La ordenanza de las apps sin reglamentar: los taxistas esperan y están que explotan

Pasó el 1° de septiembre, la fecha que el Municipio había comprometido para reglamentar la norma que regula Uber, DiDi y Cabify, y el decreto todavía no apareció. Para el titular del SUEPTAX, Donato Cirone, la ordenanza no es más que “humo” para ocultar los “negocios políticos”.

El Concejo Deliberante había aprobado el 18 de junio la regulación del transporte de pasajeros mediante plataformas digitales, una actividad que ya funcionaba en la ciudad pero que hasta entonces carecía de un marco normativo específico. Sin embargo, la ordenanza no puede entrar en vigencia sin reglamentación municipal. Las aplicaciones tienen un plazo de 90 días para adaptarse al nuevo esquema, contado desde la publicación de ese instrumento que aún no existe.

La Federación Nacional de Conductores de Taxis, delegación Mar del Plata, asistió a una audiencia con el intendente Agustín Neme el 2 de septiembre pero aún no se dieron respuestas concretas. Mientras tanto, el enojo en el sector crece y da como resultado un vacío legal persistente, y para algunos, sospechoso.

“Vendieron humo”

Donato Cirone, titular del Sindicato Único de Empleados y Peones de Taxis (SUEPTAX), no guardó las formas. “Lo que hicieron en el Concejo Deliberante fue todo humo. No es nada serio lo que hicieron”, dijo en diálogo El Retrato.

El punto central de su crítica apunta al esquema de control previsto por la norma. El proyecto, impulsado por el concejal Guido García de la Coalición Cívica, crea un Registro Municipal de Empresas de Tecnología de Movilidad, donde deberán inscribirse las plataformas que conecten mediante aplicaciones a pasajeros con conductores. La inscripción recae sobre las empresas propietarias y no sobre cada chofer en forma individual. Para Cirone, eso es precisamente el problema: “¿Quién va a controlar que los conductores tengan el registro profesional? Lo va a controlar la misma empresa. No lo controla el Estado municipal. Es un absurdo total”, planteó.

La iniciativa fue avalada por los bloques del PRO, La Libertad Avanza, la Coalición Cívica y la Unión Cívica Radical, que reunieron la mayoría necesaria para darle luz verde al proyecto, mientras que Unión por la Patria, el Frente Renovador y Acción Marplatense votaron en contra. Sin embargo, para el sindicalista, la alianza de bloques que hizo posible la norma no es inocente. “Yo lo reiteré en varios medios: esto no se hizo gratis. No tenemos pruebas, pero algún juez debería investigar. ¿Por qué tanta bondad con las plataformas digitales y dejan que los servicios regulados se terminen fundiendo?”, advirtió Cirone.

Qué dice la ordenanza

Entre las condiciones para los choferes figura la obligación de contar con Licencia Nacional de Conducir profesional categoría D1 expedida por el municipio, presentar un certificado de antecedentes penales vigente, que deberá renovarse anualmente, y acreditar la titularidad del vehículo o una autorización para su uso.

En cuanto a los vehículos, deberán contar con seguro específico para transporte oneroso de pasajeros con cobertura para terceros y ocupantes, VTV vigente y una antigüedad máxima de 15 años desde su patentamiento. También deberán exhibir una identificación visible que permita reconocerlos como prestadores habilitados. La norma prohíbe expresamente la captación de pasajeros en la vía pública: los viajes solo podrán ser contratados a través de las plataformas digitales. Además, las empresas serán consideradas solidariamente responsables por las consecuencias jurídicas derivadas de la prestación del servicio frente a usuarios y terceros. Es justamente ese punto, quién controla y quién responde, el que concentra la mayor parte de las objeciones del sector del taxi.

La temporada, en el horizonte

Si bien la sanción de la ordenanza le pone fin a un período prolongado de indefinición política, el conflicto entre sectores no está cerrado. La adhesión de las plataformas al registro, el alcance real de los controles y la forma en que convivirán apps, taxis y remises marcarán la agenda una vez que las normas entren en vigencia.

Para Cirone, el panorama de cara a los próximos meses es sombrío. “Si no cambia la política, esto va a seguir totalmente igual, va a seguir la gente precarizada. Cuando llega la temporada se desborda la ciudad de gente que viene a laburar acá y destruye a los que realmente laburan de esto, a los que criaron a sus familias y siguen criando hijos”, sentenció. Y cerró con una definición que resume su lectura de la situación: “Acá no vinieron a solucionar los problemas de los marplatenses. Vinieron a hacer negocios”.