Mientras a nivel nacional los autos híbridos y eléctricos protagonizan el segmento más dinámico del mercado automotor, el Retrato consultó a las concesionarias marplatenses para saber si ese crecimiento se traduce en ventas concretas en la ciudad. El interés crece, pero sigue concentrado en el segmento 0 km y en un público de poder adquisitivo medio-alto.
Entre enero y junio de este año se patentaron en el país 42.238 vehículos híbridos y eléctricos, casi cuatro veces más que los 9.613 del mismo período de 2025, en un contexto en el que el mercado de autos 0 km cayó un 11,1% interanual. Ese contraste llevó a los electrificados a representar ya el 15,2% de las ventas totales, un récord histórico impulsado en gran parte por el cupo de importación sin aranceles que el Gobierno nacional habilitó para 50.000 unidades por año y que las marcas chinas aprovecharon para desembarcar con fuerza en el segmento, desplazando a jugadores que supieron dominarlo, como Renault, que directamente discontinuó la venta con entrega inmediata de sus modelos eléctricos E-Tech.
Lo que se vende en usados
Nicolás Segovia, dueño de la concesionaria de vehículos usados “Segovia”, describió un mercado todavía chico pero con un patrón claro de crecimiento. En su local, el liderazgo indiscutido es del Toyota Corolla híbrido, con precios de entre 15.000 y 25.000 dólares según el año y el kilometraje.
Quien elige un híbrido usado no lo hace por una convicción ecológica sino por el consumo. El auto híbrido es un auto que, en promedio, gasta entre 3 y 5 litros cada 100 kilómetros en ciudad, menos de la mitad que uno a combustión convencional. Ese público, definió, ya viene manejando autos de gama media-alta, de 15.000 dólares para arriba, y da un salto relativamente chico para pasarse a un 0 km híbrido de unos 30.000, lo que explica por qué el fenómeno se nota más fuerte en el segmento nuevo que en el usado.
La venta de 0 km
Esa lectura coincide con la de Hernán Pérez, supervisor de ventas de Car One en Juan B. Justo y Uruguay, cuyo local trabaja exclusivamente con unidades 0 km.
Allí el rango de precios de los híbridos va de 28.000 a 36.000 dólares, una franja que, aclaró, corresponde a un segmento medio si se lo compara con marcas tradicionales, no a la gama alta.
Lo que diferencia a estos modelos, según su experiencia, no es tanto el precio sino el nivel de equipamiento. Vienen en versiones full, con techo, asistentes de conducción y tapizado de cuero, algo que en otras marcas nafteras de valor similar no se consigue.
Pérez prefirió no hablar de una curva de crecimiento explosiva sino de una demanda sostenida, sin saltos abruptos, en modelos de marcas chinas como GWM, Haval, Changan y sus respectivas líneas híbridas y enchufables.
La mirada de la terminal china
Martín Zambón, de Chery Giama Mar del Plata, aportó la perspectiva de una marca que construyó buena parte de su portfolio local alrededor de la tecnología híbrida.
Explicó la diferencia entre los híbridos convencionales (HEV), que combinan motor naftero y eléctrico administrados automáticamente según el momento de manejo, y los enchufables, que permiten completar buena parte del recorrido diario en modo 100% eléctrico y sumar hasta 1.300 kilómetros de autonomía combinada con el motor a combustión para viajes largos.
A su juicio, el cambio de fondo no es solo la oferta de productos sino la pregunta que hoy se hace el comprador. Ya no se limita a preguntar el precio, sino también cuánto consume el auto y qué tecnología incorpora. Los híbridos, en ese sentido, funcionan como un puente hacia la movilidad eléctrica sin resignar la practicidad que todavía necesita el usuario argentino.
Hacia dónde va el mercado
Consultado sobre el futuro del segmento, Segovia opinó que si se mantienen las condiciones actuales de importación, los híbridos van a seguir ganando terreno hasta quedarse con “un 40, 50% seguro” de la torta del mercado 0 km. Con todo, planteó una salvedad sobre el negocio de reventa: no les ve la misma durabilidad de largo plazo que a un auto convencional, por lo que su valor futuro en el mercado de usados, el rubro en el que él mismo trabaja es, todavía, una incógnita.
