El tramo que conecta Mar del Plata con Santa Clara del Mar registra reiterados despistes y choques contra las columnas de alumbrado del cantero central. En la última década se contabilizaron más de diez muertes, mientras persisten los reclamos para incorporar defensas y mejorar la seguridad vial.
La autovía de la Ruta Provincial 11 que une Mar del Plata con Santa Clara del Mar fue inaugurada el 16 de diciembre de 2010, con una extensión aproximada de diez kilómetros y una inversión de 43 millones de pesos de aquella época. La obra incluyó doble calzada, cantero central, iluminación, señalización, dos puentes sobre el arroyo Santa Elena y una bicisenda paralela.
Sin embargo, a casi 16 años de su habilitación, el corredor continúa siendo escenario de accidentes de distinta gravedad, varios de ellos con consecuencias fatales. La infraestructura permitió agilizar la circulación entre ambas localidades, pero también dejó en evidencia problemas de seguridad que se repiten, especialmente en el sector comprendido entre los kilómetros 502 y 504, frente al predio militar del GADA 601 y en las inmediaciones de Playa Dorada.
Más de diez víctimas fatales en una década
Un relevamiento en enero de 2025 indicó que más de diez personas habían perdido la vida en ese tramo durante los diez años anteriores, además de registrarse innumerables siniestros con heridos leves y graves.
No obstante, no existe una cifra pública consolidada que permita establecer con precisión la cantidad total de accidentes y víctimas fatales desde la inauguración. Para determinar ese número sería necesario contar con las estadísticas oficiales de la Dirección de Vialidad bonaerense y de los organismos de seguridad vial.
Uno de los puntos más preocupantes es el kilómetro 503, donde se reiteran los despistes y los impactos contra las columnas metálicas de iluminación instaladas en el cantero central. Las rectas previas, las velocidades de circulación y una curva cercana al acceso al predio militar conforman un sector que acumula antecedentes de siniestros.
Uno de los casos que volvió a exponer la problemática ocurrió en enero de 2025, cuando un hombre murió tras impactar contra una columna. El 14 de marzo de 2026, en tanto, un motociclista y su acompañante fallecieron luego de un accidente ocurrido en el mismo sector, a la altura del kilómetro 503.
El reclamo por defensas y mayor protección
Una de las principales propuestas para reducir las consecuencias de los accidentes es la colocación de guardarraíles o barreras de contención en las bases de las columnas de alumbrado, además de protecciones en las garitas de colectivos y las alcantarillas.
Héctor Ragnoli, director coordinador de Tránsito municipal, viene reclamando desde hace años ante la Provincia la instalación de estas defensas. El planteo apunta a evitar que un vehículo que pierde el control impacte directamente contra estructuras rígidas, con consecuencias potencialmente mortales.
También se planteó la necesidad de revisar la señalización horizontal y vertical, el estado de las banquinas, la iluminación y el mantenimiento general de la traza.
Un pedido de informes y una deuda pendiente
En octubre de 2025, el Concejo Deliberante de General Pueyrredon recibió un proyecto de comunicación para solicitar información a la Dirección de Vialidad provincial sobre el estado y las condiciones de seguridad del tramo entre Santa Clara del Mar y el Parque Camet. La iniciativa incluyó pedidos de estadísticas de siniestralidad entre 2015 y 2025 y una evaluación de posibles mejoras.
El desafío es pasar de los reclamos a las soluciones concretas. Mientras la Ruta 11 mantiene su importancia para el tránsito cotidiano y el movimiento turístico, la falta de datos públicos integrales y la reiteración de accidentes refuerzan la necesidad de una intervención preventiva.
La incorporación de barreras de contención, el mantenimiento periódico y una revisión técnica de los sectores más peligrosos aparecen entre las medidas reclamadas para evitar que un despiste vuelva a convertirse en una tragedia.
(Imágenes Archivo)
