La Asociación Poniendo el Alma, que gestiona el Hogar Mahatma, inauguró en Mar del Plata el Primer Congreso Internacional “Abrazando Infancias y Adolescencias”. Su fundadora cuestionó a jueces y funcionarios y dedicó el encuentro a dos jóvenes que crecieron institucionalizados.
El Primer Congreso Internacional “Abrazando Infancias y Adolescencias” comenzó este lunes en Mar del Plata, organizado por la Asociación Civil Poniendo el Alma, entidad que gestiona el Hogar Mahatma. El encuentro, que se extiende hasta este martes en el Hotel UTHGRA Presidente Perón, reúne a especialistas de Argentina, España y Chile para abordar la salud integral en la primera infancia, la institucionalización, la adopción, la salud mental y los consumos problemáticos en la adolescencia. La apertura estuvo a cargo de Giselle Continanzia, fundadora y directora del hogar, junto al psicólogo Alejandro Schujman, y estuvo marcada por un fuerte cuestionamiento al sistema de protección de la niñez.
“Sean responsables”
Continanzia abrió el acto con un reclamo directo a la Justicia. Contó que, gracias a la difusión del congreso, distintos juzgados, incluida la asesoría de menores, que representa legalmente a los chicos, la contactaron esta misma semana para preguntarle qué niños tenía alojados en el hogar. Para ella, el episodio invierte el orden que debería existir: “Son ellos los que me tienen que controlar a mí, ellos me tienen que decir a mí qué nenes tienen. Y esto pasó esta semana, no pasó hace tres años. Si vamos a estar ocupando un lugar de privilegio en donde se trabaja para la ciudad y en donde se cobra un sueldo, sean responsables”, remarcó ante el público de docentes, profesionales de salud, y representantes de distintos partidos políticos.
Un equipo que trabaja ad honorem
La directora presentó también a su equipo, mujeres que cumplen tareas de acompañamiento y contención sin cobrar. Continanzia comparó esa estructura con la de un Estado que no logra sostener lo mismo: “Si nosotros, que somos una ONG chiquitita que arrancó hace apenas seis años, podemos hacer esto y cambiar realidades, ¿Cómo puede ser que un sistema con un montón de gente alrededor, que cobra, que se supone que es su trabajo, no pueda cuidar? Porque los chicos no se están cuidando”, sostuvo.
Perdón a Matías y a Lucas
Uno de los momentos centrales de la apertura fue el pedido de disculpas que Continanzia hizo, en nombre de los presentes, a dos jóvenes invitados al escenario: Matías, vinculado a la cuenta Alta Profe, y Lucas Ruiz, ambos con historias de paso por el sistema de protección. “Quiero que entre todos les pidamos disculpas a estos dos chicos a los que les hemos robado la infancia. Tenemos que empezar a hacernos cargo y comprometernos a que no haya más Matías, que no haya más Lucas, y que dejemos de esperar una estadística de muerte para hacer algo, que los políticos dejen de usarlo para cuestiones políticas, porque arman leyes que después todos desconocemos”, planteó.
El consumo problemático y el “septiembre amarillo”
Para Continanzia, buena parte del diagnóstico pasa por una problemática puntual. Según señaló, la mayoría de los chicos que hoy llegan a instituciones en Mar del Plata ingresan por consumo problemático de sustancias en sus familias, un fenómeno que no tiene campañas de información equivalentes a su magnitud: “¿Cuánta gente se muere sin que nosotros lo sepamos? ¿Cuánta gente hoy está en situación de calle por el consumo problemático, porque la familia no puede más y la abandona?”, preguntó al auditorio.
Tras la apertura de Continanzia, el psicólogo Alejandro Schujman tomó la palabra y llevó el eje hacia la salud mental adolescente. Citando el mes de prevención del suicidio que se conmemora en septiembre, aseguró que la tasa de suicidios adolescentes viene en aumento en distintas ciudades del país y que los jóvenes de hoy “necesitan lo mismo” que hace cuarenta años: contención y adultos presentes.
Sobre el rol de las pantallas, explicó que la corteza prefrontal, la que permite a un adolescente frenar una conducta de riesgo, termina de desarrollarse recién a los 25 años, y que son los adultos quienes deben cumplir esa función mientras tanto. También cuestionó la reciente baja de la edad de imputabilidad: “Miremos el punto de inicio, no cuando los pibes ya están destrozados a los 14 o 15 años. Démosle a la familia recursos e instrumentos desde que los chicos son chiquititos, y ahí vamos a hacer una diferencia”.
Respuestas al Estado
En diálogo con El Retrato, Continanzia explicó el sentido último del congreso: “Sentimos que estamos llegando tarde a todo lo que ellos necesitan para poder crecer de una manera más amorosa y más protegidos”. Consultada sobre su reclamo a los funcionarios presentes, aclaró que se trata más de un pedido que de una exigencia. Que se atienda con urgencia el consumo problemático y se garanticen los derechos de los chicos que hoy esperan, muchas veces durante años, la resolución de su situación institucional. Opinó también sobre la baja de la edad de imputabilidad: “Creo que desde la política se usan este tipo de temas para garantizarse un espacio. Tenemos muy pocas políticas que abarquen la parte social: hay mucho discurso, pero poco abordaje real. Ahí está el quiebre y es parte de lo que pedimos también”, sostuvo.
El congreso continúa este martes con la segunda jornada de paneles y cierra con la exposición del doctor Marcelo Molina.
