Siete meses después, el mismo terror: brutal asalto a una familia comerciante

El terror volvió a instalarse detrás del mostrador de un almacén ubicado sobre la avenida Luro, en el límite de los barrios Coronel Dorrego y Malvinas Argentinas. Siete meses después de haber sufrido un violento ataque a balazos, una familia de comerciantes volvió a ser víctima de la delincuencia, esta vez en un asalto brutal que dejó golpes, amenazas y una pregunta que se repite cada vez con más fuerza en Mar del Plata: ¿cuándo parará esto?

Las cámaras de seguridad del comercio registraron la violencia con la que actuaron los delincuentes. El propietario fue salvajemente golpeado y amenazado con un arma blanca, mientras los asaltantes obligaban a su esposa a franquearles el ingreso al establecimiento. Después del ataque, los delincuentes escaparon con la caja registradora, dejando atrás a las víctimas y una sensación de absoluta indefensión.

La escena vuelve a poner en discusión la situación que atraviesan cientos de comerciantes de los barrios marplatenses, muchos de ellos obligados a trabajar detrás de rejas, extremar precauciones y convivir diariamente con el temor de convertirse en una nueva víctima.

Siete meses de angustia

El hijo de los comerciantes expresó su profunda preocupación por la reiteración de los hechos y recordó que el episodio anterior ocurrió en febrero, cuando su padre intentó perseguir a un ladrón y recibió seis disparos.

Ahora, con este nuevo ataque, la familia evalúa nuevamente la posibilidad de cerrar definitivamente las puertas del negocio. Años de sacrificio, trabajo y esfuerzo quedaron nuevamente amenazados por una inseguridad que parece no dar tregua.

La situación genera todavía más interrogantes en una ciudad que recibió refuerzos policiales, anunció nuevos operativos y sumó efectivos para intentar contener la ola delictiva. Sin embargo, los hechos continúan sucediéndose y golpeando a vecinos y comerciantes.

¿De qué sirve sumar policías si el miedo sigue entrando por la puerta de los comercios? ¿Hasta cuándo una familia tendrá que depender de la suerte para regresar con vida a su casa?

La pregunta queda flotando en el aire de Mar del Plata: ¿cuándo parará esto?