El ex presidente del Partido Justicialista de General Pueyrredon realizó un balance crítico de las tres convocatorias por el Día de la Lealtad. Cuestionó la falta de participación interna, las candidaturas impulsadas desde las conducciones políticas y reclamó una construcción de abajo hacia arriba. “Primero la Patria. Siempre”, fue su mensaje final.
Juan Manuel Rapacioli, ex presidente del Partido Justicialista de General Pueyrredon, difundió un comunicado en el que realizó un duro análisis de los actos desarrollados en Mar del Plata por el 17 de Octubre, Día de la Lealtad Peronista. Bajo el título “Un bochornoso 17 de Octubre”, cuestionó las diferencias entre las tres convocatorias realizadas durante la jornada y planteó sus críticas al funcionamiento interno del peronismo local.
Para Rapacioli, las actividades dejaron al descubierto las dificultades que atraviesa el justicialismo marplatense, particularmente por la falta de espacios de debate, la fragmentación de sus sectores y las decisiones que, según sostuvo, se toman sin una participación amplia de la militancia.
“Fueron tres actos, tres maneras de entender, o de no entender, lo que representa el Día de la Lealtad”, expresó al comenzar su análisis, en el que diferenció la convocatoria matutina del Partido Justicialista, el homenaje realizado por la tarde frente al monumento a Juan Domingo Perón y una peña organizada durante la noche.
Tres actos y distintas formas de entender el peronismo
En relación con la actividad organizada por el PJ local durante la mañana, Rapacioli cuestionó tanto el horario elegido como la falta de una convocatoria más amplia. Consideró que la propuesta estuvo dirigida principalmente a quienes ya forman parte de la estructura partidaria y señaló la influencia de La Cámpora en el funcionamiento interno.
En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de una organización cerrada sobre sí misma y recordó una de las advertencias históricas del peronismo respecto de los círculos políticos que terminan convirtiéndose en espacios oligárquicos y sectarios.
“Hay una distancia enorme entre ocupar un lugar dentro del partido y comprender lo que significa el peronismo”, sostuvo, al cuestionar que los cargos y las responsabilidades institucionales sean considerados suficientes para representar la identidad justicialista.
En contraposición, destacó el encuentro realizado por la tarde frente al monumento a Perón, al que describió como una convocatoria abierta a militantes y simpatizantes, sin exclusiones ni protagonismos individuales.
Durante la actividad se escucharon fragmentos del histórico discurso del 17 de Octubre, se entonó la Marcha Peronista y los presentes compartieron un encuentro alrededor de la figura del líder justicialista.
Rapacioli valoró especialmente la concurrencia y la posibilidad de reencontrarse en un clima de emoción y compañerismo. También destacó la presencia de las banderas del justicialismo y de la Argentina, en el marco del ciclo “Primero la Patria”.
La tercera convocatoria tuvo lugar por la noche, en el Club San José, con una peña impulsada bajo la consigna “Peronistas con Axel”. Allí, el ex titular del PJ expresó sus reparos por el cobro de una entrada de 5.000 pesos, que incluía un choripán, y se preguntó por qué debía pagarse para participar de un homenaje al Día de la Lealtad.
Además, señaló que el encuentro contaba con una importante presencia vecinalista y que una de las expectativas estaba puesta en la llegada del ex intendente Gustavo Pulti.
Críticas a las candidaturas y a las decisiones desde arriba
Rapacioli aclaró que no cuestiona las aspiraciones electorales de Pulti, pero manifestó diferencias políticas de fondo con su concepción desarrollista y con lo que considera una mirada que ubica a determinados dirigentes por encima de la militancia peronista.
Frente a esa lógica, defendió la construcción política desde las bases y reclamó mayor protagonismo de los compañeros y compañeras que trabajan territorialmente y conocen las necesidades de cada barrio.
“La construcción política es de abajo hacia arriba, no de arriba hacia abajo”, remarcó, al señalar que ese principio debería orientar tanto la organización partidaria como la definición de las candidaturas para Mar del Plata.
En ese marco, cuestionó las posiciones públicas atribuidas a Máximo Kirchner, quien habría señalado a Fernanda Raverta como candidata del peronismo local, y a Andrés Larroque, quien manifestó que el candidato para la ciudad es Gustavo Pulti.
A partir de esas definiciones, planteó interrogantes sobre quiénes toman las decisiones y qué participación tienen los distintos sectores del justicialismo marplatense en la discusión de los nombres, las propuestas y los proyectos de ciudad.
Para el dirigente, el problema no radica en las aspiraciones individuales, sino en la ausencia de un debate colectivo que permita construir acuerdos con participación de toda la militancia.
“Un peronismo atenazado entre La Cámpora y el vecinalismo”
En uno de los tramos más críticos del documento, Rapacioli sostuvo que el peronismo marplatense se encuentra “atenazado entre La Cámpora y el vecinalismo”, una situación que, a su entender, limita su autonomía política y condiciona la discusión sobre su futuro.
También cuestionó la falta de ámbitos internos para debatir diferencias y resolver conflictos, al considerar que la ausencia de espacios efectivos de discusión termina trasladando las disputas al escenario público.
En esa línea, rechazó los argumentos que buscan postergar los debates internos bajo la premisa de que las diferencias benefician a la derecha. Para Rapacioli, la unidad no puede construirse mediante el silencio ni a partir de decisiones previamente resueltas por las conducciones partidarias.
“El peronismo no nació para ser una estructura cerrada, ni una agencia de colocaciones, ni un espacio donde unos pocos deciden y los demás acompañan”, afirmó, al reivindicar el protagonismo de los trabajadores, la organización popular y la participación colectiva como pilares de la identidad justicialista.
El ex presidente del PJ insistió en que el movimiento debe recuperar su capacidad de convocatoria y evitar convertirse en un espacio subordinado a otros sectores políticos. Asimismo, sostuvo que las consignas históricas pierden sentido cuando no se traducen en prácticas que garanticen la participación de sus integrantes.
Un llamado a recuperar las banderas históricas
A pesar de las críticas, Rapacioli rescató el encuentro realizado por la tarde como una experiencia positiva, capaz de demostrar que todavía existen sectores dispuestos a mantener vivas las banderas del peronismo y a reencontrarse alrededor de su historia.
En el cierre de su reflexión, recordó el protagonismo de los trabajadores que el 17 de Octubre de 1945 llegaron a la Plaza de Mayo desde fábricas y talleres para reclamar por Juan Domingo Perón, en una jornada que marcó un punto de inflexión en la historia política argentina.
“Que las diferencias no nos hagan olvidar de dónde venimos. Que las disputas por las candidaturas no nos hagan perder de vista para qué existe el peronismo”, expresó.
Finalmente, planteó que el desafío del justicialismo marplatense consiste en recuperar el debate, ampliar la participación y construir una propuesta política que surja desde las bases, sin imposiciones ni exclusiones.
Su mensaje concluyó con una consigna que sintetiza el eje de su posicionamiento: “Primero la Patria. Siempre”.
