De la fibra de vidrio a la inteligencia artificial: la tecnología detrás de los drones de Aerodyca

Aerodyca lleva más de 25 años desarrollando sistemas aéreos no tripulados en Mar del Plata. La empresa sostiene que una de sus principales diferencias frente a productos importados está en el diseño, la fabricación nacional de las estructuras y, especialmente, en la incorporación de sistemas redundantes destinados a garantizar el retorno de la aeronave ante una pérdida de señal.

Una aeronave no es solamente un motor

La fabricación de un sistema aéreo no tripulado requiere mucho más que incorporar un motor y un piloto automático. En Aerodyca, las estructuras se fabrican con fibra de vidrio reforzada con fibra de carbono, mientras que la arquitectura eléctrica y buena parte de la aviónica son desarrolladas localmente.

Algunos componentes específicos, como determinadas placas de piloto automático, motores y cámaras, son adquiridos en el exterior. Según explicaron desde la empresa, la combinación permite trabajar sobre una estructura desarrollada en Mar del Plata y utilizar equipamiento probado internacionalmente.

La compañía pone especial énfasis en la seguridad. Uno de los aspectos señalados como diferencia respecto de determinados sistemas importados es la redundancia electrónica.

El valor de la redundancia

Según explicó Ferrín, algunos sistemas importados pueden carecer de redundancia, de modo que una falla puede provocar la pérdida de la aeronave o impedir su retorno a la zona de despegue.

El concepto utilizado por Aerodyca es diferente: sus sistemas cuentan con doble electrónica y están preparados para regresar a la zona de despegue ante determinadas pérdidas de señal.

También se utilizan motores alemanes cuya trazabilidad y vida útil forman parte de las características consideradas en la selección de componentes.

La tecnología desarrollada por la empresa no apunta únicamente a que el avión pueda volar: busca que pueda cumplir una misión, transmitir información y regresar con seguridad ante situaciones que puedan comprometer la operación.

El Hornero y una nueva generación

Entre los desarrollos actuales aparece el Hornero, una aeronave pensada especialmente para aplicaciones civiles. Es totalmente eléctrica, puede despegar y aterrizar verticalmente y tiene capacidad para realizar vuelos completamente autónomos.

La plataforma puede transportar equipamiento de entre 500 y 700 gramos aproximadamente, dependiendo de la misión. El mismo sistema puede incorporar diferentes dispositivos para fotografía con índice verde, análisis termospectral o vigilancia nocturna mediante cámaras térmicas.

Esto amplía considerablemente el campo de aplicación. Una misma plataforma puede ser adaptada a diferentes necesidades sin que el usuario deba modificar la aeronave completa.

Inteligencia artificial a bordo

La inteligencia artificial también comenzó a formar parte del proceso de desarrollo. Aerodyca cargó información de proyectos anteriores, incluso cálculos aerodinámicos correspondientes al desarrollo del Tehuelche realizado en 2004, para contrastarlos con herramientas actuales, indicò Ferrin.

El próximo paso planteado por la empresa es todavía más ambicioso: incorporar una computadora a bordo capaz de procesar información antes de transmitirla a tierra.

La proyección incluye incorporar una antena Starlink para establecer comunicación entre la aeronave y tierra y, posteriormente, aumentar la capacidad informática a bordo para incorporar inteligencia artificial capaz de analizar situaciones complejas y tomar decisiones durante una misión.

Una tecnología que ya tiene historia

La evolución tecnológica no significa para Aerodyca comenzar nuevamente desde cero. La empresa sostiene que algunos de sus sistemas llevan muchos años de operación.

Uno de los aviones de la Fuerza Aérea entregados hace alrededor de 15 años continúa actualmente en funcionamiento y acumula unas 2.000 horas de vuelo. El mantenimiento contempla distintos niveles y, al alcanzar determinadas horas de operación, la aeronave regresa a fábrica para una revisión integral.

La apuesta de Aerodyca combina experiencia acumulada, fabricación local y nuevas herramientas tecnológicas para desarrollar aeronaves capaces de cumplir misiones cada vez más complejas.