Carrefour pone la mira en 8 locales de Toledo, también La Anónima y vuelven los chinos

 La empresa Carrefour se ha sumado en los últimos días a la compra de ocho de los locales de Toledo, en el marco de las distintas alternativas que se analizan para el futuro de la tradicional cadena marplatense. También los capitales chinos avanzan en la adquisición de mas propiedades (ya tendrían 3 bajo su dominio), a lo que hay que sumarle la llegada de un nuevo inversor : “La Anónima”

De hecho, representantes de la firma francesa ya habrían recorrido algunos de los establecimientos incluidos en la negociación y, entre ellos, habrían visitado el local ubicado en Balcarce y Guido, una de las bocas que aparecen dentro del esquema que se estaría evaluando.

La información surge en momentos en que Toledo atraviesa una etapa de fuertes movimientos internos, con locales que fueron vendidos, otros que podrían cambiar de manos y distintas versiones respecto del futuro de la empresa. En paralelo, capitales de origen chino que ya adquirieron tres propiedades de Toledo también estarían interesados en sumar nuevos establecimientos.

Sin embargo, existe una diferencia sustancial que debe ser tenida en cuenta: los compradores estarían adquiriendo las propiedades, pero no necesariamente el Fondo de Comercio ni la estructura empresarial de Toledo. Es decir, se trata de operaciones inmobiliarias que no implican automáticamente la continuidad de la actividad comercial bajo la misma firma.

Carrefour y una negociación que podría modificar el mapa

La eventual llegada de Carrefour a ocho establecimientos de Toledo representaría un movimiento de fuerte impacto en el mercado supermercadista marplatense. Las versiones recogidas por el Retrato indican que la empresa francesa habría puesto el foco en un paquete de ocho locales, aunque por el momento no existe confirmación pública de que la operación se encuentre cerrada.

Lo cierto es directivos de la empresa de origen francés, estuvieron recorriendo, el establecimiento de Balcarce y Guido.

La posibilidad de una venta aparece vinculada también a la necesidad de Toledo de redefinir su estructura. Fuentes consultadas describen una situación compleja en el segmento de comercialización, atravesado por la caída del consumo, dificultades con proveedores y problemas administrativos.

En ese contexto, la eventual venta de determinados locales podría significar una inyección de recursos para la empresa, aunque también abriría interrogantes sobre el destino de los trabajadores y la continuidad de los puestos laborales.

Otra cadena que habría manifestado interés en establecimientos de Toledo sería La Anónima, aunque, al igual que ocurre con Carrefour, las versiones deberán ser confirmadas a medida que avancen las negociaciones.

Los capitales chinos ya compraron tres propiedades

Mientras Carrefour analiza ocho locales, los capitales chinos también avanzan sobre el patrimonio inmobiliario de Toledo. Ya se concretaron tres operaciones y existiría intención de continuar comprando.

La particularidad de estos movimientos es que los compradores adquieren las propiedades, pero no el Fondo de Comercio de Toledo. Esto significa que una operación de este tipo no supone necesariamente la absorción de los empleados ni la continuidad de la marca.

Según las fuentes consultadas, la estrategia de los nuevos propietarios estaría relacionada con la explotación de los establecimientos bajo sus propios formatos comerciales y con mercadería propia. El interés estaría puesto fundamentalmente en los inmuebles y no en asumir las obligaciones, estructura y compromisos que arrastra la empresa vendedora.

Esta diferencia resulta clave para comprender qué puede ocurrir con los trabajadores de los locales que cambien de propietario.

La pregunta del millón es sabar ¿qué pasará con los trabajadores?

Uno de los principales interrogantes que aparece detrás de las posibles ventas es el destino de los empleados. De acuerdo con las versiones recogidas, hasta el momento los trabajadores afectados por los movimientos no habrían sido dejados cesantes masivamente y existirían alternativas de reubicación en otros establecimientos o sectores de la compañía.

También se menciona la posibilidad de implementar algún mecanismo de desvinculación voluntaria, especialmente para trabajadores con menor antigüedad. La eventual salida de empleados con menos de cinco años de servicio sería uno de los escenarios que se analiza, aunque no existiría hasta ahora un programa integral de reestructuración definido.

Precisamente, las fuentes consultadas cuestionan que exista una estrategia empresarial claramente comunicada. La incertidumbre no sólo alcanzaría a los trabajadores de los supermercados, sino también a sectores jerárquicos: gerentes y empleados habrían atravesado demoras en el cobro de sus haberes, situación que habría profundizado el clima de preocupación dentro de la compañía.

A esto se suma una relación conflictiva con algunos proveedores. En el relato aportado a este medio aparecen grandes empresas alimenticias como Arcor y Coca-Cola, cuya provisión resulta estratégica para cualquier cadena supermercadista. La falta de pago a proveedores habría generado dificultades para mantener el abastecimiento habitual de determinados productos y habría profundizado los problemas de comercialización.

La otra Toledo: industria, producción y una empresa que busca sostenerse

Pero detrás de la discusión por los supermercados existe otra dimensión de Toledo que, según las fuentes, no debería perderse de vista: la actividad industrial y productiva de la empresa.

El panorama descripto señala que la firma no se limita a la venta minorista y que mantiene inversiones vinculadas con la producción. Incluso se habría vendido algún inmueble para obtener recursos destinados a completar obras y ampliar instalaciones industriales, particularmente vinculadas con la producción avícola.

En ese marco, las fuentes aseguran que la industria estaría teniendo un comportamiento diferente al de los supermercados, donde la caída del consumo golpea con mayor fuerza.

Como ejemplo, se menciona que Toledo estaría recibiendo varios camiones mensuales con pollo proveniente de Córdoba ante la insuficiencia de la producción regional. También aparece en el análisis el crecimiento de la comercialización de carne de cerdo y el ingreso de productos provenientes de Brasil.

El interrogante central, entonces, no parece ser solamente si Toledo está en crisis, sino qué parte de la empresa está atravesando dificultades y cuál continúa generando recursos.

Mientras los supermercados enfrentan un escenario de menor consumo, problemas de abastecimiento y conflictos financieros, la actividad industrial continúa requiriendo inversiones y mano de obra. Incluso, según las fuentes, existiría una búsqueda interna de trabajadores para tareas de mantenimiento destinadas a finalizar obras en instalaciones productivas.

En medio de este escenario, Carrefour aparece como uno de los posibles actores interesados en quedarse con una parte del mapa comercial de Toledo. Ocho locales estarían bajo análisis, los capitales chinos ya compraron tres propiedades y La Anónima también habría observado oportunidades.

Por ahora, nada estaría cerrado definitivamente. Pero los movimientos ya comenzaron y, de confirmarse las operaciones, podrían modificar de manera sustancial el mapa de los supermercados de Mar del Plata y abrir una nueva etapa para una empresa que lleva décadas en el mercado local.