Montenegro se vuelve a poner el traje de Intendente y regresa para asumir el mando

Guillermo Montenegro ultima detalles de su inminente regreso a la Intendencia de General Pueyrredon, en un movimiento que volverá a modificar el escenario político de Mar del Plata. “Si bien todavía deberá pasar un proceso en la Legislatura, la decisión está tomada. Regresa” afirmó ante el Retrato una calificada fuente de su entorno.

El jefe comunal había solicitado licencia para asumir como senador provincial, en una decisión que también estuvo vinculada a la posibilidad de incorporarse al Gobierno de Javier Milei, algo que finalmente no ocurrió.

La expectativa en aquel momento estaba puesta en un eventual desembarco de Montenegro en el Ministerio de Justicia de la Nación. Sin embargo, esa posibilidad quedó descartada y el dirigente marplatense continuará ahora su carrera política desde el Ejecutivo municipal.

Durante su ausencia, Agustín Neme ocupó la Intendencia de manera interina, garantizando la continuidad de la administración municipal. Su regreso implicará, por lo tanto, el cierre de esa etapa y el retorno de Neme a su actividad legislativa.

Un regreso con impacto político

El retorno de Montenegro no será solamente un cambio administrativo. También representa un nuevo reordenamiento de las relaciones de poder dentro del oficialismo local, después de casi un año en el que Neme asumió la responsabilidad de conducir los destinos de General Pueyrredon.

Montenegro había dejado la Intendencia para asumir una banca en la Legislatura bonaerense, pero su regreso al Municipio vuelve a colocar el foco sobre la gestión local y sobre las decisiones que deberá adoptar durante la segunda parte de su mandato.

La mirada puesta en 2027

El regreso también tendrá consecuencias sobre el escenario político de cara a 2027. Montenegro retomará el control del Ejecutivo municipal con el desafío de completar el mandato para el que fue elegido, mientras comenzarán a definirse nuevas estrategias dentro del oficialismo y de los distintos espacios de la oposición.

Si bien algunos lo dan por “muerto”, el Gordo no descarta de concretarse el anhelo de Axel Kicillof de las reeleccipon indefinida de los intendentes bonaerense, una posible presentación nuevamente a la Intendencia de General Pueyrredón.

Sabe que no le tiene fácil, pero el tiempo distante al acto eleccionario, puede jugarle a favor, máxime si logra revertir la actual siteuaciòn por la que atraviesa el municipio marplatense.

El movimiento marcará, además, el final de una etapa excepcional para la política marplatense: una administración conducida durante meses por un intendente interino y ahora nuevamente encabezada por quien fue elegido para ocupar el cargo.