Retiran de la Base Naval las banderas de familiares de las víctimas del “San Juan”

Los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan expresaron su profunda bronca luego de enterarse, cuando ya habían comenzado a retirar en las ultimas hotras las banderas colocadas en el cerco perimetral de la Base Naval de Mar del Plata, que la Armada avanzaba con la medida bajo el argumento de realizar remodelaciones.

Para la querella, la decisión implica un nuevo intento de invisibilizar la tragedia y borrar de la memoria colectiva a los submarinistas. “Acá no pasó nada”, parece ser el mensaje detrás de una medida que elimina uno de los pocos espacios permanentes de homenaje y visibilización que permanecían en el lugar desde donde el submarino zarpó y nunca regresó.

A través de un comunicado firmado por la abogada querellante Valeria Carreras, representante legal de los familiares, se denunció “enérgicamente” la maniobra de la Armada Argentina” y se cuestionó que, “bajo la excusa de realizar obras, se pretenda retirar las banderas que recuerdan a los 44 tripulantes”.

“Esas banderas no son un adorno. Son memoria viva. Son el reclamo permanente de verdad y justicia”, sostiene el documento. Para las familias, el cerco de la Base Naval constituye el único lugar visible donde la sociedad puede encontrar los nombres y los rostros de los marinos que perdieron la vida en una de las mayores tragedias navales de la Argentina en tiempos de paz.

La querella advirtió además que no aceptará que, bajo argumentos de remodelación o reordenamiento, se elimine ese homenaje permanente. “No vamos a permitir que se intente borrar el único homenaje permanente que aún resiste en el lugar desde donde zarparon y al que nunca regresaron”, remarcaron.

En el comunicado, los familiares también rechazaron “la idea de que la tragedia haya sido simplemente un accidente inevitable”. Sostienen que “detrás del hundimiento existieron decisiones, omisiones y responsabilidades que todavía deben ser plenamente esclarecidas y, eventualmente, sancionadas”.

En ese sentido, consideraron que “intentar hacer desaparecer los símbolos de memoria constituye una continuidad de aquella lógica de ocultamiento que las familias denuncian desde hace años”.

Finalmente, exigieron a las autoridades de la Armada y a los funcionarios políticos correspondientes que detengan cualquier intento de retirar las banderas y garanticen el respeto a la memoria de los 44 tripulantes y al dolor de sus familias.

“El recuerdo de los 44 no se borra. La memoria no se remodela. La verdad no se tapa con obras”, concluyó Carreras.