Guglielmotti alertó por la crisis de Toledo y una situación laboral muy grave en Mar del Plata

El secretario adjunto de la CGT Regional Mar del Plata expresó su preocupación por el futuro de los más de 1.500 trabajadores de Supermercados Toledo y reclamó que los intendentes de los distritos donde opera la firma intervengan para preservar las fuentes laborales. Además, cuestionó el rumbo económico nacional y advirtió que la caída del consumo, el cierre de comercios y la crisis de sectores productivos históricos profundizan el deterioro del empleo en la ciudad.

La situación de Supermercados Toledo y la incertidumbre que rodea el futuro de sus trabajadores encendieron nuevas señales de alarma en el movimiento obrero de Mar del Plata. Miguel Guglielmotti, secretario adjunto de la CGT Regional, manifestó la preocupación de la central sindical ante la posibilidad de cierres, una eventual venta o un proceso de reorganización empresarial que podría comprometer miles de puestos de trabajo directos e indirectos.

En ese contexto, confirmó que la CGT acompañará las gestiones del Sindicato de Empleados de Comercio y de las demás organizaciones gremiales involucradas, con el objetivo de encontrar una salida que garantice la continuidad laboral.

“Estos 1.500 trabajadores están en una situación de vulnerabilidad laboral”, advirtió Guglielmotti, quien también puso el foco en el impacto que tendría un eventual cierre sobre toda la cadena de valor vinculada a uno de los supermercados históricos y emblemáticos de Mar del Plata.

Toledo: reclamo de intervención política y garantías laborales

El dirigente sindical confirmó que la CGT Regional viene acompañando al Sindicato de Empleados de Comercio en las reuniones y audiencias desarrolladas en el Ministerio de Trabajo bonaerense. La próxima instancia está prevista para el 5 de noviembre, cuando se espera la participación de representantes gremiales y de los intendentes de General Pueyrredon, General Alvarado y Mar Chiquita.

La convocatoria también involucra a organizaciones que representan a trabajadores de distintos sectores, entre ellas Empleados de Comercio, la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE), el Sindicato de Maestranza y el gremio de Camioneros.

Para Guglielmotti, la magnitud del conflicto exige que los gobiernos municipales asuman un papel activo y participen de las gestiones destinadas a preservar las fuentes de trabajo.

“Esta empresa tiene que ordenarse, tiene que tener un direccionamiento, tiene que tener un programa de desenvolvimiento empresarial que nos permita a los gremios y a los trabajadores saber cuáles van a ser sus decisiones”, sostuvo.

En esa línea, remarcó que, si finalmente se concreta una venta o una fusión, resulta indispensable que los trabajadores sean incorporados a la operación y que se garantice la continuidad de sus empleos.

Consultado sobre las posibles consecuencias de la legislación laboral vigente ante un eventual proceso de venta, quiebra o reorganización, señaló que esas cuestiones deberán discutirse en el ámbito del Ministerio de Trabajo provincial. También consideró probable que, por la gravedad del caso y las dimensiones de la empresa, intervenga directamente el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa.

Desocupación, caída del consumo y cierre de comercios

Más allá del caso Toledo, Guglielmotti trazó un panorama crítico de la situación económica y social de Mar del Plata. Según señaló, los indicadores laborales reflejan el deterioro de una matriz productiva que históricamente tuvo al comercio, la pesca, el turismo y la industria textil entre sus principales pilares.

El dirigente hizo referencia a los datos correspondientes al segundo trimestre de 2026, que ubicaron la desocupación en Mar del Plata en el 9,9%, 3,6 puntos porcentuales por encima del mismo período de 2025.

De acuerdo con las cifras mencionadas por el dirigente, alrededor de 149.000 personas presentan problemas de empleo en la ciudad, sobre una población económicamente activa estimada en 380.000 personas.

“Mar del Plata atraviesa una situación política, social y laboral extremadamente preocupante”, afirmó, al vincular el deterioro del empleo con la caída sostenida del consumo y las dificultades que enfrentan los pequeños y medianos comerciantes para mantener sus negocios abiertos.

En ese escenario, también mencionó el cierre de locales en distintos centros comerciales a cielo abierto, con una caída del 11,7% en la cantidad de establecimientos, según las estadísticas que citó.

Para el dirigente, la retracción de las ventas golpea tanto a los trabajadores como a los propios comerciantes, que muchas veces terminan cerrando sus negocios después de acumular deudas y perder la posibilidad de sostener sus actividades.

La Campagnola y la crisis de los sectores productivos

Entre los ejemplos de la compleja situación industrial, Guglielmotti mencionó a La Campagnola, cuya paralización de actividades dejó a 60 familias en una situación laboral delicada.

Según explicó, los trabajadores quedaron alcanzados por un esquema de suspensión vinculado al artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla acuerdos de suspensión con asignaciones no remunerativas bajo determinadas condiciones.

A ese escenario sumó las dificultades que atraviesan la pesca y el puerto, la caída de la actividad turística durante los últimos fines de semana largos y la crisis de la industria textil, afectada, según su análisis, por la apertura de las importaciones.

“Tenés tres o cuatro pilares que eran los pilares históricos de la ciudad de Mar del Plata que están resquebrajados”, sostuvo, al advertir que la combinación de estos factores agrava el panorama laboral local.

Críticas al rumbo económico nacional

Guglielmotti atribuyó buena parte de esta situación a las políticas económicas del Gobierno nacional, al que cuestionó por sostener un esquema de ajuste, salarios rezagados y pérdida del poder adquisitivo de trabajadores y jubilados.

A su entender, la reducción del consumo interno repercute directamente sobre los comercios, las pequeñas y medianas empresas y la capacidad de sostener el empleo.

El dirigente también expresó preocupación por el proyecto de Presupuesto 2027, al considerar que profundiza las políticas de ajuste y el endeudamiento.

“Este rumbo económico que ha decidido sostener el Gobierno no cierra con la gente”, afirmó, al advertir que cada persiana que baja representa trabajadores que pierden sus ingresos y comerciantes que, además de quedarse sin actividad, deben afrontar las deudas acumuladas.

La CGT Regional observa así un escenario en el que el conflicto de Toledo se suma a una crisis más amplia del empleo y la producción en Mar del Plata. La audiencia del 5 de noviembre aparece como una instancia clave para conocer las decisiones de la empresa y exigir respuestas concretas sobre el futuro de sus trabajadores.

La preocupación sindical va más allá de una firma: el desafío es evitar que la incertidumbre empresarial, la caída del consumo y el cierre de establecimientos sigan profundizando la desocupación en una ciudad que ya exhibe señales alarmantes de deterioro laboral.