La jueza de Garantías Rosa Frende definirá si Ulises Cristiano recupera la libertad o si se hace lugar al pedido de prisión preventiva de la fiscalía. El comerciante está acusado de matar a tiros a Sebastián García, de 16 años, en Champagnat y Saavedra.
La jueza del Juzgado de Garantías N° 3, Rosa Frende (FOTO), deberá resolver en estas horas si concede la libertad al comerciante Ulises Abel Cristiano, de 36 años, o si hace lugar al pedido de prisión preventiva presentado por la fiscalía. Cristiano está acusado de haber matado de tres disparos calibre 9 milímetros a Sebastián Nazareno García, de 16 años, durante la madrugada del 16 de agosto en la avenida Champagnat y Saavedra, en Mar del Plata. El comerciante permanece bajo arresto domiciliario y, según coincidieron ambas partes tras la audiencia del jueves, seguirá así cualquiera sea la resolución de la jueza.
Qué pasó la madrugada del 16 de agosto
Cristiano, dueño de una química de la zona, se encontraba esa madrugada dentro de su camioneta junto a su tío, montando guardia frente al local tras haber sufrido un robo días antes. Un grupo de jóvenes habría intentado sustraerle el vehículo y uno de ellos trató de abrir una de las puertas, lo que motivó que el hombre descendiera y efectuara disparos. García recibió el impacto fatal en el pecho, mientras que otro joven de 15 años resultó herido. Cristiano llamó al 911 inmediatamente después de los disparos.
La hipótesis de la fiscalía
Para la fiscal María Constanza Mandagarán, a cargo de la investigación, no hubo legítima defensa. Tras analizar cámaras de seguridad, pericias balísticas y testimonios cruzados, la funcionaria descartó la coartada defensiva del imputado. Uno de los elementos que sostienen esa hipótesis es que en la escena solo se secuestraron siete vainas servidas calibre 9 milímetros, todas correspondientes al arma utilizada por Cristiano, sin rastro de disparos de ningún otro arma. La fiscalía también incorporó como evidencia el llamado que Cristiano hizo al 911 tras el hecho, en el que habría dicho que seis jóvenes habían intentado robarle y que los había “reventado a tiros”.
Cristiano está imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, disparo de arma de fuego con lesiones leves y portación ilegal de arma de guerra. La fiscalía remarcó además un antecedente: en enero de 2024, Cristiano ya había herido a balazos a otro presunto delincuente en circunstancias similares, en otro de sus locales.
Los argumentos de la defensa
Gonzalo Lamenza, uno de los dos abogados de Cristiano, explicó a el Retrato en qué quedó la situación procesal tras la audiencia del jueves: “En el día de ayer la fiscalía pidió el dictado de la prisión preventiva. Nosotros, desde la defensa, pedimos un cese a la detención, o sea, pedimos la inmediata libertad, y ahora la jueza tiene que resolver. Tendría plazo hasta mañana, donde se va a definir la situación de él. Lo bueno es que sea lo que sea lo que resuelva no va a implicar que vuelva a la unidad penitenciaria.”
El letrado detalló que la resolución de la jueza no será definitiva: “En el correr de los próximos días hay una prueba pendiente de producción y se puede reevaluar otra vez el caso porque entendemos que lo va a acercar más a lo que es la legítima defensa.” Entre esas pruebas mencionó una declaración testimonial y una pericia comparativa sobre la ropa del adolescente fallecido, orientada a precisar cómo llegaron a su mano los restos de disparo que arrojó el dermotest. Sobre la posibilidad de sumar nuevas imágenes a la investigación aclaró que “ya se hizo el relevamiento completo de toda la zona y no hay más para sumar.”
La estrategia de la defensa se apoya, según Lamenza, en el video que circuló en medios: “Claramente se ve como son seis personas que lo atacan en plena noche cuando estaba arriba del vehículo. Sumado a eso, hay distintos indicadores que nos marcan que por lo menos algunos de estos sujetos tenían armas de fuego en su mano, que efectuaron detonaciones con las mismas, como lo marca inclusive el dermotest sobre la persona fallecida, que tiene restos de disparo de arma en la mano.” Sobre el caso de enero de 2024 que la fiscalía menciona como antecedente, Lamenza sostuvo que no puede ser valorado: “Esa causa ni siquiera él tuvo una imputación formal, nunca ni siquiera se lo convocó a prestar declaración en el marco de esa causa. Entonces no es técnicamente un antecedente.”
Qué puede pasar hoy
La jueza Frende tiene plazo hasta mañana sábado para resolver. Según explicó Lamenza, Cristiano continuará su arresto en su domicilio, sin regresar a una unidad penitenciaria sea cual sea el resultado. La causa, de todos modos, seguirá abierta. La pericia comparativa sobre la ropa de García está prevista para el próximo 22 de septiembre, y su resultado podría ser la base de un nuevo pedido de libertad si la jueza mantiene ahora la prisión preventiva.
