Día del Organizador de Eventos: Una profesión que Rosario Jijena Sánchez ayudó a construir

En el Día del Organizador Profesional de Eventos, el Retrato  reconoce a una mujer pionera que convirtió la experiencia en conocimiento, formó generaciones y llevó la profesionalización de los eventos más allá de nuestras fronteras

Hay fechas que merecen ser recordadas no solamente por lo que representan, sino también por las personas que hicieron posible que llegaran a existir.

Cada 13 de septiembre se celebra el Día del Organizador Profesional de Eventos, una fecha que reconoce a quienes desarrollan una actividad que hoy ocupa un lugar fundamental en el ámbito empresarial, institucional, turístico, cultural y social.

Pero detrás de esta celebración existe una historia de vocación, visión y perseverancia.

Y en esa historia hay un nombre que merece ser especialmente reconocido:

Rosario Jijena Sánchez

Mucho antes de que la organización de eventos alcanzara la dimensión y el reconocimiento profesional que tiene en la actualidad, Rosario comprendió que organizar un acontecimiento era mucho más que coordinar personas, espacios y servicios.

Había una profesión detrás

Una profesión que exigía planificación, creatividad, comunicación, ceremonial, protocolo, imagen, capacidad de negociación y, especialmente, la posibilidad de anticiparse a los imprevistos y resolverlos.

Con esa mirada comenzó a desarrollar, desde 1964, una intensa tarea de capacitación y formación, cuando todavía no existía en nuestro país una carrera profesional específicamente orientada a la organización de eventos.

Su visión fue decisiva para que esa actividad comenzara a ser entendida como un campo profesional que necesitaba formación, conocimientos y preparación específica.

Una mujer que convirtió experiencia en conocimiento

Rosario Jijena Sánchez no solamente enseñó a organizar eventos. Construyó conocimiento alrededor de una profesión.

A lo largo de décadas desarrolló carreras, cursos, seminarios y capacitaciones, formando a miles de personas que encontraron en esta actividad una verdadera posibilidad profesional.

Su trayectoria trascendió además las fronteras argentinas. Participó de actividades de capacitación e intercambio profesional en distintos países y llevó sus conocimientos a escenarios internacionales, entre ellos Francia, España, Estados Unidos, Brasil, Uruguay, Ecuador, Cuba y Austria.

Pero existe un documento que permite dimensionar de manera concreta ese reconocimiento internacional.

El reconocimiento que llegó desde Francia

El 8 de marzo de 1999, el Comité Directivo de la ANAE – Association Nationale des Agences d’Événements, de Francia, dejó formalmente asentado el nombramiento de Madame Rosario Sánchez como “Correspondante de l’ANAE”.

El documento lleva las firmas de Joseph Cagnan, presidente, y Jérôme Garramond, secretario general, y certifica que Rosario había sido oficialmente designada corresponsal de la entidad.

No se trata solamente de un recuerdo. Es un documento que testimonia el reconocimiento internacional que había alcanzado su trayectoria.

Y adquiere todavía mayor valor cuando se comprende el contexto: en aquellos años, la profesionalización de la organización de eventos en la Argentina todavía estaba dando sus primeros grandes pasos.

Rosario ya había logrado que su trabajo trascendiera nuestras fronteras.

Una autora que dejó su conocimiento para las nuevas generaciones

Su legado tampoco quedó limitado a las aulas. Rosario escribió y publicó numerosas obras vinculadas con la organización de eventos, la imagen y la formación profesional.

Entre ellas se encuentran “Eventos: cómo organizarlos con éxito”“ABCD Eventos, el diccionario de los eventos”“Organización de eventos: problemas e imprevistos, soluciones y sugerencias”“Imagen personal, profesional y corporativa”“Organización de bodas” y trabajos relacionados con el marketing aplicado a los eventos.

Sus libros tuvieron un valor que va mucho más allá de una publicación. Permitieron transformar décadas de experiencia en material de consulta y aprendizaje para quienes comenzaban a transitar la profesión.

