Hay fechas que en Mar del Plata no pasan inadvertidas. Cuando agosto llega a su final y septiembre comienza a asomar, la ciudad vuelve a mirar el cielo con cierta desconfianza. La tradicional Tormenta de Santa Rosa no tiene una fecha exacta ni constituye un fenómeno meteorológico inevitable, pero su llegada suele asociarse con los últimos días de agosto y los primeros de septiembre, justamente cuando comienza a modificarse la dinámica atmosférica y aumentan las posibilidades de lluvias, tormentas y fuertes vientos.
La tradición está vinculada al 30 de agosto, día de Santa Rosa de Lima. Sin embargo, el período se suele extender aproximadamente entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre. El propio Servicio Meteorológico Nacional ha explicado que no existe una “tormenta de Santa Rosa” con características científicamente diferenciadas de cualquier otro sistema de tormentas. Hoy lo llaman “El Niño” .De hecho, en registros históricos del Observatorio Central Buenos Aires hubo tormentas en los días cercanos al santoral en 67 de 118 años, alrededor del 57% de los casos.
Una tormenta que quedó grabada para siempre
Pero en Mar del Plata la expresión Santa Rosa tiene una dimensión mucho más profunda. El 29 de agosto de 1946, un violento temporal se transformó en una de las mayores tragedias de la historia de la pesca local: cinco embarcaciones se hundieron y 31 pescadores murieron o desaparecieron en el mar.
La tragedia ocurrió cuando numerosas lanchas se encontraban pescando. Una huelga previa había complicado el abastecimiento de combustible y varias embarcaciones fueron sorprendidas por el temporal sin posibilidades de regresar rápidamente a puerto. Al día siguiente, la preocupación se apoderó de la comunidad pesquera mientras las familias aguardaban noticias de sus seres queridos.
Aquel desastre modificó incluso la identidad de la pesca marplatense: después de la tragedia se impulsó el uso del color amarillo en las embarcaciones para mejorar su visibilidad en el mar. Las tradicionales “lanchas amarillas” quedaron así asociadas también a la memoria de aquellos 31 pescadores.
El recuerdo vuelve cuando el viento cambia
Por eso, cada vez que el calendario se acerca al final de agosto, Santa Rosa no es solamente una creencia popular. Para una ciudad estrechamente ligada al mar, también representa el recuerdo de la vulnerabilidad frente a una naturaleza que puede cambiar en pocas horas.
Y este comienzo de septiembre vuelve a mostrar condiciones invernales. El pronóstico para Mar del Plata anticipa lluvias durante este viernes 4 y el sábado 5, con temperaturas bajas, mientras que el domingo 6 podría continuar el tiempo frío y húmedo. Luego se espera una mejora marcada desde el lunes 7, con cielo despejado y temperaturas que comenzarían a recuperarse.
Así, aunque Santa Rosa haya pasado formalmente por el calendario, su espíritu parece prolongarse unos días más sobre Mar del Plata: lluvia, frío, viento y un mar que siempre obliga a respetarlo. La ciudad, acostumbrada a convivir con el océano, vuelve a mirar hacia el horizonte y recuerda que detrás de una vieja tradición también existe una historia de dolor que nunca debe ser olvidada.
