La Facultad de Medicina gradúa 200 médicos con una matrícula de 8359 estudiantes activos

Con una matrícula de más de 8.300 estudiantes activos y un impacto directo en los hospitales y clínicas de la ciudad y la región, la casa de estudios enfrenta su décimo aniversario entre cifras récord y un ajuste presupuestario que frenó, por primera vez, toda mejora de infraestructura.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) cierra el año lectivo 2026 con 201 nuevos graduados y una matrícula de 8.359 estudiantes activos, posicionandose como una de las instituciones formadoras de médicos más grandes del país. El crecimiento, sin embargo, convive con el freno abrupto del gobierno nacional, que por tercer año consecutivo,  no aportó recursos adicionales para infraestructura, investigación ni nuevas carreras.

El Dr. Adrián Alasino, decano de la Facultad de Medicina, dialogó con El Retrato: “Llegás a un momento en el cual se te acerca al techo. No podés continuar con el crecimiento porque no te apoyan con recursos”.

Un lugar entre las grandes

Los 201 nuevos médicos forman parte de la cuarta camada de graduados desde la creación de la institución, y el número ya pone a Mar del Plata en un lugar de privilegio dentro del mapa universitario argentino.

“Solo hay entre cinco y seis facultades del país que tienen 200 egresados por año. La mayoría no llega a ese número. Por lo tanto, Mar del Plata, siendo una facultad muy joven, tiene el quinto o sexto lugar en graduados sobre 29 facultades que hay en el país. La producción es alta “, planteó Alasino.

Con los egresados de abril, la Facultad alcanzó un total de 501 médicos y médicas graduados desde su creación. Según Alasino, los próximos cuatro o cinco años mantendrán ese ritmo, con un piso de 170 y un techo de 230 graduados anuales, dependiendo de cuándo cada estudiante completa sus exámenes finales.

El impacto en los hospitales de la ciudad y la región

Quizás el efecto más visible del crecimiento de la facultad no está en los salones, sino en los pasillos de los grandes hospitales marplatenses. “Nuestro graduado ha llenado todos los cupos de las especialidades de la ciudad y la zona.” afirmó Alasino “La ciudad pasó de una ocupación de especialidades que estaba muy baja, con muchas especialidades con riesgo de no tener candidatos, a hoy tener triplicada la cantidad de residentes y de cargos para especialidad”.

La Clínica Pueyrredón, en particular, abrió nuevas residencias que hoy están ocupadas en su totalidad por graduados de la UNMDP. Lo mismo ocurre en Necochea, con casi una veintena de residentes egresados de la facultad, y en Maipú, Balcarce y Pinamar, donde los sistemas de residencias, que antes permanecían con cupos vacíos, hoy tienen cobertura completa.

El perfil federal

La composición del alumnado también cambió de forma llamativa en estos diez años. En sus comienzos, el 80% de los estudiantes provenía de Mar del Plata y la zona. Hoy esa proporción bajó al 50%, reemplazada por alumnos de casi todas las provincias argentinas. “Eso en esta universidad solo ocurre en medicina”, remarcó Alasino. “No es una universidad que aglutine estudiantes de otras partes del país en general. Eso fue un dato que apareció cuando apareció medicina”.

El decano atribuyó ese magnetismo, en parte, a la ausencia de cupos de ingreso, algo que no ocurre en varias facultades del país que, por vía judicial, mantienen límites de inscripción pese a la ley,  y, en parte, a la identidad turística de la ciudad: “Mar del Plata es la capital de los argentinos. Es una ciudad que todo el mundo tiene una linda historia y tiene alguna vinculación. Y también hay una infraestructura edilicia donde siempre hay un conocido que tiene un departamento”. 

El proceso en marcha

A partir del 1° de noviembre de 2025, la UNMDP pasó a contar con diez facultades al sumarse Medicina, tal como quedó establecido en la resolución aprobada por la Asamblea. El cambio de estatus institucional, de departamento a facultad autónoma, trajo consigo un proceso administrativo intenso y que todavía no está cerrado.

“Ha sido un proceso muy rico, pero claramente nuestro resumen es que la Facultad de Medicina ha tenido un crecimiento muy veloz en el cual tenemos que adaptarnos”, reflexionó Alasino. “No siempre hemos sido capaces de adaptarnos a la velocidad que se lo requiere por el tamaño”.

El techo nacional

En contracara a ese telón de crecimiento, el contexto nacional golpea con fuerza. Para la Facultad de Medicina de la UNMDP, el impacto en ninguna mejora de infraestructura y cero aulas ganadas. “Hasta el año pasado arrastrábamos con recursos propios de la universidad mejoras que había en un plan de mejoras”, explicó Alasino. “Este año es el primer año que hubo cero mejoras en la infraestructura. Y eso se nota”.

A esto se suma la imposibilidad de incorporar nuevos cargos para investigación y la parálisis de proyectos para abrir nuevas carreras afines a Medicina, para las que la facultad ya tendría la madurez académica necesaria. “Estaríamos en condiciones de abrir nuevas carreras. Pero obviamente, al no tener los recursos, eso no es posible”.

Aun con todos los matices, Alasino hace un balance positivo de la situación: “Hay un impacto perfectamente medido de lo que significa la facultad. Nuestro balance es muy positivo, por todos los números”. Lo que falta ahora, advirtió, es que el Estado nacional acompañe ese crecimiento con los recursos que le permitan no solo sostenerlo, sino seguir escalando.