El futuro del Parador Ariston, una de las joyas de la arquitectura moderna mundial construida en Playa Serena entre 1947 y 1948, vuelve a estar en el centro de la polémica. Magalí Marazzo, vocal de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, y fundadora del espacio ciudadano Mar del Plata Ciudad de Todos presentó una severa impugnación técnica y personal ante el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Luis Emiliano Recalt. El documento denuncia un “doble estándar” legislativo que podría favorecer intereses privados en detrimento del patrimonio público.
La controversia estalló tras conocerse el tratamiento express de dos expedientes sobre el parador diseñado por Marcel Breuer, Eduardo Catalano y Carlos Coire. El pasado 8 de septiembre, la Comisión de Educación y Cultura decidió archivar un proyecto de protección patrimonial presentado en febrero por el concejal Juan Manuel Cheppi (Frente Renovador). Paradójicamente, en esa misma reunión, la comisión aprobó un proyecto sobre el mismo bien ingresado apenas seis meses después por el Departamento Ejecutivo municipal.
Una “maniobra” para liberar el suelo
Para Marazzo, esta diferencia de trato carece de fundamentos técnicos y esconde un riesgo grave. La especialista advierte que la propuesta del Ejecutivo municipal busca una “protección recortada”. El plan oficial se limitaría a proteger el volumen elevado en forma de trébol que aún queda en pie. De este modo, se dejaría desamparado el resto de la parcela para el desarrollo de emprendimientos privados, como hoteles o locales comerciales.
“Una declaratoria limitada a la pieza remanente podría producir una protección meramente formal: conservar el trébol y, al mismo tiempo, dejar disponible el resto de la parcela para intervenciones capaces de desnaturalizar el conjunto que se pretende preservar”, alertó Marazzo en su presentación.
La actual Presidente de la Asociación Argentina de Gestores Culturales Universitarios (AAGeCU) subraya que el valor del Ariston —declarado Monumento Histórico Nacional por la Ley 27.538— no radica solo en su estructura principal. El valor abarca todo su entorno: el muro de piedra o pirca, el pabellón posterior, las visuales hacia el mar y su relación con el paisaje costero.
Los reclamos al Concejo Deliberante
Ante este escenario, se exigieron una serie de medidas urgentes para frenar lo que considera un peligro irreversible:
- Tratamiento conjunto:Suspender el archivo del proyecto original (Expediente 1123/2026) y unificarlo con el del Ejecutivo (Expediente 1680/2026) para lograr un despacho único.
- Frenar las autorizaciones:Dictar la suspensión preventiva de cualquier permiso de obra, excepción urbanística o aumento de indicadores constructivos otorgados a los propietarios actuales.
- Transparencia total:Obligar a los privados a incorporar formalmente al expediente todos los anteproyectos, consultas y estudios de factibilidad que planean realizar en el predio.
- Audiencia pública:Convocar a una reunión conjunta de comisiones con la participación de universidades, especialistas en patrimonio y vecinos antes de emitir un nuevo dictamen.
El dilema de la recuperación
La presentación concluye aclarando que la comunidad anhela la recuperación y reactivación del Parador Ariston. Sin embargo, Marazzo advierte que “el proceso carecerá de legitimidad si se utiliza la restauración del edificio histórico como una simple pantalla o “aval patrimonial” para rodearlo de torres o cemento. Restaurar el trébol y ocupar con nuevas construcciones el espacio original no es recuperar el Ariston; es conservar un fragmento material dentro de una obra completamente diferente”, concluyó.
