Con ropa de verano en vidrieras y 12 grados, el comercio marplatense espera al sábado (y que no llueva)

Comerciantes del centro y de la feria de artesanos de la diagonal Pueyrredon describen ventas lentas, ropa de temporada que no coincide con el frío y consumidores que miden cada gasto. Esperan que el sábado se mueva.

A dos días para el Día de la Madre, el centro marplatense tiene gente en la calle, pero las ventas van lentas. el Retrato recorrió locales de distintos rubros y la feria de artesanos de la diagonal Pueyrredon, y una respuesta se repitió: el clima no acompaña. La lluvia y el frío desalientan las salidas y, en indumentaria, agregan un problema: muchas vidrieras ya muestran ropa de una primavera y verano que no termina de presentarse. A esto se suma una economía que, según los comerciantes, obliga a medir cada gasto.

Ropa de verano, clima de invierno

Clarisa Tottaro, de la casa de indumentaria Prana, describió un viernes muy tranquilo. Contó que casi no hubo consultas por prendas, precios ni promociones, y que ningún hijo entró a buscar un regalo para su mamá. Atribuyó el panorama al clima y, sobre todo, a la economía. Lo resumió así: “¿Quién sale hoy a comprarte una camisa manga corta o un short con este clima?”.

Por su parte, Andrés de la tienda Zeta, marcó lo mismo desde otro ángulo. “Estamos abriendo colección nueva de verano y hace 12 grados en la calle”, planteó. Las promociones bancarias mueven un poco las ventas, pero no alcanzan para compensar los últimos meses, que a su juicio vienen mal. En un año normal, octubre supera con holgura a septiembre. Este año, hasta este fin de semana, estuvo prácticamente igual. Su producto principal es el jean y el ticket promedio ronda los 82.000 pesos.

Sobre la misma calle, Rino Gobbo, de Musuika, afirma que la jornada no se parece a otros Días de la Madre. El clima lluvioso y frío pesa, y los clientes llevan remeras, algunos pantalones y camisas con gastos medidos, entre 30.000 y 60.000 pesos. Aprovechan las promociones de los bancos Provincia y Francés.

Brisa y Perla, de Mauro Sergio, trabajan con un público mayor y contaron que la gente consulta desde el inicio de la semana. Se llevan cárdigan de acrílico, remeras y accesorios, con tickets de 70.000 a 80.000 pesos, que alcanzan para un conjunto. Ofrecen tres y seis pagos sin interés y descuento en efectivo. Para el sábado anticipan un día “caótico”.

Regalos de bolsillo

Ivana Cordero, de Paseo Plantas, vende más plantas de exterior con flor (rosales, jazmines, azaleas) que ramos para el día de la madre. El gasto promedio es de 15.000 pesos. Como el descuento en efectivo empieza ahí, muchos llegan a 20.000 o 25.000 pesos. Alrededor del 10% de las ventas queda reservado para retirar el sábado a la tarde o el domingo.

En joyería, Leslie Canet, de Novecento, explicó que la gente consulta por redes y después va a comprar. Se llevan collares, pulseras, cadenas y dijes, con nombres grabados de los hijos. El gasto va de 50.000 a 200.000 pesos. Los bancos Provincia y Francés y la tarjeta Fava ofrecen descuentos, y la promo en efectivo sigue vigente. “El Día de la Madre siempre fue muy fuerte, casi como Navidad”, remarcó, aunque admitió que las ventas bajaron notablemente.

Por otro lado, Antonella Collia, de Emociones Peluches, contó que se venden peluches y regalos de bazar, como tazas con frases. Hay también tazas para quienes son “mamá perruna” o “mamá gatuna”. El ticket común ronda entre 30.000 y 40.000 pesos y los peluches grandes llegan a 150.000. Abrirán el domingo para llegar a los regalos de último momento.

La feria a merced del cielo

En la feria de la diagonal Pueyrredon, el clima es una de las condiciones mas importantes. Gabriela Fischer, de Gabi Creado Con El Alma, tuvo que suspender varios días de feria. “Algo que teníamos pensado que sería un fin de semana bueno, no lo fue”, lamentó. Lo que más vendió fueron materas, de 30.000 y 40.000 pesos. Espera que el sábado haya compras de último momento y aprovecha los días sin feria para producir para Navidad.

Andrea Sánchez, de Mi Frida Deco, aseguró que la gente consulta, pero busca precio. Por eso arma cajitas con tarjeta y bombón, y juegos de taza desde 15.000 pesos. El máximo de ayer fue de 30.000. Ayuda la Cuenta DNI con 40% de reintegro, que tiene un tope de 6.000 pesos: los clientes quieren llegar al tope.

Laura Orfino, de Dulcelimon, vende organizadores y neceseres. “Se nota la recesión”, sostuvo. Afirma que su clientela es de trabajadores y maestras. Un neceser grande ronda los 25.000 pesos.

Entre los rubros hay una expectativa común para el sábado, el día en que se concentran las compras. Orfino lo dijo sin vueltas: “¡Que no llueva, por amor de Dios!”.