La piratería del asfalto en Argentina superó los 5500 ataques en un año y la última milla es el nuevo blanco

Entre julio de 2025 y agosto de 2026 la Mesa Interempresarial de Piratería de Camiones documentó cerca de 5800 ataques contra vehículos de carga en Argentina. El período anterior, que cubría julio de 2024 a agosto de 2025, había registrado 4490. El salto no es menor, pero lo que cambió de verdad es el objetivo. Los camiones grandes, los de carga pesada, los que cruzan rutas nacionales con mercadería de exportación, siguen siendo víctimas, con un promedio de 2.3 incidentes diarios. Pero el 83% de los ataques ahora se concentra en camionetas y utilitarios, los vehículos que reparten en la última milla, y esos acumulan 11.4 incidentes por día.

La paquetería y el e-commerce representan el 26% de la mercadería robada, dos puntos más que en el estudio anterior. Comestibles y bebidas siguen liderando con el 36%, seguidos por textiles con el 14% y electrodomésticos con el 10%. Los medicamentos llegan al 7%, un dato que preocupa por las implicaciones que tiene la reventa de fármacos sin cadena de frío ni trazabilidad.

El 53% de los casos ocurre en la provincia de Buenos Aires. La zona oeste concentra el 44% de los ataques dentro del conurbano, la zona sur el 35% y la norte el 21%. La Capital Federal suma otro 21% del total nacional, y el interior del país acumula el 26% restante, aunque esa proporción viene creciendo.

En el inicio de 2026, según un informe de la empresa de monitoreo Strix basado en más de 750000 clientes, el robo de vehículos en el interior creció un 18% respecto al mismo período del año anterior. Martín Py, gerente de alianzas estratégicas de la compañía, señaló que existe un desplazamiento del delito hacia partidos fuera del Gran Buenos Aires y una participación creciente de las motocicletas en el total de casos.

Santa Fe duplicó sus cifras de robo vehicular en los primeros meses de 2026. No es solo Santa Fe. Córdoba y las provincias fronterizas del norte también muestran aceleración. El 73% de los robos reportados en el interior durante enero y febrero fueron a mano armada, cuatro puntos porcentuales más que en el mismo período de 2025.

La mitad de los ataques de piratería del asfalto ocurre durante operaciones de carga y descarga. Otro 18% en paradas temporales y un 18% más en intersecciones de tránsito. Los semáforos suman el 10%. Tres cuartas partes de los incidentes se producen entre la medianoche y el mediodía, con el pico de actividad entre las 4 de la mañana y las 12 del mediodía. Los miércoles son el día con mayor incidencia, acumulando el 21% de los casos semanales.

Las cifras generales de robo vehicular en Argentina son igual de densas. Se estima que entre junio de 2024 y junio de 2025 se robaron aproximadamente 94500 vehículos en todo el país, algo así como uno cada seis minutos. En junio de 2026 se registraron 2806 robos con apenas 179 recuperos, lo que deja una tasa de recuperación del 6,38%. Buenos Aires provincia concentró el 60% de esos casos, seguida por Capital Federal con el 11,5% y Córdoba con el 9,1%.

El contraste con los vehículos que tienen rastreo GPS activo es bastante llamativo. Según datos del sector de monitoreo, los vehículos equipados con sistemas de localización y alertas configuradas alcanzan tasas de recuperación cercanas al 95% cuando la respuesta se activa dentro de los primeros 20 minutos. Pasadas seis a ocho horas sin intervención, esa cifra cae por debajo del 20%. Un técnico de soporte de GPSWOX que trabaja con cuentas en el mercado argentino comentó que las diferencias son notables entre los clientes que tienen geocercas y alertas de desvío de ruta correctamente activadas y los que simplemente tienen el dispositivo instalado sin configuración operativa.

Ese es probablemente el dato más revelador. Solo entre el 30% y el 35% de las flotas regionales tienen sus protocolos de rastreo en tiempo real efectivamente configurados. Tener un rastreador GPS instalado en el vehículo no equivale a tener un sistema de prevención funcionando. Sin geocercas, sin alertas de desvío, sin un protocolo de respuesta que se active en minutos y no en horas, el dispositivo es poco más que un registro histórico de rutas que nadie consulta hasta que ya es tarde.

Las camionetas 4×4, que en el campo argentino son herramientas de trabajo y no vehículos de lujo, registraron un aumento del 6,4% en robos durante los primeros ocho meses de 2026. Representan el 13,1% del total de robos vehiculares a nivel nacional. El 63% de esas sustracciones se hizo mediante clonación electrónica de llaves, sin contacto físico, sin violencia, sin que el dueño se enterara hasta la mañana siguiente. En provincias mineras y agrícolas la pérdida de una camioneta puede paralizar una operación entera hasta que llegue el reemplazo, y el costo de esa paralización rara vez aparece en ninguna estadística.

El sistema judicial procesa el 85% de los casos de piratería del asfalto que llegan a denuncia. Pero solo el 24% termina en condena. Del total de procesados, el 47% queda con prisión preventiva. Los coordinadores de la Mesa Interempresarial, los abogados Víctor Varone y Gabriel Iezzi, vienen presentando estos números en foros del sector logístico desde hace años, y la proporción entre denuncias y condenas se mueve poco.

En la provincia de Buenos Aires el monitoreo vehicular durante enero y febrero de 2026 mostró que el 52% de los robos se concentra en la zona oeste del conurbano. Las bandas operan en grupos de dos a cuatro personas en la mayoría de los casos, con una tendencia creciente a actuar de madrugada. Daniela Medina, responsable de seguridad de una empresa de monitoreo con más de 350000 vehículos bajo seguimiento, observó que el crecimiento del robo a mano armada y el tamaño de las bandas reflejan un cambio en la dinámica criminal, con grupos más activos que priorizan los horarios de menor exposición.

La tasa de recuperación general del 6,38% y la tasa del 95% con rastreo satelital activo y respuesta rápida son números que no deberían coexistir en el mismo mercado sin que alguien se haga preguntas.