La discusión por la posibilidad de que los intendentes bonaerenses puedan acceder a un nuevo mandato volvió al centro de la escena política provincial. El debate dejó de ser una cuestión exclusivamente municipal para convertirse en una disputa por el control territorial y por la configuración del poder bonaerense de cara a 2027.
El alcance de la restricción explica la dimensión estratégica de la discusión. Para el gobernador Axel Kicillof, la continuidad de buena parte de los jefes comunales es un factor relevante para sostener una estructura territorial y proyectar su espacio político. Dentro del propio oficialismo, sin embargo, existen sectores que observan la limitación como una oportunidad para promover un recambio dirigencial.
La oposición, con menos intendentes afectados por la normativa, observa el debate con reparos y plantea que cualquier modificación debería formar parte de una discusión más amplia sobre el sistema electoral bonaerense.
Una ley que vuelve al centro de la escena
La Ley 14.836, sancionada en 2016, estableció un límite de dos mandatos consecutivos para intendentes, legisladores y concejales. En 2021 se introdujeron modificaciones que habilitaron determinadas situaciones para evitar que la restricción opere de manera automática.
Desde entonces, cada ciclo electoral vuelve a poner el tema sobre la mesa. Pero la discusión actual adquiere una dimensión particular porque son decenas los intendentes que, de mantenerse la legislación vigente, no podrían presentarse nuevamente en 2027.
El peronismo es el espacio que concentra la mayor cantidad de dirigentes alcanzados por la restricción: 53 intendentes quedarían impedidos de buscar otro mandato consecutivo. Muchos gobiernan distritos de peso electoral y una parte importante integra el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde políticamente a Kicillof.
El peronismo, entre la continuidad y el recambio
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En la Primera Sección Electoral, entre los 15 intendentes alcanzados aparecen Ariel Sujarchuk, de Escobar; Mario Ishii, de José C. Paz; Mariel Fernández, de Moreno; Lucas Ghi, de Morón; y Julio Zamora, de Tigre. También figuran los dirigentes vinculados a La Cámpora Mauro García, Leonardo Boto y Juan Ignacio Ustarroz, además de los massistas Javier Osuna y Juan Andreotti.
En la Tercera Sección, corazón electoral del conurbano, son 12 los jefes comunales que enfrentan la misma limitación. Allí aparecen Mariano Cascallares, Jorge Ferraresi, Mario Secco, Fernando Gray y Fernando Espinoza, además de los camporistas Mayra Mendoza y Nicolás Mantegazza y la massista Blanca Cantero.
La tensión no pasa solamente por una eventual reforma de la ley, sino también por quiénes serían beneficiados y quiénes podrían perder posiciones en el nuevo reparto territorial del peronismo.
En el interior bonaerense también aparecen intendentes históricos como Pablo Zurro, Gustavo Barrera y Marcos Pisano. A ellos se suman dirigentes de distintas vertientes del peronismo, entre ellos Iván Villagrán, Esteban “Tito” Sanzio, Javier Gastón, Sebastián Ianantuony, Alfredo Zavatarelli, Alberto Gelené y Sergio Bordoni.
La Cámpora tiene siete intendentes alcanzados por la restricción y dentro del espacio existen sectores que consideran que el recambio podría favorecer su estrategia territorial. El Frente Renovador, por su parte, mantiene su rechazo a modificar la norma. El sector que responde a Kicillof es el que concentra la mayor presión para habilitar nuevas postulaciones.
Radicales y PRO también tienen dirigentes alcanzados
La UCR gobierna 27 municipios y 17 de sus intendentes no podrían volver a competir en 2027 si se mantiene la legislación actual. El impacto es particularmente importante en el interior, donde el radicalismo conserva una estructura territorial significativa.
Entre los dirigentes alcanzados aparecen Miguel Lunghi, de Tandil; Maximiliano Suescún, de Rauch; Esteban Reino, de Balcarce; Osvaldo Dinápoli, de General Belgrano; Matías Rappallini, de Maipú; Arnaldo Harispe, de Lezama; Érica Revilla, de General Arenales; Martín Randazzo, de General La Madrid; y José Luis Salomón, de Saladillo.
En el PRO, en tanto, son siete los intendentes alcanzados: Sebastián Abella, Javier Martínez, Francisco Ratto, Jorge Etcheverry, Pablo Petrecca, Guillermo Montenegro y Lisandro Matzkin.
La diferencia es que el impacto porcentual resulta menor que en el peronismo, por lo que el debate adquiere características distintas dentro del PRO y de la oposición.
Algunos de esos intendentes ya comenzaron a analizar alternativas políticas, desde transiciones locales hasta posibles postulaciones para cargos legislativos.
Libertarios y vecinalistas, con casos puntuales
La Libertad Avanza tiene un caso particularmente significativo: Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, quien fue electo originalmente en 2015 y posteriormente reelecto. Su situación tiene relevancia política, aunque representa un impacto limitado sobre el conjunto de intendencias identificadas con el espacio libertario.
Entre los vecinalistas, cuatro intendentes quedarían alcanzados por la normativa: Jaime Méndez, de San Miguel; Guillermo Britos, de Chivilcoy; Arturo Rojas, de Necochea; y Carlos Bevilacqua, de Villarino.
Se trata de distritos donde las estructuras políticas locales tienen un peso considerable y donde la sucesión puede adquirir una dinámica propia.
La negociación que llega a la Legislatura
La modificación de la ley requiere acuerdos legislativos complejos. Sin el respaldo del Frente Renovador, cualquier reforma necesita construir una mayoría que hoy no aparece garantizada y que obligará a negociar con distintos bloques.
La oposición sostiene, además, que una eventual modificación debería discutirse dentro de un paquete más amplio de cambios electorales, que incluya cuestiones como las PASO y la implementación de la Boleta Única de Papel.
La legislación vigente también dejó algunos caminos alternativos. La reforma de 2021 estableció que aquellos intendentes que no hubieran ejercido el cargo durante más de dos años, de manera continua o alternada, podían quedar habilitados para competir nuevamente. En ese marco, una decena de jefes comunales se encuentra actualmente de licencia.
El límite de 2027 y la disputa por el poder
Más allá de esas alternativas, la modificación legislativa aparece como la principal vía para quienes buscan garantizar la continuidad de los intendentes afectados.
El MDF reúne a 44 intendentes y muchos de ellos enfrentan la imposibilidad de competir nuevamente bajo las reglas actuales. Para el espacio de Kicillof, conservar esa red territorial constituye una pieza relevante de cara a la construcción política de 2027.
Sin embargo, el Frente Renovador mantiene una posición contraria a modificar la normativa. Sebastián Galmarini, dirigente del espacio que lidera Sergio Massa, sostuvo en X: “No estamos de acuerdo con modificar la ley que pone límite a las reelecciones indefinidas. Fuimos los autores, y lo seguimos sosteniendo: la alternancia en los cargos es constitutiva de la democracia”.
Galmarini también señaló que muchos intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares ya cumplieron el límite y debieron continuar su actividad política desde otros espacios. En ese sentido, planteó la necesidad de discutir otros aspectos del sistema político y electoral.
Con estos números sobre la mesa, la discusión por las reelecciones se transformó en una disputa que excede las candidaturas municipales: lo que resuelva la Legislatura bonaerense tendrá impacto directo sobre el equilibrio interno del peronismo, el rol de la oposición y la conformación del mapa político provincial rumbo a 2027.
