El referente de la Sociedad Conductores de Taxis cuestionó duramente al intendente Guillermo Montenegro y aseguró que la normativa no modificará el funcionamiento de Uber y Cabify. Denunció la falta de controles municipales, advirtió sobre una posible invasión de vehículos durante la temporada de verano y anticipó que el sector reclamará una actualización de la tarifa ante la pérdida de rentabilidad.
La reglamentación de la ordenanza que regula el funcionamiento de las aplicaciones de transporte en General Pueyrredon, firmada recientemente por el intendente Guillermo Montenegro, generó un fuerte rechazo en un sector de los taxistas. Pablo Sánchez, referente de la Sociedad Conductores de Taxis, calificó la medida como “una gran farsa” y sostuvo que “el municipio generó una expectativa de regulación que, a su entender, difícilmente se traduzca en cambios concretos”.
En declaraciones a el Retrato , Sánchez cuestionó tanto el proceso de elaboración de la normativa como la capacidad del gobierno municipal para hacer cumplir las disposiciones. Según afirmó, la participación de los representantes del sector en las instancias de debate no tuvo incidencia en el texto finalmente aprobado.
“Nos han tomado el pelo en un supuesto debate en el que nos hicieron exponer, pero no tomaron ninguna nota. Presentaron el proyecto oficialista sin ninguna corrección. Nos parecen medidas muy laxas”, expresó.
“No va a cambiar nada en absoluto”
El dirigente taxista apuntó especialmente contra los mecanismos de control previstos para las plataformas digitales. Cuestionó que sean las propias empresas las que tengan la potestad de verificar determinados requisitos vinculados con los conductores y los vehículos.
“Dan la potestad a las plataformas de controlar si tienen o no el registro profesional y de verificar la antigüedad de los autos, que es de 15 años. Sabemos que nadie va a ir en contra de sus propios intereses”, manifestó.
Para Sánchez, la reglamentación no garantiza que se cumplan las condiciones exigidas y tampoco resuelve el problema central: la falta de fiscalización efectiva por parte de la Municipalidad.
“Ese es mi parecer: no va a cambiar nada en absoluto en cuanto al control que ejercen las mismas plataformas. No van a ir contra sus propios intereses”, insistió.
En ese sentido, consideró que la comunicación oficial sobre la entrada en vigencia de la regulación puede instalar entre los usuarios una sensación equivocada de que la actividad ya está ordenada.
“Esto está muy lejos de estar ordenado y de contar con un servicio como se merece el ciudadano”, advirtió ante el Retrato. Además, sostuvo que la discusión no se limita a la defensa de las fuentes laborales de los taxistas y remiseros, “sino que también involucra los derechos de los pasajeros y la defensa del consumidor” dijo.
Duras críticas al Municipio y al Concejo
Sánchez también cuestionó la actuación del gobierno municipal frente a los reclamos presentados por el sector y apuntó contra la mayoría oficialista en el Concejo Deliberante.
Aseguró que los taxistas realizaron presentaciones y denuncias ante el intendente y los concejales, sin obtener respuestas satisfactorias. En su evaluación, la aprobación de la ordenanza respondió a una decisión política que dejó de lado las objeciones planteadas por los trabajadores. “Lamentablemente, el municipio no hace nada por más que le demos la voz o presentemos distintas denuncias. El gobierno hace su capricho, haciendo valer su mayoría automática en el Concejo Deliberante”, afirmó.
El referente sostuvo que no espera modificaciones sustanciales en la implementación de la normativa y cuestionó la falta de controles durante el período previo a la reglamentación.
La preocupación por una temporada de verano con más vehículos
Uno de los puntos que más inquieta al sector es la llegada de la temporada estival, cuando Mar del Plata recibe miles de visitantes y aumenta la demanda de transporte. Sánchez anticipó que podrían arribar conductores de distintas regiones del país para trabajar mediante aplicaciones.
“Por supuesto, se va a invadir”, respondió al ser consultado sobre la posibilidad de que durante el verano se incremente considerablemente la cantidad de vehículos vinculados con plataformas digitales.
El dirigente advirtió que “muchos trabajadores podrían llegar desde el conurbano bonaerense y otras provincias con la expectativa de obtener ingresos durante la temporada”, en un escenario que, según su visión, no contará con controles suficientes. “Los taxistas venimos hace 70 años cumpliendo reglamentaciones y padecemos cada temporada por la cantidad inusitada de oferta en el transporte”, señaló.
Incluso mencionó que algunos conductores de aplicaciones comenzaron a reclamar restricciones y el cumplimiento de las normas, aunque expresó sus dudas sobre la posibilidad de que esas disposiciones se hagan efectivas.
Consultado sobre los taxistas que también utilizan aplicaciones para conseguir viajes, Sánchez reconoció que esa modalidad existe, pese a su oposición. “No voy a negar la necesidad de los compañeros y la falta de trabajo. La necesidad de cada uno ha vuelto esto normal en algunos casos”, admitió.
2.147 licencias de taxis y un reclamo por nuevas habilitaciones
En otro tramo de la entrevista, Sánchez recordó que Mar del Plata cuenta con 2.147 licencias de taxis, una cantidad que, según explicó, permanece sin modificaciones desde 1980. A esa cifra se suman 715 licencias de remises y 350 correspondientes a autos rurales.
El dirigente sostuvo que, ante la necesidad de ampliar la oferta de transporte, “el municipio debería haber evaluado la habilitación de nuevas licencias dentro de las modalidades ya reguladas, en lugar de avanzar con un esquema que, a su entender, favorece a las plataformas extranjeras”.
También indicó que actualmente no todas las licencias se encuentran en actividad y vinculó parte de esa situación con las dificultades económicas de los titulares y la posibilidad de trabajar con vehículos particulares bajo requisitos diferentes.
Pérdida de rentabilidad y pedido de aumento de tarifa
Finalmente, Sánchez anticipó que el sector solicitará una actualización de la tarifa de taxis antes del inicio de la temporada de verano. Recordó que el último incremento se aplicó en diciembre del año pasado y remarcó el impacto de los aumentos en los combustibles, el mantenimiento de los vehículos y los costos de los talleres mecánicos.
“Hemos perdido entre un 30 y un 35% de rentabilidad durante todo este año”, afirmó, aunque aclaró que “el porcentaje de actualización que se solicitará será inferior a esa pérdida”.
El reclamo tarifario se suma así a la disputa por la regulación de las aplicaciones, en un escenario en el que los taxistas advierten sobre el deterioro de sus ingresos y cuestionan la falta de controles.
Con la temporada de verano cada vez más cerca, la reglamentación firmada por Montenegro abre un nuevo capítulo en el conflicto entre el transporte tradicional y las plataformas digitales. Para Sánchez, sin fiscalización efectiva y garantías de cumplimiento, la normativa corre el riesgo de quedar en una declaración formal sin resolver la competencia que enfrenta el sector ni proteger adecuadamente a los usuarios.
