El intendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, explicó los motivos que lo llevaron a finalizar la licencia que había solicitado y retomar personalmente la conducción del Municipio, al tiempo que ubicó a la seguridad como una de las principales razones de su regreso al frente del gobierno local.
Durante una presentación realizada en el COM, Montenegro sostuvo que mantiene una responsabilidad con Mar del Plata y Batán que, según remarcó, no finalizó cuando decidió apartarse temporalmente del cargo. “Tengo una responsabilidad con esta ciudad que no terminó el día que yo pedí licencia. La decisión de pedir licencia fue mía y, cuando uno toma este tipo de decisiones, tiene que hacerse cargo de todo lo que está ocurriendo”, afirmó.
El jefe comunal señaló que gobernar implica también revisar las decisiones adoptadas y realizar cambios cuando las circunstancias lo requieren. En ese sentido, explicó que su regreso responde a la necesidad de asumir personalmente determinadas decisiones y conducir la gestión municipal en un contexto que considera complejo.
“Gobernar no es enamorarse de las decisiones, sino también entender cuándo uno tiene que cambiar”, sostuvo Montenegro, al fundamentar su decisión de finalizar la licencia y volver a ocupar personalmente la Intendencia de General Pueyrredón.
La seguridad, una prioridad
Uno de los principales ejes de sus declaraciones estuvo relacionado con la situación de inseguridad que atraviesa la ciudad. Montenegro manifestó que percibe una preocupación concreta entre los vecinos, vinculada con el temor a salir de sus casas, circular por determinados sectores o esperar el regreso de sus hijos.
“Existe en nuestra ciudad un problema muy grave con relación a la seguridad. Por eso tomé la decisión de ponerme al frente y tomar las decisiones que tengo que tomar”, expresó.
En ese marco, cuestionó lo que considera una sensación de impunidad frente al delito y planteó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre las distintas instituciones vinculadas con la seguridad y la Justicia.
“Acá hay un solo enemigo y ese enemigo es el delincuente. Nuestra obligación es respaldar como corresponde a las fuerzas de seguridad, trabajar para que el espacio público sea de los vecinos y que el que comete un delito pague las consecuencias”, afirmó.
Montenegro también se refirió al rol de fiscales y jueces y sostuvo que todos los actores del sistema deben formar parte de una estrategia coordinada para enfrentar la problemática. Recordó, además, su postura crítica frente a decisiones judiciales vinculadas con la aplicación de normas penales para menores y mencionó el pedido de juicio político que había impulsado contra la jueza Pascual.
Coordinación y responsabilidad
Finalmente, el intendente insistió en la necesidad de articular entre los distintos organismos y evitar que las diferencias de jurisdicción se conviertan en obstáculos para encontrar soluciones.
“No puede haber aprovechamiento político. Es mucho más importante lo que estamos discutiendo”, señaló Montenegro, al reclamar una coordinación entre todos los sectores involucrados en la seguridad de Mar del Plata y Batán.
En ese sentido, cerró sus declaraciones asumiendo directamente la responsabilidad por la conducción del Municipio y por las decisiones que se adopten a partir de su regreso.
“La responsabilidad de esta gestión es mía y yo me hago responsable. Me pongo al frente del tema para buscar las soluciones que se necesitan para que esto funcione como corresponde y los vecinos vivan como corresponde en una ciudad como la nuestra”, concluyó.
