En un intento por reforzar la transparencia financiera e imprimir mayor previsibilidad a la administración local, el bloque de concejales de La Libertad Avanza en General Pueyrredon presentó un proyecto de ordenanza para implementar un régimen permanente de equilibrio, sostenibilidad y transparencia fiscal en el partido.
La propuesta central apunta a que el Departamento Ejecutivo presente de forma obligatoria informes fiscales trimestrales. Dichos reportes deberán incluir “datos precisos sobre la evolución de los ingresos, los gastos del Municipio, los resultados financieros acumulados, el nivel de endeudamiento y los compromisos económicos asumidos”. Asimismo, el proyecto prevé que toda esta información se publique de manera digital mediante un tablero público de consulta abierta para el acceso directo de todos los vecinos.
Desde la fuerza política fundamentan que la sola aprobación del presupuesto anual no asegura por sí misma la viabilidad económica del distrito. Por ello, consideran indispensable “introducir instrumentos de seguimiento en tiempo real que permitan alertar desequilibrios mientras el ejercicio está en curso, evitando así sorpresas al cierre de cada gestión presupuestaria”.
Al evaluar los fundamentos de la medida, el concejal Emiliano Recalt remarcó la importancia de transparentar los números municipales: “Así como cualquier familia necesita saber cuánto dinero entra, cuánto gasta y qué tiene pendiente de pagar, los vecinos tienen derecho a conocer cómo se administra la plata de su ciudad. No alcanza con aprobar un presupuesto: también tenemos que saber si las cuentas cierran”.
Un aspecto clave del expediente ingresado en el Concejo Deliberante es la exigencia de un “Programa Municipal de Convergencia Fiscal”. De registrarse o proyectarse algún tipo de déficit financiero durante el trimestre, el Ejecutivo estará obligado a presentar este plan para explicar formalmente los motivos del desfase y definir medidas concretas junto a los plazos previstos para revertir la situación.
En esta línea, el edil Rolando Demaio, coautor de la propuesta, subrayó la necesidad de anticipación: “La responsabilidad fiscal implica anticiparse a los problemas y hacerse cargo de las decisiones que se toman. Queremos que el Municipio pueda demostrar que los compromisos que asume son sostenibles en el tiempo y que, cuando las cuentas no cierren, exista un plan concreto para corregir el rumbo”.
Además, el texto estipula que todo nuevo proyecto o medida con impacto económico significativo deba adjuntar una evaluación detallada de sus costos, sus fuentes de financiamiento y el costo proyectado en futuros presupuestos. A esto se suma un mecanismo específico para calcular e identificar el impacto económico de eventuales responsabilidades o competencias que sean transferidas al Municipio desde la provincia de Buenos Aires o la Nación.
Desde el bloque de La Libertad Avanza aclararon que la medida no busca aplicar recortes automáticos ni reemplazar los controles actuales de la Comuna, sino sumar prevención, planificación estratégica y mayor acceso público a la información contable. El propósito final es dejar fijadas pautas permanentes que trasciendan a la gestión de turno y resguarden las arcas del partido a largo plazo.
