A siete meses de volver de Europa, el entrenador marplatense Facundo Alvanezzi reabrió el 8 de agosto su academia de tecnificación futbolística en el predio de Los Pinos, sobre la calle San Juan al 4200. La propuesta, pensada como complemento de los clubes de origen de cada jugador, entrena los lunes por la tarde y los sábados por la mañana a chicos de entre 6 y 13 años, y ya cumplió su primer mes de funcionamiento.
Alvanezzi lleva entre seis y siete meses de vuelta en la ciudad después de su última etapa en Europa. Según contó a el Retrato, la reactivación de la academia partió de la demanda sostenida de padres, conocidos y chicos que lo cruzaban por la calle y le insistían con la posibilidad de retomar el proyecto. Esa insistencia lo fue entusiasmando de a poco hasta que recuperó el predio de Los Pinos, en San Juan 4214 casi Juan B. Justo, negoció los turnos disponibles con los dueños del lugar y arrancó, el pasado 8 de agosto, con lo que describió como una nueva piedra fundamental para el proyecto. La respuesta, aseguró, superó lo esperado tanto en cantidad como en nivel técnico de los chicos que se acercaron desde la mayoría de los clubes de la ciudad.
Turnos, edades y un cupo pensado a propósito
La academia entrena actualmente los lunes, en tres turnos entre las 14 y las 16:15, con categorías que van desde la 2019 hasta la 2012. Alvanezzi no pretende, por ahora, extenderse a categorías de 15 años en adelante, ya que el espacio físico disponible no se lo permite, más allá de los pedidos que recibe en ese sentido.
Cada grupo reúne entre 20 y 25 jugadores separados por edad, con una pelota por jugador como estándar de trabajo. Los lunes están dedicados a la tecnificación fina, con ejercicios pensados en función de situaciones reales de juego. Los sábados el formato cambia, los chicos juegan en libertad, sin instrucciones rígidas, en partidos de espacio reducido que buscan estimular la capacidad de resolución individual.
De 700 a 800 contactos con la pelota
Uno de los pilares del método que Alvanezzi trajo de su paso por las inferiores del FC Basilea, en Suiza, es la cantidad de contactos con la pelota por entrenamiento, un indicador que empezó a aplicar allá por 2008 y que en su primera etapa en Europa costó instalar. La lógica, explicó, es que cuanto mayor es el contacto cotidiano del futbolista con el balón, mejor domina el pase corto, medio y largo, el control, la recepción y los cambios de dirección, y esa mejora recién se hace visible entre el tercer y el cuarto mes de trabajo sostenido.
Aclaró, de todos modos, que su academia funciona apenas dos días por semana, a diferencia de un club, y que buena parte del mérito de lo que observa en los chicos corresponde a la formación que ya reciben en sus clubes de origen. Su rol, insistió, es apenas el de pulir ese trabajo previo y agradeció a los clubes y coordinadores de los clubes de la ciudad, por permitir que sus futbolistas vengan a la Academia.
Alvanezzi remarcó que la propuesta no se trata de una academia de representación ni de un atajo hacia ningún club, sino de un espacio adicional a los entrenamientos habituales de cada chico.
Una carrera formada entre Bragado, Italia y Suiza
Nacido en Bragado y radicado en Mar del Plata desde la infancia, Alvanezzi construyó su carrera como jugador en Kimberley y Deportivo Norte antes de pasar al Livorno de Italia y, luego, a Locarno, en Suiza. A su regreso al país dirigió las divisiones inferiores de Aldosivi, y de allí volvió a Europa para sumarse como formador específico de juveniles al FC Basilea, club en el que permaneció durante una década. Esa trayectoria es, según remarcó en la entrevista, la que hoy lo lleva a rechazar ofertas para volver a trabajar en el exterior.
Cómo anotarse
Quienes quieran sumar a sus hijos a la academia pueden comunicarse al 223 330-3714, donde Alvanezzi atiende personalmente las consultas sobre horarios, categorías y el arancel mensual, que según explicó es asequible para las familias interesadas. Los entrenamientos se desarrollan los lunes de 14 a 16:15 y los sábados por la mañana en las canchas de Los Pinos, con posibilidad de que los interesados se acerquen a presenciar una práctica antes de decidir sumarse al proyecto.
