Taxistas ante la reglamentación de las apps: “No existe quien los controlará”

Con el decreto 1978/2026, publicado el viernes en el Boletín Oficial, el municipio reglamentó la ordenanza que habilita a Uber, Cabify y DiDi en General Pueyrredon, una de las primeras medidas de gestión del intendente Guillermo Montenegro tras su reasunción. Los taxistas consultados por el Retrato en las paradas de la ciudad dudan de que las nuevas exigencias se cumplan y coinciden en que el problema de fondo, la falta de trabajo y la desigualdad de condiciones, no se resolverá.

La ordenanza 27.001, sancionada por el Concejo Deliberante el 18 de junio, creó el Registro Municipal de Empresas de Tecnología de Movilidad, bajo la órbita de la Dirección General de Transporte. El decreto fijó un período de adecuación de 90 días desde su publicación, por lo que las disposiciones regirán desde el 7 de enero. Las plataformas que ya operan en el distrito deberán inscribirse dentro de los primeros 45 días, de lo contrario, su actividad será considerada no autorizada y sancionable.

Los conductores deberán contar con licencia profesional D1 y certificado de antecedentes penales, y los vehículos, con VTV vigente, seguro con cobertura para pasajeros e identificación municipal. Los controles se realizarán mediante un sistema de consulta de datos “acordado entre las partes” con las propias plataformas. La vida útil de los autos, tanto de aplicaciones como de taxis, se extiende de 10 a 15 años.

“No la cumplieron antes, no tienen por qué cumplirla ahora”

La desconfianza en el control fue la respuesta más repetida. Carlos Mouriño (taxi 1275) recordó que ya existía una ordenanza de 2019 que sancionaba a las aplicaciones: “No la cumplieron antes, no tienen por qué cumplirla ahora. No hay quien los controle”. Por su parte, Marta Gutierrez (taxi 1013) describió: “Cuando las app eran ilegales y nosotros denunciábamos, el municipio no hizo nada. Secuestraban los autos y a las horas ya el auto estaba de vuelta afuera trabajando” y resumió: “Estamos como siempre, igual”.

Marcelo Pla (taxi 1406) puso el acento en la dificultad práctica, sobre todo en verano, cuando llegan conductores de otras ciudades: “¿Cómo hacés para controlar los móviles que andan de Uber y Cabify? Es incontrolable”. Marcelo Agostileni (0651) y Leonardo Bassani (0645), cuestionaron que la verificación dependa de las empresas: “Le dan el control a Uber. ¿Y Uber qué va a controlar?”, planteó Agostinelli, mientras Bassani señaló que “hasta el 6 de enero no controlan nada”.

Igualdad de reglas, pero menos trabajo para todos

Para Arturo Dias (taxi 1369) el reclamo transcurre por la igualdad de condiciones: “Así como nos controlan a nosotros, tienen que controlar a ellos” resumió. Ruben Agostinetti (taxi 1104) pidió que las apps cumplan las mismas condiciones que los taxis, incluida la VTV semestral, y estimó que “el 50%, si no es más” dejaría de trabajar si debiera acatarlas. Alfredo Oscar (taxi 0817), en cambio, prefirió no culpar al conductor de aplicación: “El que sale de Uber es porque no sale por joder”.

Ninguno espera que el nuevo marco devuelva viajes. Arturo contó que pasó de “15, 18 viajes” por día a “8, 10”. Actualmente, los choferes sin licencia propia coincidieron en que, tras 12 horas de trabajo, se llevan entre 20.000 y 30.000 pesos. Por otro lado, los que son dueños del auto obtienen unos 50.000 pesos diarios, de los que se descuenta 10.000 de alquiler de licencia, otro tanto de combustible y 4.500 de seguro aproximadamente.

Tarifas fijas frente a precios dinámicos

Abel Navarro (taxi 1741), señaló que la tarifa del taxi la fija el Concejo Deliberante y que lleva un año sin actualizarse, mientras las plataformas ajustan el precio según la demanda: “No se puede pelear contra un algoritmo”. Los taxistas calcularon que, según el criterio histórico de tres boletos de colectivo, la bajada de bandera debería rondar los 6.000 pesos. Hoy, afirmaron, está en 2.250. Varios admitieron que las aplicaciones también encarecen sus viajes en horarios de alta demanda, pero la diferencia con el taxi, dijeron, es que ellos no pueden hacerlo.

Marcelo Pla, resumió la previsión que muchos de los encuestados comparten: “En un futuro, si no cambia nada, vamos a tener que tener todos aplicación”.