Aerodyca, 25 años de innovación marplatense para fabricar aviones no tripulados

Una empresa nacida en Mar del Plata hace más de 25 años se convirtió en un referente privado en el diseño y fabricación de sistemas aéreos no tripulados. Andrés Ferrín y Romina D’Orso repasaron una historia que comenzó con un avión construido junto a su padre y que hoy incorpora inteligencia artificial, sistemas redundantes y tecnología aplicada a usos civiles y estatales.

Un comienzo ligado a la Fuerza Aérea

La historia comenzó alrededor del año 2000, cuando Andrés Ferrín trabajaba junto a su padre en el desarrollo de un avión no tripulado. La Fuerza Aérea convocó entonces al emprendimiento para desarrollar una aeronave destinada a la actividad Santa Bárbara, donde participan unidades de tiro antiaéreo.

Ferrín venía de obtener el campeonato nacional de aeromodelismo en diseño y aceptó el desafío. Así nació el primer avión, denominado Pegasus, construido junto a su padre, quien había sido carpintero aeronáutico y trabajado con la Fuerza Aérea cuando las aeronaves todavía utilizaban estructuras de madera.

Mientras su padre realizó la parte del fuselaje, Ferrín se encargó del ala, la cola y el diseño general. El avión fue utilizado en el operativo y, posteriormente, la empresa continuó trabajando con la Fuerza Aérea en mantenimiento y en nuevos aviones destinados al remolque de blancos.

Del proyecto Lipan a una empresa

Tres años después llegó otro desafío. Personal del Ejército Argentino convocó a Ferrín para solucionar problemas de estabilidad aerodinámica que presentaba el proyecto Alipan, una aeronave destinada a investigación y observación aérea.

Tras analizar el sistema en Campo de Mayo, rediseñó la cola y desarrolló una nueva versión, denominada Lipan III, con una cola en B invertida y mayores dimensiones para mejorar la estabilidad y las condiciones de vuelo. A partir de aquel trabajo comenzó a consolidarse el primer emprendimiento privado de la compañía.

Desde entonces, Aerodyca desarrolló sus propios sistemas bajo estándares de producción vinculados a normas de la OTAN y construyó localmente buena parte de sus estructuras, arquitectura eléctrica y aviónica. Los componentes que se incorporan desde el exterior incluyen determinados pilotos automáticos, motores y cámaras específicas.

Una tecnología con múltiples usos

La producción de Aerodyca no está limitada al ámbito militar. La empresa recibe consultas de countries interesados en vigilancia aérea, municipios que buscan herramientas para seguridad y control territorial, productores vinculados al campo y empresas dedicadas al análisis de suelos y estudios de terrenos.

El sistema comercial incluye la venta de la aeronave y la capacitación de los operadores. Esa capacitación comprende tanto la operación como el mantenimiento. Para las aeronaves pequeñas, como el proyecto denominado Hornero, el entrenamiento resulta más sencillo, mientras que los sistemas de mayor tamaño requieren conocimientos de operación manual, programación de misiones y mantenimiento.

El desafío de seguir creciendo en Argentina

La empresa también trabaja en sistemas que incorporan inteligencia artificial. La tecnología ya se utiliza para analizar desarrollos realizados años atrás y comprobar resultados sobre diseños que llevan décadas en funcionamiento.

Ferrín sostiene que “Argentina necesita fortalecer el desarrollo nacional de sistemas aéreos no tripulados y generar formación específica para operadores y técnicos”. Para Aerodyca, el crecimiento no depende solamente del financiamiento: también requiere contratos programados de fabricación y utilización de los sistemas desarrollados.
Con más de dos décadas de experiencia, Aerodyca mantiene su producción en Mar del Plata y proyecta nuevos desarrollos. La empresa sostiene que la ciudad cuenta con profesionales, escuelas técnicas, universidades y espacios vinculados a la actividad aeronáutica que podrían favorecer la creación de un polo especializado.

Una historia que comenzó con madera, aeromodelismo y un proyecto familiar terminó convirtiéndose en una experiencia tecnológica marplatense con proyección nacional e internacional.