Un drama que crece: El HIGA ya registró 153 intentos de suicidio en lo que va del año

Profesionales de Trabajo Social y Epidemiología expusieron hoy en la Comisión de Salud del Concejo. Dos de cada tres personas atendidas son mujeres, la franja de 25 a 34 años encabeza los ingresos y en octubre ya suman 21 casos.

La guardia del HIGA registró 153 ingresos por intento de suicidio entre el 1° de enero y el 15 de septiembre de este año. En octubre ya contabilizó 21 más. El dato lo presentaron hoy profesionales del hospital ante la Comisión de Salud Comunitaria y Desarrollo Humano del Concejo Deliberante, que preside Diego García.

El año pasado la guardia había cerrado con 195 ingresos. Con tres meses y medio aún por delante, 2026 ya alcanzó el 70% de aquella cifra y a los profesionales no les sorprendería que la supere.

Quién llega a la guardia

La exposición estuvo a cargo de la licenciada Mónica Sánchez, jefa del Servicio de Trabajo Social, junto a Micaela Román y Cristóbal Fuentes, del mismo servicio y de la Unidad de Epidemiología Hospitalaria. El trabajo se apoya en la notificación obligatoria de intentos de suicidio, vigente desde 2023 en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, y le suma variables propias relevadas en las entrevistas de guardia.

De los 153 casos, 102 fueron mujeres (66%) y 51 varones (33%). La franja etaria con más ingresos es la de 25 a 34 años, seguida por la de 35 a 44, la de 20 a 24, la de 45 a 64 y, al final, la de 15 a 19 años. La edad promedio ronda los 31 años.

El mecanismo más frecuente es el envenenamiento o intoxicación, con el 66% de los casos, seguido por objetos punzocortantes (12,4%), sofocación y ahorcamiento (9,2%), otras lesiones (5,9%), ahogamiento (2,6%) y transporte (2%).

Cristóbal Fuentes aclaró que la letalidad del método tiene sesgo de género. “La mayoría de las personas que ingresan con envenenamientos o intoxicaciones son mujeres. El mecanismo más letal o agresivo se encuentra en los varones, que son quienes llegan a consumar el acto suicida”, explicó.

Por día de la semana, el mayor volumen de ingresos se registra los lunes, seguidos por los viernes, los miércoles y jueves, los domingos y los sábados.

Indicadores de riesgo

El relevamiento identificó 20 personas con intentos previos y sumó variables que no están en la ficha nacional. Entre los consumos, detectaron alcohol en 13 casos, más cocaína, marihuana, psicofármacos no recetados y enfermedades crónicas.

En las entrevistas aparecieron con fuerza los indicadores de desborde emocional: 30 personas atravesaban un duelo sin asistencia, 23 habían sufrido abuso sexual, y se repitieron los casos de violencia familiar y de género, desempleo y autolesiones.

También surgieron dos emergentes nuevos que el equipo incorporará el año próximo. Uno es el endeudamiento, mencionado en las entrevistas pero todavía sin relevamiento sistemático. El otro es el uso de inteligencia artificial para consultas de salud mental.

“Esto es un arma de doble filo: le da la posibilidad de expresarse, es accesible, y a veces dan respuestas acertadas como: llamá a tal línea. Pero no sabemos hasta cuándo puede llegar a dar una respuesta no adecuada”, describió Román, y lo vinculó con la fragilidad de los vínculos. “La gente empieza a comunicarse únicamente con el teléfono para abordar todo lo referido a las emociones”, graficó.

Intentos y muertes

El informe del HIGA mide intentos. Las muertes consumadas se cuentan en el Sistema Nacional de Información Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación, en General Pueyrredon los suicidios pasaron de 53 en 2024 a 109 en 2025, un aumento del 104,9%, con una tasa de 17,3 víctimas cada 100.000 habitantes.

La mayoría de las personas que llegan a la guardia del Alende no queda internada. Sánchez precisó que son evaluadas por el equipo de salud mental y, en general, regresan a su domicilio en el día o a las 48 horas.

Después del alta

“Lo que nos asombra es que la red de apoyo son las familias”, apuntó Fuentes. El indicador lo construyeron con llamados posteriores al alta, para saber si la persona consiguió turno y cómo se siente. Detrás de la familia aparecen el sistema de salud público, los amigos y el trabajo.

El equipo reconoció que las herramientas son escasas. “Muchos jóvenes han abandonado la terminalidad escolar y están buscando un qué hacer en la vida, lo que nosotros llamamos el proyecto de vida. Contamos con pocas instituciones en la comunidad donde referenciarlos”, planteó Sánchez.

La respuesta institucional

Los tres profesionales integran la mesa intersectorial de prevención y posvención del suicidio de Mar del Plata, que se reúne una vez por mes con organizaciones, universidades y distintas jurisdicciones. Allí Educación presentó la semana pasada sus propios datos, con un aumento de autolesiones en primaria y secundaria.

Sánchez sintetizó el enfoque que proponen: “No es una problemática individual, es multifactorial e intersectorial. Convoca a las instituciones de la cultura, de la educación, del deporte. Por eso hablamos de prevención inespecífica: no se trata de armar grupos con personas que tuvieron intentos, sino de trabajar sobre el proyecto de vida”.