El Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia (Sutcapra) rechazó las expresiones del músico contra el personal del Polideportivo Islas Malvinas durante su recital del sábado en Mar del Plata. También exigió a productores y organizadores que contraten empresas habilitadas y trabajadores capacitados.
Sutcapra, el gremio que nuclea al personal de seguridad en recitales, eventos masivos y locales bailables, expresó su repudio a los dichos de Fito Páez contra los trabajadores de seguridad de su show en Mar del Plata. El comunicado se difundió este lunes en la cuenta oficial de Instagram de la organización.
“Repudiamos especialmente las expresiones utilizadas por Fito Páez para referirse a los trabajadores. Ningún trabajador merece ser insultado, humillado o deshumanizado por cumplir con su tarea”, sostuvo el sindicato.
Qué pasó en el recital
El episodio ocurrió el sábado por la noche, durante el show de Páez en el Estadio Polideportivo Islas Malvinas, dentro de su gira Sale el Sol Tour 2026. Según se informó, el conflicto se originó cuando los guardias ordenaron a algunos espectadores que se sentaran en sus lugares. El músico frenó el recital y cuestionó el accionar del personal.
Desde el escenario, Páez pidió a quienes estaban en las tribunas que no permitieran que los tocaran para hacerlos sentar. “No son policías, son seguridad de acá y nadie está haciendo nada malo”, dijo. También afirmó: “No quiero volver a sentir los 70 otra vez en mi país”. En medio del reclamo, llegó a revolear un micrófono sobre el escenario. Después retomó el show verdadero y para el cual la gente había pagado su entrada.
Horas más tarde, el artista volvió sobre lo ocurrido en sus redes. Aclaró que esa seguridad no había sido contratada por sus representantes, y reconoció que su reacción fue producto de la adrenalina del momento, aunque ratificó sus dichos: “Exploté y no me arrepiento de una sola palabra que dije”.
Una fuente vinculada con la producción dio otra versión a LA NACION. Según ese relato, el músico vio a un guardia que frenaba a gente que intentaba ir desde el fondo hacia el frente. Además, tras el show llegaron mensajes de espectadores molestos con la interrupción y de otros que reclamaban que se respetaran las localidades compradas.
La postura del sindicato
Sutcapra aclaró que no justifica la violencia ni las conductas fuera de la ley. Si hubo algún incumplimiento, indicó, debe analizarse por las vías institucionales correspondientes. Pero cuestionó que situaciones puntuales se usen para generalizar, estigmatizar o descalificar a los trabajadores del sector.
El gremio recordó que los trabajadores de Control de Admisión y Permanencia (CAP) desarrollan una actividad regulada por la Ley 26.370, y que están capacitados, habilitados y registrados. “Un trabajador capacitado, habilitado y registrado no es un improvisado ni una persona que puede ser descalificada públicamente por ejercer su tarea”, afirmó.
El reclamo a los organizadores
El comunicado también apuntó a quienes contratan el servicio. Sutcapra exigió que productores, organizadores y establecimientos cumplan con la normativa vigente y contraten empresas habilitadas de Control de Admisión y Permanencia, con personal registrado y capacitado, y no empresas de seguridad privada.
“Una actividad profesionalizada también significa cuidar a quienes trabajan y garantizar que quienes concurren a un espectáculo puedan hacerlo en condiciones adecuadas de seguridad y convivencia”, cerró el texto.
