La crisis golpea la mesa de los marplatenses: miles se endeudan para poder comer

Más de 73.000 familias de Mar del Plata y Batán atraviesan una situación grave de morosidad. La falta de ingresos suficientes obliga a cada vez más hogares a recurrir a tarjetas, préstamos y billeteras virtuales para comprar alimentos y afrontar gastos básicos.

El endeudamiento dejó de ser una salida para convertirse en una forma de supervivencia. En una ciudad castigada por la desocupación y la precariedad laboral, cada vez son más las familias que llegan a fin de mes utilizando crédito para cubrir aquello que el salario ya no puede pagar.

Desde la CGT Regional Mar del Plata-Batán advirtieron que la situación configura un verdadero problema social y laboral. La crisis de la comida también golpea a Mar del Plata y atraviesa a familias de distintos sectores, mientras las deudas se acumulan y los ingresos pierden capacidad de compra.

La morosidad alcanza aproximadamente al 16% en el distrito y se suma a un escenario nacional donde unos 6 millones de personas tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones. Pero en Mar del Plata el impacto es especialmente preocupante por los niveles de desocupación existentes.

El resultado es una cadena que parece no tener salida: se utiliza la tarjeta para comprar alimentos, se solicita un préstamo para pagar los servicios y luego aparece una nueva deuda para cubrir la anterior. Lo que comienza como una solución para llegar a fin de mes puede terminar convirtiéndose en una trampa financiera de la que resulta cada vez más difícil escapar.

Desde la central obrera señalaron que “algunas modalidades de crédito pueden alcanzar costos financieros del 400% al 500%, profundizando todavía más la situación de quienes ya no tienen margen económico”, para enfatizar “Detrás de cada número hay una familia que debe elegir qué pagar y qué postergar. Y, cada vez con mayor frecuencia, también qué llevar a la mesa.

Mas adelante dice: “La pregunta es tan sencilla como contundente: después de pagar alquiler, servicios, alimentos, transporte, educación, medicamentos, impuestos y cuotas, ¿cuánto dinero queda para vivir?”

Para miles de marplatenses, la respuesta es cada vez más preocupante: casi nada.

La CGT sostuvo que “no se trata de una falta de voluntad de pago, sino de la pérdida de poder adquisitivo frente a un costo de vida que no da tregua”.

“Cuando un trabajador necesita endeudarse para comer, la deuda deja de ser un problema individual y se transforma en el síntoma más visible de una crisis social!.

Y en Mar del Plata, donde el desempleo y la precariedad laboral agravan las dificultades, la situación adquiere una dimensión dramática: trabajar ya no garantiza llegar a fin de mes y tener ingresos ya no significa necesariamente poder alimentar a una familia sin recurrir al crédito.