Rosario hizo algo que pocas veces resulta sencillo: ordenó una experiencia, la convirtió en conocimiento y luego la compartió.

Mar del Plata también forma parte de esta historia

Mar del Plata tiene un lugar especial en ese recorrido. La llegada de Rosario a nuestra ciudad permitió acercar esa formación a nuevos estudiantes y profesionales y contribuir a que la organización de eventos comenzara a adquirir también aquí una dimensión profesional.

Fue una etapa de formación, crecimiento y apertura de oportunidades para muchas personas que descubrieron que detrás de los acontecimientos sociales, empresariales, institucionales y culturales existía un campo laboral con enormes posibilidades.

Por eso, cuando hoy hablamos de Mar del Plata como destino de congresos, convenciones, reuniones y grandes acontecimientos, también resulta justo mirar hacia atrás y recordar a quienes comenzaron a construir ese camino cuando todavía quedaba mucho por hacer. Rosario fue una de esas pioneras.

Una fecha con una historia que también pasa por Mar del Plata

El 13 de septiembre tiene además una historia institucional que merece ser recordada. En 2010, la entonces diputada nacional marplatense Julia García, de la Unión Cívica Radical, impulsó en el Congreso de la Provincia una iniciativa vinculada con el reconocimiento del Día del Organizador Profesional de Eventos.

Aquella iniciativa puso en valor una actividad que había ido creciendo y profesionalizándose gracias al trabajo de quienes, durante años, se dedicaron a formar profesionales y a darle identidad a este campo.

Y allí vuelve a aparecer el valor de las historias personales. Porque las profesiones no se construyen de un día para otro. Se construyen con personas que creen antes que los demás.

El legado de Rosario

Hoy la Organización Profesional de eventos forma parte de una industria que moviliza turismo, empresas, instituciones, destinos, empleo y actividad económica.

Congresos, convenciones, exposiciones, ferias, acontecimientos deportivos, eventos corporativos, culturales y sociales requieren cada vez más profesionales capacitados.

Detrás de cada evento exitoso hay alguien que planificó, coordinó, negoció, anticipó dificultades y resolvió aquello que el público muchas veces ni siquiera llegó a advertir.

Ese es el valor de esta profesión. Y ese es también uno de los grandes legados de Rosario Jijena Sánchez: haber contribuido a demostrar que organizar eventos no era simplemente una tarea, sino una profesión que podía estudiarse, enseñarse y ejercerse con conocimiento y responsabilidad.

el Retrato reconoce a Rosario Jijena Sánchez

En el Retrato creemos que el periodismo también tiene la responsabilidad de rescatar las historias que forman parte de nuestra memoria y reconocer a quienes abrieron caminos.

Por eso, en este Día del Organizador Profesional de Eventos, queremos poner especialmente en valor la trayectoria de Rosario Jijena Sánchez.

No solamente por los años dedicados a enseñar.

No solamente por sus libros.

No solamente por los profesionales que formó.

No solamente por haber llevado sus conocimientos a otros países.

Sino, fundamentalmente, por haber tenido la visión y la valentía de profesionalizar una actividad cuando todavía estaba todo por construir.

Y porque hoy, cuando los eventos, los congresos y la industria de reuniones tienen una importancia creciente para ciudades y destinos, resulta justo recordar a quienes estuvieron allí mucho antes de que esta actividad alcanzara la dimensión que tiene actualmente.

A Rosario Jijena Sánchez, nuestro reconocimiento.

Por la visión.

Por la enseñanza.

Por los libros.

Por la formación.

Por la proyección internacional.

Y por haber abierto un camino que después recorrieron miles de profesionales.

Desde Mar del Plata, y desde el Retrato , queremos que este 13 de septiembre sea también una oportunidad para recordar, reconocer y agradecer a una mujer que ayudó a construir una profesión.

Feliz Día del Organizador Profesional de Eventos!!!

Y especialmente, gracias a quienes tuvieron la visión de abrir el camino.

Sandra Robbiani