El Observatorio de Mumalá relevó los femicidios entre enero y agosto: a nivel nacional, una mujer fue asesinada cada 33 horas, y en Mar del Plata y Batán hubo dos femicidios y 94 intentos.
El Observatorio Nacional de Mumalá “Mujeres, Disidencias, Derechos” difundió su relevamiento de femicidios correspondiente a los primeros ocho meses del año. Entre el 1° de enero y el 30 de agosto de 2026 contabilizó 176 casos en todo el país, el equivalente a una mujer asesinada cada 33 horas.
En Mar del Plata y Batán, la organización registró dos femicidios y 94 intentos en lo que va del año, además de tres intentos vinculados que tuvieron a niñas, niños y adolescentes como víctimas. Las dos mujeres asesinadas en la ciudad este año, y hasta el momento, fueron Rosa Mercedes de Luca y Johana Mailén Antonich.
Los números a nivel nacional
Del total de 176 casos, 127 fueron femicidios directos, 15 vinculados, 8 trans/travesticidios, 9 suicidios femicidas y 17 ocurrieron en contexto de narcotráfico y crimen organizado.
El relevamiento suma además 598 intentos de femicidio y 8 muertes violentas asociadas al género. Según la organización, la cifra ya se ubica en el mismo nivel que la registrada en 2025 para igual período, es decir que la tendencia no cede.
El perfil de los casos se repite: el 60% fue cometido por la pareja, expareja o un familiar de la víctima, la edad promedio de las mujeres asesinadas fue de 39 años y al menos dos estaban embarazadas. El 8% había estado desaparecida antes del hallazgo, y solo el 11% había denunciado previamente a su agresor. De ese grupo, el 75% contaba con una orden de restricción y apenas el 12% tenía un botón antipánico.
El impacto en las familias también quedó documentado, el 40% de las víctimas eran madres, y 132 niñas, niños, adolescentes y jóvenes se quedaron sin sus madres este año.
Mar del Plata y Batán
El relevamiento local ubica a Parque Camet, San Juan y Florencio Sánchez como los barrios con mayor reincidencia de violencia de género. La modalidad más frecuente, según Mumalá, son los golpes cometidos por parejas o exparejas dentro de la vivienda de la víctima, el mismo patrón que se repite a nivel nacional.
Rosa Mercedes de Luca fue hallada sin vida en un descampado de Punta Mogotes, un crimen que generó movilizaciones locales apenas ocurrido. Meses después, en agosto, Joana Mailén Antonich fue asesinada en la misma zona sur de la ciudad tras salir de su casa para lo que creía una entrevista laboral. La causa quedó caratulada como femicidio a cargo del fiscal Carlos Russo, de la UFI N° 7, con dos hombres detenidos que trabajaban como serenos en el predio donde apareció el cuerpo.
Desde Mumalá Mar del Plata volvieron a nombrar a Antonich al presentar el informe de estos primeros ocho meses, exigieron justicia para ella y pidieron una capacitación urgente en género para las instituciones locales que intervienen en estos casos.
Un Estado que, según Mumalá, incumple
El comunicado nacional de la organización apuntó contra la eliminación de políticas de prevención y asistencia, y contra los recortes presupuestarios del Gobierno nacional en la materia. Mumalá sostuvo que el Estado argentino “incumple sus obligaciones en la protección de la vida de las mujeres” y del colectivo LGBTIQ+, y reclamó la restitución de los presupuestos y las estructuras que garanticen el derecho a una vida sin violencia.
