El titular del Defensa Civil , Alfredo Rodríguez, informó que las ráfagas de la madrugada del jueves derribaron árboles de gran porte y dejaron trabajo pendiente. Aseguró que la ciudad, ubicada “en un límite” del área más afectada por el fenómeno de El Niño, se prepara como si fuera a recibirlo de lleno.
El temporal que atravesó Mar del Plata entre el miércoles y el jueves dejó más de treinta intervenciones de Defensa Civil y tareas todavía pendientes, según informó el titular del organismo, Alfredo Rodríguez, en diálogo con el Retrato. El funcionario atribuyó el cuadro climático a El Niño y adelantó que el fenómeno podría extenderse hasta marzo de 2027.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantuvo alertas amarillas por tormentas y viento durante estos dos días. En la ciudad, las ráfagas llegaron a 69 kilómetros por hora. Defensa Civil, junto con el EMSUR y otras áreas municipales, atendió 35 reclamos e intervenciones. De ese total, 13 correspondieron a la caída de árboles o ramas de gran porte. No hubo evacuados ni daños de consideración. Los principales inconvenientes se concentraron en el tendido de cables y en cortes de servicios por la caída de árboles.ç
El Niño y una primavera retardada
Rodríguez habló también sobre el cuadro climático. “Esto es El Niño propiamente dicho, en su máxima expresión”, afirmó. Recordó que julio y agosto tuvieron dos meses completos de cielo nublado y que la primavera llega retrasada, con humedad y temperaturas bajas para la época. Pero aclaró que lo que más temen son las lluvias torrenciales.
El SMN confirmó que El Niño está instalado, que ya alcanzó una intensidad fuerte y que su pico se espera entre fines de la primavera y comienzos del verano. Los pronósticos oficiales ubican el mayor riesgo de lluvias en el Litoral y en el norte de la provincia de Buenos Aires. Rodríguez coincidió con ese diagnóstico: “Mar del Plata está en un límite”, sostuvo, y recordó que los meteorólogos provinciales monitorean la situación. Según detalló, el Litoral estará afectado “100% con seguridad”, mientras que la ciudad podría tener, “si tenemos suerte”, un verano normal con algo más de humedad. “No tenemos la certeza”, aclaró. Por eso, el Municipio se prepara como si el fenómeno golpeara de lleno.
El plan de emergencia
Rodríguez contó que Defensa Civil presentó su plan de emergencia en dos reuniones con el intendente y el secretario de Seguridad. El plan incluye un mapa de riesgo de toda la ciudad, elaborado a partir de la experiencia en temporales anteriores y del aporte de las delegaciones, como Sierra y Puerto, con vecinos que conocen el terreno. Las reuniones comenzaron en marzo con Agustín Neme y continuan con Guillermo Montenegro.
Entre los trabajos preventivos, mencionó la limpieza de arroyos para que el agua drene hacia el mar y la construcción de cavas en el barrio 2 de Abril como reservorios, que se probaron en este temporal y funcionaron. Aclaró que otras obras corresponden a Obras Sanitarias y al EMVIAL, que cuentan con la maquinaria pesada, y que sus planes de riesgo se presentarán en las próximas reuniones.
El funcionario reclamó además la colaboración de los vecinos. En las tareas de limpieza de arroyos se retiraron autos viejos, motos, heladeras y hasta residuos domiciliarios. “Imaginate en un temporal importante qué problema sería todo eso”, dijo.
Treinta y un puntos de control
El mapa de riesgo identifica 31 puntos de la ciudad que funcionan como “termómetros”. Con lluvias de 0 a 60 milímetros, la respuesta es una, con 60 a 120, otra, y con más de 120 milímetros el escenario se vuelve complejo. Rodríguez agregó que no solo importa la cantidad, sino el tiempo en que cae el agua: “ninguna ciudad puede aguantar más de 60 milímetros en una hora”.
Los barrios que más atención requieren son La Herradura, 2 de Abril, Autódromo y Termas Huinco. Son zonas bajas, que antiguamente eran lagunas o reservorios. Al construirse, quedaron por debajo del nivel de los alrededores, por lo que el agua tarda más en salir.
Defensa Civil cuenta con un personal permanente de 35 personas, que se reconoce por los uniformes y los vehículos naranjas. En una emergencia, el intendente puede disponer de todos los empleados municipales. “Podemos ser 35 como podemos ser cientos”, resumió.
