Roban una moto por día: la situación de los repartidores frente a la inseguridad reinante

El Sindicato de Cadetes, Motoristas y Mensajeros (Sicamm) cuantifica entre siete y diez robos semanales al sector. Alan Veltri, su secretario general, pedirá una reunión con la nueva conducción de la Departamental para poner en agenda una problemática que el Estado no logra contener.

A las condiciones climáticas, el tráfico y las largas jornadas, a los repartidores se les suma la posibilidad constante de ser asaltados. “Se sufren robos todos los días. No hay una zona fija ni un horario fijo. Apuntan directamente a nuestra herramienta de trabajo”, advirtió Alan Veltri, secretario general del Sindicato de Cadetes, Motoristas y Mensajeros (Sicamm).

Según el gremio, hay entre siete y diez robos semanales al sector. Promedia 1 moto por día en el mejor de los casos. Y no se trata solo de los repartidores de plataformas. “No es que al delivery con la mochila roja lo roban por ser de PedidosYa. Al de la caja negra también, porque saben que andamos con plata o con motos grandes, motos nuevas”, explicó el referente sindical en diálogo con el Retrato.

El GPS como única red de seguridad

Un caso reciente ilustra la situación. A un repartidor de la casa de comidas El Ciclón, ubicada en 9 de Julio y Catamarca, le robaron la moto. La recuperó diez días después, abandonada en un descampado de Juan B. Justo y Champagnat, gracias a que el vehículo tenía GPS. Sin ese dispositivo, “la historia hubiera tenido otro final”.

Las aplicaciones no ofrecen seguros que cubran estos hechos: “El único seguro que tiene el compañero es el que le pone a su moto. Siempre recomendamos seguro comercial para delivery, pero todo corre por cuenta del trabajador”, señaló Veltri. En un sector donde el 90% de los trabajadores está en situación de precarización y de trabajo no registrado, ese costo extra es, muchas veces, muy difícil de sostener. 

El GPS se convirtió, paradójicamente, en la herramienta de seguridad más efectiva que tiene el sector, ya que habilita la única respuesta que los repartidores encontraron frente a la impotencia: juntarse y salir a buscar. “Cuando la moto tiene rastreador, vamos todos para allá. Policía, empresa de rastreador y repartidores van todos juntos porque tiene la garantía de que está ahí, donde dice el punto”, explicó Veltri.

La autoorganización de los repartidores

En las redes sociales suelen circular videos sobre grupos de repartidores que se unen para recuperar motos robadas en Mar del Plata. Si bien no es avalado por cuestiones legales, distintos sectores aseguran que a los deliverys “no les queda otra”.

Ante un robo, el primero en recibir el alerta es el grupo de mensajería del sector. Otros trabajadores difunden datos del vehículo sustraído en el grupo de mensajería que utilizan para alertarse ante situaciones de inseguridad. Gracias a esa rápida comunicación, varios deliverys logran detectar la circulación de la moto y comenzar a seguir sus movimientos por distintos sectores de la ciudad.

No siempre termina bien. El propio Veltri aclaró que “hay detrás de esto una empresa que tiene que avisar a la policía, los efectivos deben hacer su trabajo, pero a veces la ansiedad, la impotencia y las cabezas de los compañeros son más rápidas que todo eso”.

La reunión con la Departamental

En este contexto, Veltri confirmó a el Retrato que esta semana se reunirá con la nueva conducción de la Jefatura Departamental, que acaba de incorporar al comisario mayor Valerio Gallo al frente de la estructura policial local. El objetivo no es confrontar, sino presentarse. “No es exigir respuestas, es ponernos al tanto de la situación de los repartidores, que es lo que más me interesa. Que nos conozcan. Que conozcan las caras de los que estamos en la calle, tanto cadetería como aplicaciones. Y nos escuchen”, planteó Veltri.