Las reservas hoteleras estuvieron en un 45 por ciento, una cifra inferior a la registrada en otros años para esta misma fecha. Pese a las condiciones climáticas adversas, hubo circulación de visitantes por los principales paseos comerciales, la costa y los centros de compras de la ciudad. Igual dejó un sabor agridulce entre los marplatenses que apostaban a una mayor cantidad de visitantes.
El fin de semana largo por el feriado del 12 de octubre dejó en Mar del Plata un movimiento turístico moderado, aunque con una circulación de personas que se hizo sentir en distintos sectores de la ciudad. Si bien no se produjo una llegada masiva de visitantes, los paseos comerciales, la costa y los espacios de recreación concentraron buena parte de la actividad durante los días de descanso.
De acuerdo con los datos aportados por el sector hotelero, las reservas se ubicaron en un 45 por ciento, un nivel que, si bien permitió sostener cierto movimiento, quedó por debajo de los registros que Mar del Plata supo alcanzar en otros fines de semana largos correspondientes a esta época del año.
Uno de los principales factores que condicionaron la actividad fue el mal tiempo, que afectó a la ciudad y a un amplio sector del país. Las condiciones meteorológicas adversas, con lluvias y jornadas poco favorables para las actividades al aire libre, limitaron las posibilidades de disfrutar plenamente de las playas y de los tradicionales atractivos marplatenses. 
El fenómeno climático asociado a El Niño, mencionado entre los factores que vienen generando preocupación por su impacto en distintas regiones, volvió a poner en evidencia cuánto depende la actividad turística de las condiciones meteorológicas, especialmente en un destino donde la costa y los espacios abiertos constituyen parte fundamental de la oferta.
Los paseos comerciales, entre las principales alternativas
Ante las dificultades para aprovechar la playa, vecinos y visitantes se volcaron a los principales circuitos comerciales y recreativos. Las calles Güemes y los centros comerciales tradicionales registraron circulación de personas, que encontraron en los locales gastronómicos, los negocios y los espacios de encuentro una alternativa para disfrutar del fin de semana.
Los centros comerciales también se convirtieron en puntos de atracción. Tanto el shopping Los Gallegos como el Paseo Aldrey recibieron público durante las jornadas, en una dinámica que suele intensificarse cuando el clima no acompaña las propuestas al aire libre.
La costa mantuvo su atractivo pese al mal tiempo
La zona costera también formó parte del recorrido de quienes eligieron pasar el fin de semana en Mar del Plata. Las caminatas junto al mar y los paseos por sectores tradicionales, especialmente en Playa Grande, permitieron mantener parte de la actividad recreativa, aun con condiciones meteorológicas poco favorables.
La postal del fin de semana combinó así un movimiento turístico inferior al esperado con una ciudad que, pese a todo, mantuvo actividad en sus principales puntos de interés.
El balance deja un resultado moderado para el sector turístico: hubo visitantes y circulación en distintos espacios, pero las cifras de ocupación hotelera y las condiciones climáticas estuvieron lejos de configurar un fin de semana largo de gran convocatoria. Para Mar del Plata, el desafío vuelve a ser consolidar el movimiento turístico fuera de la temporada de verano, una meta en la que los feriados prolongados representan una oportunidad clave.
