus reservas para los dos meses siguientes, que no se va a alimentar”.
Perros, el principal problema
Según Martino, el público viene respondiendo bien y respetando las indicaciones, los incidentes más frecuentes vienen de los perros sueltos en la playa. “Hay perros que han pasado, obviamente el animal no comprende el vallado, y ponen en riesgo la tranquilidad del animal”, describió. E insistió en que el riesgo no depende de que el perro llegue a morder: “Por más que esté sujeto y no lo vaya a lastimar físicamente, su presencia genera estrés en el animal. Pedimos que en este periodo no bajen con los perros a la playa”.
El Municipio sumó otras recomendaciones: mantener 20 metros de distancia, no tocar a los animales y no circular con vehículos cerca del sector.
Por precaución, el operativo es permanente: “Personal presente en la playa está todo el día, hasta altas horas de la noche, y hay monitoreo de patrullas y de cámaras”, afirmó Martino.
La hipótesis más sólida para este cambio de comportamiento, sostiene la especialista, es la gripe aviar de 2023, “en el cual hubo una mortandad muy alta. Todas las hipótesis apuntan a que es un comportamiento de la especie buscando lugares de mayor probabilidad de supervivencia”. Fauna Argentina no descartó que sigan llegando ejemplares a las playas de la región.
