Especialistas de Brasil, España, República Dominicana y México destacaron el modelo de atención materno-fetal que desarrolla la provincia del norte argentino. El encuentro, que se extendió durante tres jornadas, abordó temas como la prematurez, la preeclampsia y las cirugías fetales.
Entre el 26 y el 28 de agosto, Tucumán fue sede del Primer Congreso Internacional de Medicina Fetal, un encuentro que reunió a 1.200 participantes y cerca de 100 disertantes de Argentina y de distintos países del mundo.
La cita, organizada por el Ministerio de Salud Pública de la provincia junto a la Universidad Nacional de Tucumán, fue en un espacio de referencia para actualizar conocimientos sobre el cuidado de la madre y el niño por nacer, una especialidad que combina diagnóstico prenatal, cirugía fetal e inteligencia artificial aplicada a la salud.
Un balance que “superó las expectativas”
El ministro de Salud Pública de Tucumán, Luis Medina Ruiz, calificó el cierre del congreso como un éxito rotundo. El funcionario remarcó que fueron tres jornadas intensivas de una especialidad muy específica, superando ampliamente lo que esperaban los organizadores.
Medina explicó que uno de los objetivos centrales fue mostrar al mundo las fortalezas del sistema sanitario provincial, y aseguró que recibieron comentarios de especialistas de Brasil, España, República Dominicana y México, que vieron fortalezas que quizás uno no ve, como la organización de nuestras redes de servicios. El ministro adelantó, además, que el intercambio no se agota en el congreso. El embajador de República Dominicana le manifestó que en los próximos días se reunirá con el presidente de su país y con su ministro de Salud para avanzar en un convenio de cooperación mutua.
De la preeclampsia a la robótica

Durante las tres jornadas, que se desarrollaron en el Sheraton Tucumán Hotel, los especialistas abordaron un temario amplio que incluyó la prematurez, complicaciones maternas como la preeclampsia y la eclampsia, las cirugías fetales, la robótica y la inteligencia artificial. El propio ministro había detallado antes del inicio del encuentro que la provincia ya cuenta con capacidad para asistir a embarazadas cuyos bebés presentan patologías complejas, como mielomeningocele, cardiopatías o hernia diafragmática, con hasta cuatro o cinco transfusiones sanguíneas intrauterinas realizadas en la maternidad local.
Uno de los paneles más comentados fue el dedicado a los embarazos gemelares complejos, donde los médicos tucumanos Fabián Albornoz y Juan Sebastián Pappalardo abordaron las particularidades de las complicaciones asociadas al embarazo gemelar monocorial biamniótico, una de las situaciones de mayor complejidad dentro de la especialidad. Albornoz remarcó, además, el avance tecnológico del sector al señalar que se está poniendo mucho ímpetu en lo que es el equipamiento para poder llegar a dar soluciones a estas situaciones.
El presidente del comité organizador también proyectó el impacto del congreso más allá de las fronteras provinciales. Consideró que esto se va a conocer en todo el país y que en Buenos Aires y otros lugares podrían entusiasmarse para seguir capacitando gente como la que participó en Tucumán, una señal de que el modelo tucumano podría inspirar experiencias similares en otras regiones del país, incluida la provincia de Buenos Aires.
La mirada de los especialistas extranjeros
Entre los testimonios internacionales se destacó el del brasileño Pedro Pires, presidente de la Sociedad Brasileña de Ultrasonido, quien remarcó el nivel alcanzado por el encuentro al sostener que Tucumán se quedó como capital de la medicina fetal de América Latina. Pires valoró especialmente la articulación entre el ámbito académico y la gestión sanitaria pública, y explicó que las políticas discutidas en el congreso impactan directamente en la reducción de las tasas de mortalidad materna, de prematurez y de mortalidad infantil.
Por su parte, la dominicana Nancy Raquel Turcio, ginecóloga obstetra y especialista en diagnóstico prenatal, valoró el acceso a conocimiento de alto nivel científico a un costo simbólico, gracias a las conexiones de Palermo con la comunidad científica internacional.
El congreso dejó planteado el desafío de consolidar redes de cooperación científica que permitan descentralizar la atención materno-fetal de alta complejidad, hoy concentrada en pocos centros del país. La experiencia tucumana queda ahora como un antecedente que otras provincias, y potencialmente otros sistemas de salud regionales, podrían tomar como referencia para fortalecer sus propias redes de atención a embarazadas y recién nacidos.
